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Opinión

Mala imagen del gobierno municipal

No es culpa ajena, son errores propios

08|04|18 12:09 hs.

Por Esteban Ernesto Marranghello  


Existen pocas cosas más difíciles de desarrollar que las relaciones humanas en el contexto de la actividad política, por lo complejo de la composición del propio ser humano y por la cantidad de variables que constituyen dicha actividad. 

Ambas deben desarrollarse en un ámbito que requiere para su normal desenvolvimiento parámetros que establecen los límites de la convivencia que requiere el equilibrio de palabra y acción. 

La apertura del período legislativo 2018 en la municipalidad de Tres Arroyos ha mostrado una vez más, lamentablemente, por parte del señor intendente un desconocimiento de las reglas de juego que la democracia exige a los funcionarios, con respecto a respetar la libertad de expresión cuando refiere a desenvolvimiento en la función pública. 

Con su no aceptable soberbia, que no puede esconder o disimular su autoritarismo crónico, se convierte en juez de un medio de difusión -en este caso LA VOZ DEL PUEBLO- al que acusa como un órgano de difamación de ciudadanos o ciudadanas, funcionarios o empleados, que no hacen de lo público un uso privado. 

Señor intendente, al acusarla a la directora del diario de “servir a patrones tan menores como la injuria y la impunidad”, transforma su propia expresión en una injuria machista contra Ramona


Esto es inexacto, por cuanto la población está en conocimiento fehaciente de la utilización de elementos públicos para uso personal de funcionarios municipales a los largo de los años.

Acusa de “manoseo” de personas por parte del diario -con absoluto cinismo-, “abandonando su historia de seriedad y sobriedad, abandonando su fina pluma que fue orgullo de los tresarroyenses y la región y que hoy, bajo la línea editorial marcada claramente por su señora directora, sirviendo a patrones tan menores como la injuria y la impunidad”. 

No existe “manoseo” señor intendente, el manoseo es una acción detestable e irresponsable que nunca LA VOZ DEL PUEBLO ha utilizado en sus redacciones, ni en el contenido de sus propuestas periodísticas y mucho menos en su lenguaje contra nadie. 

Sabe usted lo que es un “manoseo” de la población, la conducta de sus funcionarios y de su administración en la carencia de sensibilidad social, demostrada en no pocas oportunidades, en la guardia y la atención de la salud del Hospital Pirovano, que su gobierno no ha solucionado. 

En la falta de respuestas, largamente reclamadas, de obras esenciales para la comunidad: cloacas, gas, vivienda y calles en diferentes sectores del ejido urbano. 

¿Cuál es la impunidad de la directora de LA VOZ DEL PUEBLO, no aceptar callada sus horrores de gobierno en silencio, mirando para otro lado, como hacen otros, que prefieren la pauta publicitaria generosa a la verdad?


En la carencia de una política seria y responsable para la seguridad de la población con demostrada ineficiencia operativa y profesional de los integrantes del servicio en el área. 

En el desarrollo de una política social de atención a innumerables familias carenciadas, que diariamente acuden a la municipalidad sin respuestas de contención o, lo que es peor, de una atención adecuada.

En la ausencia de una política cultural, que abarque los parámetros necesarios de la heterogeneidad que esto reclama, anclada en propuestas de orden menor y espectáculos artísticos, que si bien suman, no anulan la mediocridad de la política municipal en el ámbito. 

Nuevamente señor intendente se le saltó la cadena contra la persona de la directora del diario, Ramona Maciel, al acusarla de “servir a patrones tan menores como la injuria y la impunidad”. Su propia expresión en una injuria machista contra Ramona. Cuál es la impunidad de la directora, no aceptar callada sus horrores de gobierno en silencio, mirando para otro lado, como hacen otros, que prefieren la pauta publicitaria generosa a la verdad. 

Usted, en una increíble desafortunada expresión, pretende desacreditar la historia de sobriedad y seriedad de las editoriales del matutino actuales, convocando la historia del mismo. 

Puede quedarse en calma señor intendente, cuando en el futuro la historia se refiera a su gestión como intendente, será un juicio de “menor valor” y “evaluación” en resultados, que la trayectoria del diario en el mismo período. ¿Cuál es la “impunidad” que alude del diario? ¿Que no le pregunten a usted o a su lugarteniente lo que hay que decir sobre los temas? 

En esta realidad de lo que suele ocurrir, quienes son “los patrones” -amos de la publicidad- son los que deciden con “impunidad”. Quién “injuria” a la opinión pública, “manipulando” la información en favor de la gestión oficial en otro momento alude a que no existe “amiguismo en su gestión”, eso no se lo cree ni usted, ni su lugarteniente, ya que generalmente no se designan en la municipalidad personal, que no responda a las características de lealtad requeridas. 

No se designa personal por concurso si no por decisiones personales, “a dedo”. La democracia no precisa prensa dura, sí, atenta y consecuente con los temas que reclaman su atención, de acuerdo a sus prioridades. 

Sus verdades, como las de cualquier otro, son relativas y sujetas a la interpretación de cada uno y expuestas al análisis consiguiente, de la misma manera que la publicación del diario. LA VOZ DEL PUEBLO no tergiversa, simplemente informa, de acuerdo a sus investigaciones y análisis periodísticos. Las letras de molde no son sino resultante de la tecnología del medio. 

En las informaciones no existe la intención, la información es verdad o mentira, la historia de LA VOZ DEL PUEBLO, a la que usted alude, no tiene denuncia probada, hasta hoy, de tergiversación de las situaciones publicadas, solamente negaciones o desmentidas, que siempre quedan en el terreno verbal, nunca se avanza a mostrar pruebas que demuestren lo contrario. 

Por otra parte existen innumerables oportunidades en que los periodistas del matutino no han sido convocados oficialmente o se les ha negado el acceso a la información. Asimismo, creo no equivocarme en afirmar que jamás se ha negado la publicación de ninguna información oficial de la municipalidad. 

También llama la atención la poca defensa de los concejales del cuerpo legislativo local de la libertad de expresión, cuando en el recinto, el señor intendente pronunció sus críticas infundadas a LA VOZ DEL PUEBLO. El silencio en estos casos por parte de representantes de la política, es al menos, desafortunado. 

Tal vez esa permanente y tibia actitud ante la situación acaecida, señale el campo libre que ha gozado siempre el ejecutivo municipal para manejar decisiones, frente a la pasividad criticable de un concejo deliberante pasivo y despreocupado, en situaciones de importante gravedad institucional de avasallamiento de sus atribuciones. 

Parecería -lamentablemente- que la nueva composición del cuerpo deliberativo proseguirá con la misma tónica conciliadora o cómplice, frente al absolutismo del ejecutivo municipal. 

El concejo deliberante no es “un club de amigos”, es el órgano de control de la gestión municipal que últimamente no ha cumplido con la responsabilidad de este cometido. 

Alude a que no existe “amiguismo en su gestión”. Eso no se lo cree ni usted señor intendente. Ni su lugarteniente. Ya que no se designa en la municipalidad personal por concurso si no por decisiones personales, “a dedo”


La democracia no se ejerce solamente con minutas de comunicación o proyectos que se duermen en cajones del ejecutivo, o pedidos de informes, que no son respondidos, total no pasa nada. La oposición debe exigir la presencia del intendente y funcionarios en el concejo y si no lo hacen, utilizar las atribuciones que se tienen para lograrlo. 

Claro que esto no será “socialmente agradable”, pero políticamente es indispensable para defender los intereses de la comunidad que representan. La sociedad se está hartando de funcionarios y políticos cómodos, con poca responsabilidad y sueldos muy caros. 

Los impuestos se están convirtiendo en un problema para la población muy serio y oneroso, alimentando un presupuesto que mantiene cargos y funciones improductivos y accesorios en contraposición a servicios con creciente degradación de calidad. 

LA VOZ DEL PUEBLO cumple su función como siempre, sin estridencias y sin escándalos. Lo uno y lo otro, sólo pueden reflejarse por las situaciones que provocan los sectores de donde proviene la información. No es un órgano difamador, su pasado y presente, lo pueden demostrar. 

En cambio, el señor intendente -se lo digo con el mayor respeto- no ha podido demostrar el porqué, a medida que el tiempo de su gestión transcurre, muestra sólidamente un permanente destino de decadencia. 


Esteban Ernesto Marranghello