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La Región

Algunas observaciones de una familia

Siguen las idas y vueltas por la silla anfibia

10|01|18 09:59 hs.

A casi un mes del comienzo oficial de la temporada, el tema del baño accesible y la silla anfibia continúa generando incertidumbre en Claromecó. En la tarde del pasado lunes, desde el municipio se determinó un nuevo cambio en el horario de la prestación. 


A pesar que el director de Turismo no atendió ninguno de los llamados efectuados desde este diario para consultarle sobre el tema, se pudo saber que el baño accesible, nuevamente, se brindará en otro horario. 

Ahora será de lunes a jueves, de 10 a 12. En tanto, a los viernes, sábados y domingos se le suma el turno de la tarde (de 16 a 18). 

La renovada modificación se debe a que la persona designada en forma reciente para brindar el baño adaptado -en el marco de las políticas inclusivas del municipio- también cumple funciones por medio de las asistencias técnicas de la Dirección de Deportes, área ajena a todo lo relacionado con el turismo accesible. 

Se supo también que hoy continuarán los trabajos para darle continuidad a las mejoras en la bajada accesible de la calle 30.

A mejorar 
Ayer por la tarde, una familia oriunda de La Plata que visita Claromecó desde 2007 destacó las mejoras que se dieron en la localidad en cuanto a la accesibilidad. Sin embargo, marcaron algunas cuestiones que, a sus criterios, deberían revisarse. 

Mónica Faeda y Marcelo Mendoza son padres de Martina (20 años), quien tiene discapacidad motriz. Llegaron ayer por la mañana a Claromecó y por la tarde, cuando accedieron a la zona de playa, observaron la ausencia del baño adaptado. 

Consultaron y como respuesta obtuvieron el nuevo horario de su funcionamiento del servicio. De todos modos, pasaron la tarde bajo el resguardo de las dos carpas que desde el Ente Descentralizado se colocaron hace unos días. 


El estacionamiento para discapacitados estuvo ocupado toda la jornada


Sin embargo, y a causa de una nueva desprolijidad por el manejo de la prestación, la joven platense no pudo refrescarse en el mar. "Si lo comparamos con otros años, vemos mejoras en cuanto a la accesibilidad. Pero vemos que a la pasarela, -que le falta para ser pasarela- porque no tiene la alfombra antideslizante y porque las tablas están separadas, debería llegar hasta la arena húmeda", sostuvo Mónica. 

Al comienzo de la bajada accesible hay una silla de ruedas disponible para la persona que no cuenta con ese elemento para movilizarse con mayor facilidad. "Sería bueno que esa silla esté resguardada del sol y no se caliente", aportó. 

Ayer, al igual que otros días, se vio que el estacionamiento para autos de familias con discapacitados estaba ocupado en un amplio porcentaje. 

Sin embargo, eran vehículos sin la identificación correspondiente para estacionar en ese lugar. "Eso pasa acá y en todos lados. El año pasado había un inspector haciendo multas, pero hoy -por ayer- no vimos a nadie", indicó la turista.