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Interés General

Escribe Jorge Ruben Farinella

Las Escrituras, el criterio de verdad y el aborto

29|03|18 11:50 hs.

Señora directora: 

Quisiera compartir una humilde reflexión con quienes deseen detenerse a leer la misma. 

Los creyentes hemos aprendido que en las Sagradas Escrituras se condensa la historia de la humanidad; que nada nuevo hay bajo el sol. Esto viene a cuento de lo que hace unos 2000 años sucedió cuando llevaron a Nuestro Señor ante Poncio Pilatos para que lo juzgara y condenara en consecuencia; luego de interrogarlo concluyó que Jesús era inocente de lo que lo acusaban, pero decidió someter el veredicto al juicio de la turba que reclamaba culpabilidad y muerte y subordinó la verdad al criterio del número. Ni uno solo voto por Jesús. 

Diríamos que la verdad dejó de ser lo que es, para convertirse en ella conforme lo que decida la masa; el criterio de verdad, según lo obrado por Pilatos, fue el número. La esencia del populismo llevado al extremo es este cambio de criterio. Sé que esto está mal, pero lo que decida la mayoría está bien, es verdad. 

Hoy asistimos a un evento político que solamente está separado de lo expresado, por la distancia en el tiempo y el sujeto en cuestión. El señor Presidente de la Nación manifiesta su desacuerdo con el aborto; o sea, que está en desacuerdo con que se mate a un ser que está en el vientre de su madre, pero... somete esa verdad incontrastable al criterio del número. De modo que si la mayoría termina opinando que matar a un inocente está bien, que así se haga. 

Los gobernantes son ante todo responsables de sus decisiones ante Dios y su conciencia y luego ante sus gobernados. No estamos hablando de hacer un camino por la derecha o por la izquierda; estamos hablando de matar o de vivir; estamos en una encrucijada como fue la de Pilatos. Aquel se lavó las manos y dejó que mataran un inocente, en nuestro caso no sé cuál será el final. 

Quienes gobiernan, lo primero que deben tener presente, es que deben hacerlo con la disposición de pagar el precio de sus decisiones en defensa del bien y la verdad, especialmente cuando se trata de la vida de sus gobernados . Si defender la verdad cuesta caro, que así sea. 

Señor Presidente: inspírese en el ejemplo de nuestros Veteranos de Malvinas, que honrando su juramento entregaron su vida antes que traicionarlo, lo mismo que hicieron hace tan poco otros 44 hombres a los cuales usted recordó en la apertura de la Legislatura. 

Permítanme despedirme con un abrazo fraterno y con el ruego a Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Patria, para que ilumine y guíe a los señores legisladores y al señor Presidente. 

Jorge Ruben Farinella 
Tcnl Veterano de Guerra