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Despejado

Carta de Lectores

Escribe Américo Lohin

Tránsito: avances con cuenta gotas

03|03|18 10:15 hs.

Señora directora: 


Está demostrado, por la experiencia en los países con mejor seguridad vial y los más bajos índices de accidentes, que los programas más efectivos para minimizar los accidentes de tránsito son: los que combinan simultáneamente la educación en todos los niveles de escolaridad, con los controles eficaces del cumplimiento de la ley de tránsito y las sanciones a quienes no las respetan, junto a la planificación urbana e ingeniería del tránsito, seguridad de los vehículos y campañas de concientización. 

No es novedad el déficit en cada uno de ellos, salvo en lo que respecta a sanciones, basadas más en recaudar que en corregir, aunque el secretario de Seguridad opine lo contrario. En fecha reciente anunció que se colocarán dos nuevos semáforos, uno en la intersección de Belgrano y Paso, y otro en Castelli y Rivadavia.

Enhorabuena, aunque ya habían sido pedidos o proyectados hace varios años. Los mismos están relacionados con la planificación urbana e ingeniería del tránsito, un aspecto sumamente deficitario en nuestra ciudad. Es común escuchar que se maneja mal, poco se habla del marco que se le presenta a los conductores ante la abismal carencia de postes indicadores que señalen el sentido de circulación vehicular e indique el nombre de las calles, un aspecto tocado en más de una oportunidad en este espacio por quien esto escribe. 

Hace varios años el municipio celebró un contrato con un privado para la instalación de postes indicadores en base a la publicidad, instalando los mismos en la zona céntrica y retirando los existentes para colocarlos en los barrios periféricos. Sin duda el convenio se lo hizo con buena intención, pero los avances son muy lentos, no acordes con el tremendo déficit que la ciudad presenta. De manera que, de continuar con este sistema, es probable que para el año 2050 pueda extenderse a toda la ciudad.

Un aspecto que el Consejo de Seguridad Vial debería contemplar y sugerir un sistema complementario que dote a la ciudad de una señalización que los conductores se merecen. No hay ciudad de la provincia que no tenga una buena señalización, algunas cercanas a la nuestra no sólo tienen postes indicadores, sino que, además han pintado el cordón de las esquinas y sobre las mismas han incluido flechas indicando el sentido de circulación, de manera que el conductor en un milisegundo tiene la información del sentido y de ubicación geográfica sin tener que distraerse. 

En cambio aquí, ante mi advertencia de la inexistencia de señales del sentido de circulación (y mucho menos del nombre de la calle), a un agente de Tránsito que me estaba labrando una infracción por circular en contramano, su respuesta fue "tiene que fijarse en los autos estacionados". 

En otras ciudades lo pudieron hacer, simplemente, sin necesidad de convocar a ningún organismo o formar una comisión pues es algo que el propio sentido común impone. Cuando hay interés y responsabilidad en resolver seriamente los problemas del tránsito, pensando en facilitar la transitabilidad segura a los conductores, lo cual implica que los funcionarios recorran la ciudad para ver sus déficits, que son el puntapié inicial para planificar y dar soluciones a los mismos. 

El hecho que se haya conformado un Consejo de Seguridad Vial no garantiza ninguna solución, si quienes la integran solo se limitan a reunirse sin ver la realidad. Por ahora , a pesar de la vasta experiencia que se dice tiene el secretario de Seguridad y algún reclamo aislado por el funcionamiento de Consejo de Seguridad Vial, como lo cantaba Argentino Luna "hay mucho bla, bla, compañero", hace falta que impere el llamado de Ortega y Gassett: "argentinos, a las cosas". 

 Américo Lohin