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La Ciudad

Ecos del reciente caso aberrante

Previo al abuso, Córdoba pidió al municipio controlar a la familia

10|09|17 09:12 hs.

Oscar "Cototo" Córdoba es pastor y trabaja en la producción de animales de granja. Además es el dueño de una serie de departamentos que la Municipalidad le alquila para personas con problemas habitacionales. En uno de ellos se alojaba desde hacía tiempo Braian Ianiro, acusado de golpear y abusar sexualmente de una criatura de 3 años de edad, el hijo de su pareja, una mujer que se sumó a la vivienda en los últimos dos meses y que es oriunda de Adolfo Gonzales Chaves. Los dos están detenidos, él por el aberrante hecho y ella en principio por abandono de persona agravado. Ayer declaraba ante el fiscal Gabriel Lopazzo. El vecino que alertó a la policía el pasado martes, recibió a LA VOZ DEL PUEBLO para contar su versión de los hechos que estremecieron a la opinión pública local y que desencadenaron una serie de manifestaciones y reclamos que fueron escuchados en Tres Arroyos por los ministros de Justicia, Gustavo Ferrari y Seguridad, Cristian Ritondo.


"Yo le alquilo la casa a la mamá del muchacho que está detenido. Esta señora posiblemente ha visto este problema entre el matrimonio y el castigo del chico. La mamá seguro que lo vio. Por eso se fue" 


"Seguro lo vio" 
No dejó pasar ni un segundo -en diálogo con este diario- para manifestar su malestar. El primer detalle de su relato vincula a la madre del detenido con algo de lo que ocurría en esa vivienda. "Yo le alquilo la casa a la mamá del muchacho que está detenido. Esta señora posiblemente ha visto este problema entre el matrimonio y el castigo del chico. La mamá seguro que lo vio. Por eso se fue". 

A la Torre Tanque 
Esta circunstancia lo dejó intranquilo e hizo que decidiera ir "a la Torre Tanque". Allí funciona la Secretaría de Desarrollo Social que conduce Francisco Aramberri, y donde tiene bajo su mando al responsable municipal del área de Niñez, Adolescencia y Familia, el licenciado Marcelo León, quien coordina al Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño. 


Desde su casa, Córdoba señala el departamento que le alquilaba a la madre de Ianiro y donde irrumpió para descubrir el aberrante hecho


"Yo fui a la Torre Tanque, les expliqué que las personas que habían quedado no eran a las que yo les alquilé", dijo Córdoba. Explicó que fue a esa dependencia municipal "para que los visiten. Yo no sabía del problema todavía. Pero dicen que hay que estar sobre las familias, sobre las personas que están en casas que la Municipalidad le provee. Está bien que los ayuden, pero no alcanza con eso. Hay que visitarlos, hay que fijarse lo que necesitan, si pasan hambre". Y precisó que pudo hablar con "Bianca (una asistente social), con (Marcelo) León, con varias personas". 

"Yo no sabía del problema todavía. Pero dicen que hay que estar sobre las familias, sobre las personas que están en casas que la Municipalidad les provee". 


"No se veía bien"
 Cototo contó que como respuesta a ese pedido para que visiten a la familia, "a veces mandaron asistencia, pero no alcanza". Entiende que como está hoy la sociedad, se debe estar sobre esas personas porque "hay tantas separaciones, tantos castigos, desvalorización de las cosas y así comienzan a aparecer los problemas". 

Esto lo percibió porque le daba changas para tratar de "encaminarlo" a Ianiro de quien dijo "estaba acusado de algunas cosas que había hecho mal, pero había esperanzas para que pueda cambiar". Incluso un día antes del monstruoso hecho estuvo con la asistente social insistiendo con que la pareja "se iba a quedar viviendo" en uno de sus departamentos "para que ellos los respalden, y que los visiten porque no se veía bien la cosa". 

El descubrimiento 
Su preocupación -si bien no pudo evitar la atrocidad conocida públicamente- pudo impedir, a su entender, algo peor. Contó que no tenía pensado ir a la vivienda de la pareja, pero teniendo fresca la charla del día anterior, quería saber si pudo verse con la asistente social. Fue hasta el departamento y le consultó al respecto. 

Ante una respuesta negativa, dijo que vio "en sus ojos que estuvo llorando, vi a una persona que tenía problemas. Le pregunto 'qué te está pasando?'. 'Nada', me dice. Ante su persistencia, una mujer que se encontraba a su lado y que resultó ser hermana de Ianiro le confesó lo que estaba sucediendo. "Anoche se han puesto ebrios, se pasaron de bebidas, de pastillas, no sé de qué, y le pegaron al nene". 

Inmediatamente pidió entrar, pero le negaron esa posibilidad porque según le contesaron, "nosotros alquilamos acá". Pero Cototo respondió que él era el dueño, y pasó. 

Abrió la puerta y escuchó que el niño "se quejaba". Y describió que alcanzó a ver un poco la cara del menor. "Lo vi sangrando en la nariz, los ojos hinchados, una abertura en los labios. Deplorable. Me tocó muy profundamente como padre. No se puede creer que seres humanos hayan hecho esto", confesó el hombre que luego se conmovería al verlo cuando la policía lo sacó del departamento. "Yo no lo había visto bien, no se puede contar para no herir a las criaturas que un día puedan escuchar lo que pasó". Se descarga y dice: "la bronca que uno tiene es que muchos violadores andan en la calle. No solamente en este caso".  

"Lo estaban ocultando" 
Córdoba llamó a la policía y les empezó a exigir que salgan afuera. Pudo ver que además de las dos mujeres, en el interior estaban Ianiro y su padre. En un principio quisieron irse, pero les advirtió que se quedaran. 

Sólo se retiró el hombre mayor. Fue ahí que Cototo interpretó que "tenían en su mente cometer otra cosa", y asoció la escena que presenciaba con la que hace unos años le tocó padecer a una mujer que murió víctima de un horrendo caso de violencia de género. "De la manera que lo estaban ocultando... fue como pasó con Daniela Torres. Toda persona ha escuchado la tuvieron dos o tres días y nadie abrió la boca", mencionó. 

"De la manera que lo estaban ocultando... fue como pasó con Daniela Torres. Toda persona ha escuchado, la tuvieron dos o tres días y nadie abrió la boca", mencionó 

"El mejor testigo" 
Al instante colocó al padre de Ianiro en calidad de "el mejor testigo", y sobre quien espera que la Justicia lo convoque a declarar después de haber permanecido toda la noche en la misma vivienda donde se presume que hubo excesos en el consumo de sustancias, que -entre otras cosas- derivaron en los lamentables hechos. 

Para el vecino que denunció el hecho y habló con este diario, "es quien más puede testificar porque estuvo toda la noche ahí, se habían emborrachado y estaban durmiendo cuando yo fui. Los levante los saque afuera y les dije de acá no se mueven". 

Sobre el cierre, Córdoba, quiso dejar en claro que fue testigo de cómo la policía actuó rápidamente, y también de las pericias que allí realizaron los efectivos de Científica.