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Festeja sus 15 en el Garrahan

El festejo de Abril Dispenza con la familia de su donante

09|09|17 10:45 hs.

Abril Dispenza, la bebé que tuvo en vilo al país en 2004 porque necesitaba un nuevo corazón, y cuya historia sirvió de impulso para que se sancionara la "Ley el Donante Presunto", cumplió 15 años y lo festeja con el equipo el Garrahan que le salvó la vida y la familia de la niña que le permitió vivir. 


Entre los invitados estarán el exministro de Salud de la Nación, Ginés González García, quien presenció la operación, y Enrique Pereyra, el padre de Ayelén, la beba de 18 meses que sufrió un accidente y de quien Abril recibió el corazón. 

"A Enrique lo sentimos como de la familia y va a venir con sus hijos, sus nietos y su mamá. Es alguien muy importante para mí", contó Abril. Aunque todavía le faltan algunos años, la adolescente sabe que estudiará Medicina al terminar el secundario, quizás conmovida por la proeza de la ciencia médica que le permitió sobrevivir y el ejemplo de tantos profesionales que la atienden desde que era una bebé. 

A los 15, dice que ya superó el tiempo en que buscaba notas periodísticas sobre su estado de salud y que todos sus compañeros conocen la historia. 


El caso se hizo conocido en el 2004 y sirvió de impulso para que se sancionara la "Ley el Donante Presunto"


El trasplante 
 Abril nació sana el 10 de agosto de 2002, pero cuando tenía un año fue afectada por un adenovirus que se le alojó en el corazón y le provocó una cardiopatía que se agravó hasta dejarla en emergencia nacional para un trasplante. 

La desesperación de sus padres, Sergio y Carolina, por encontrar un donante los llevó a hacer público el caso, hasta entrevistarse con el entonces presidente Néstor Kirchner, quien pocos meses más tarde firmó el proyecto de ley para que se considere "donante tácito" a aquel mayor de 18 años que no dejare constancia expresa de su oposición. La foto lo mostró con Abril ya curada, sentada en su escritorio. 

"Ese fin de semana del trasplante, Abril se moría. Ya nos habían dicho que posiblemente no pasaría el fin de semana porque estaba realmente muy mal. Además tenía la mala suerte de ser 'B negativo', igual que yo, y era muy complicado conseguir un órgano de ese grupo y factor", contó su papá. 

La familia esperaba un milagro y los médicos pusieron mucho de su parte para hacerlo realidad porque, cuando apareció la donante, no era compatible. Los cirujanos Horacio Vogelfang y Gerardo Naiman estudiaron un protocolo canadiense de trasplante con sangre cruzada para el que había sólo dos precedentes a nivel mundial. 

Pero pese al riesgo, lo consiguieron y hoy su historia sirve de ejemplo para animarse a donar. (Diario Extra)