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Desde la Redacción

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Somos los mismos de siempre

29|10|17 09:11 hs.

Pasaron las elecciones legislativas y se viene diciembre con todo lo que ello implica. Resulta importante para los próximos dos años de gobierno municipal el cambio que el intendente Carlos Sánchez y su jefe de Gabinete hagan del equipo de gobierno, aunque en esos movimientos políticos no resultará extraño una amplia ratificación -o reacomodamiento- de muchos de sus colaboradores. 


Es casi un hecho que podría salir la doctora Mónica Capellari después de la crisis de salud en la cual no dejaron que intervenga para no acentuar sus "diferencias de criterio" con el doctor Gabriel Guerra, pero también por todo lo que devino tras el juicio millonario que el municipio perdió con el doctor Ricardo Germán Quijada, ex el jefe del servicio de cirugía. 

Por su parte, el director técnico del Hospital Pirovano tampoco puede resolver el problema de la guardia al no poder tomar medidas contra los médicos cuestionados, "por falta del recurso humano". El pediatra ya acusó un problema personal -de salud- en pleno transito del histórico escándalo entre doctores y personal no médico de la salud pública que por ahora generó la reubicación de enfermeras, mucamas y choferes, pero no de galenos. A pesar de ello y en un contexto negativo para sí mismo, Guerra prometió que no se apartaría de su función hasta normalizar el servicio. 

Hasta hay funcionarios y concejales que prefieren reprimirse, no hablan públicamente sobre algunos temas de actualidad local, y optan por el silencio. Hasta que el intendente retome sus actividades. 


De alguna manera quien piensa la estrategia del futuro en el Movimiento Vecinal de cara a los dos años siguientes de gobierno, colocaría en el área de Cultura y Educación a Héctor Asef, a quien primero habrían considerado ubicar en Comunicación Institucional. El ex periodista de LU24 concluye este mes de diciembre el bajo perfil desarrollado como concejal. Fue uno más de los que levantó la mano para votar cuando el bloque lo necesitó para imponer su mayoría automática, salvo en una oportunidad en la que presentó una iniciativa para la recolección de basura en el centro de la ciudad durante los fines de semana para evitar que las cajas de los comercios quedasen sobre las veredas y las calles. 

De ser incluido en el área, se abre un interrogante para el futuro de la actual directora de Cultura y Educación, Virginia Goicoechea, quien llegó para reemplazar a María Adriana Etcheto, el 24 de mayo de 2016. 

Pero a todo esto desde mediados de agosto el municipio no tiene secretario de Obras Públicas, tras la renuncia de Eduardo Groenenberg. Fue la única de verdad que algún funcionario le presentó al intendente Sánchez, y no de las simbólicas como la que el resto de sus colaboradores debió presentarle en estos días, para ver quien queda y quien se va. Salvo que nos sorprenda un gesto de "grandeza" parecería que no habrá mayores sorpresas o incorporaciones- para un gabinete que presenta síntomas de fatiga, cansancio y hasta miedo. Sí, porque hasta hay funcionarios y concejales que prefieren reprimirse, no hablan públicamente sobre algunos temas de actualidad local, y optan por el silencio. Hasta que el intendente retome sus actividades. 



Para que esta situación se descomprima actúa como un apósito en una arteria la licencia del jefe comunal, quien además de sacudirse la saturación propia permitirá que su equipo sienta una especie de alivio, después de haber llegado a la derrota electoral bajo mucha presión autoprovocada por la calidad de gestión desplegada y que les valió pelear el tercer puesto con el kirchnerismo local. Fue una situación a la que arribó también gracias a una sucesión de importantes escándalos, como el más reciente y que provocó la salida del licenciado Gustavo Oosterbaan de la coordinación del CRESTA, después que se negara a entregar -con fines políticos- una lista de ex alumnos y alumnos de la casa de estudios. 

Y hablando de sucesos que ahora la gente aprendió a condenar con el voto, el oficialismo, sin mayoría propia, se encuentra ante el compromiso moral de no juntarse con otro bloque para arrebatarle la presidencia del Concejo Deliberante al ganador en las elecciones, tal como lo sufrió en 2005. Y al respecto sería Unidad Ciudadana el bloque que debería demostrar cuánto es que respeta la voluntad popular. 

En fin, áreas que merecen un recambio abundan, incluso en proximidades del sillón que ocupa Sánchez. Lo que no hay en buena cantidad son funcionarios que den un honesto paso al costado y que permitan la oxigenación de una intendencia que debe brindar cada vez mejores servicios a sus vecinos, quienes con sus impuestos les conceden el derecho a gobernar para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos del distrito, no sólo de quienes tengan afinidad con el poder.