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Carta de Lectores

Escribe Alicia Hurtado

Vehículos y playa

04|02|18 11:08 hs.

A raíz de un accidente (con suerte, pues no fue tragedia) en la playa, en que una camioneta pisó el brazo de una veraneante que tomaba sol, se reavivó una eterna discusión sobre el tema de vehículos en la playa.


Claro que desde la conservación ambiental no hay dudas: esa cantidad de autos, camionetas, jeeps, cuatriciclos, etc., etc., dañan el medio. 

Creo que allí no cabe ninguna controversia. Pero también surge otra cuestión que, en este momento, no es de sencilla solución. ¿Si se prohíbe que bajen vehículos a la playa, dónde se mete toda esa gente? 

Desde el Pozo de Alonso hasta El Caracolero, hay gente con sombrillas, reposeras, y demás elementos playeros, que llegan a esos sitios en algún tipo de transporte.

Si toda esa gente tuviera que bajar "a pie" al sector céntrico de playa, la famosa playa La Perla de Mar del Plata sería un poroto comparado con el amontonamiento de gente que tendríamos a orillas del mar. 

Sumémosle a esto el problema de estacionamiento en la costanera, no habría lugar tampoco. Claro, unos kilómetros más de camino costero serían una posible solución, pero deberían estar muy bien planificados para no dañar la zona costera y, no nos engañemos, no es un trabajo que pueda llevarse a cabo rápidamente.

Así es que no seamos tan ligeros de lengua cuando opinamos sobre el tema y pensemos, mejor, en posibles soluciones que favorezcan la instalación de gente a orillas del mar sin necesidad de tener que concurrir en cualquier tipo de vehículo. 

Personalmente, sólo he bajado a la playa cuando me llevan en camioneta, las bajadas peatonales son, casi sin excepción, intransitables para personas mayores o con algún tipo de dificultad motriz. 

Y los fines de semana en los que se desarrolla alguna actividad excepcional, el sector céntrico de la costanera colapsa, y se llena de autos que no tienen reparo en estacionar en los lugares más insólitos. 

Es evidente, entonces, que el problema no se soluciona prohibiendo nada, sino planificando adecuadamente posibles soluciones a corto, mediano y largo plazo. Pero habría que empezar hoy, si no, seguiremos en el caos. 

 Alicia Hurtado