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El Campo

80 años de la Cooperativa ALFA

Un trabajo para toda la vida

18|04|18 17:32 hs.

De mayor a menor según la trayectoria en la Cooperativa Alfa, el primer escalón del podio lo ocupa el veterinario Enrique Groenenberg con 37 años, el segundo es para el ingeniero agrónomo Rubén Caro con 35 años y el tercero para el también agrónomo Diego Croce, con 21. Los tres son los técnicos de la entidad, y además de unirlos la función de asesoramiento, tienen otra coincidencia: la cooperativa ha sido su primer y único trabajo.


Ticho 
Meses antes de recibirse como veterinario en Tandil, Ticho escuchó de boca del gerente de aquel entonces que la cooperativa estaba analizando abrir una sección veterinaria. 

Con esa ilusión, Groenenberg finalizó sus estudios y regresó a Tres Arroyos para en el otoño de 1981 hacer sus primeras armas en la profesión bajo la tutela de Pancho Aramberri, el veterinario de su padre. En el invierno se cristalizaría la propuesta y Ticho finalmente se transformó en el asesor veterinario de la entidad. 

"El arranque fue la compra de 2000 dosis de vacunas contra la aftosa. Así empecé, sin lugar fijo y un poco a los ponchazos, pero feliz de la vida", cuenta. 

Con orgullo dice que "ejercí toda mi carrera en la cooperativa, soy un agradecido de la entidad y de la profesión que elegí, que la ejerzo con mucho amor". 

Las vueltas de la vida hicieron que le tocara asesorar a productores que lo conocían desde que nació, como el caso de Martín Verkuyl, que había sido empleado de su padre. 

"Esto es como una gran familia, pero con algo muy interesante: tiene la exigencia de una buena empresa. Acá hay excelentes productores y con mucha razón exigen que uno esté bien informado para poder brindar un buen asesoramiento. En ese aspecto no perdonan, y me parece perfecto", asegura. 


Técnicos cooperativos. Ticho Groenenberg entró en Alfa en 1981, Diego Croce en 1997 y Rubén Caro en 1983


Rubén 
Luego de haberse recibido en Balcarce y de una efímera experiencia como productor, Rubén volvió a su Tres Arroyos natal para entrevistarse con los miembros del Consejo de Administración porque la cooperativa estaba interesada en tener un asesor agronómico. 

El nombre de Caro llegó a oídos de los integrantes de la entidad por boca del ingeniero Alfredo Orfanó. Había otro postulante para el puesto, que finalmente quedó en manos de quien hoy acumula 35 años asesorando a los asociados de la entidad. 

Su primera tarea consistió en asesorar los dos grupos de trabajo que por ese entonces tenía la Alfa bajo la órbita de la Asociación de Cooperativas Argentinas. "En esos grupos de ACA era fundamental el trabajo del asesor, que cumplía una tarea más artesanal que en los grupos CREA, por ejemplo", explica Rubén sobre la rica experiencia vivida.

"Como asesor es fundamental tener un criterio y confiar en él. Te podés equivocar porque sos humano, pero siempre hay que confiar y capacitarse. Después, la clave es la confianza que uno se va ganando por parte del productor, que lleva mucho tiempo lograrla y la podés perder en un ratito. Yo siento que en la cooperativa confían en mi", dice con satisfacción. 

Diego 
El vínculo entre el más joven de los asesores y la cooperativa comenzó en 1997 gracias a una pasantía de la Escuela Agropecuaria. “A los 16 años empecé a venir a la planta de silos. Y de ahí hasta que me recibí de ingeniero en Balcarce trabajé en todas las cosechas. Los primeros años en el manejo del calador y después en el laboratorio”, cuenta. 

Ya con el título en la mano formalizó su relación laboral con la entidad y se desempeñó haciendo análisis de girasol en el laboratorio y en 2010 fue trasladado a la agronomía. “Acá trabajo junto a Marcelo Baldessari, que es el encargado de la sección, estoy en la compra y venta de insumos, y hago asesoramientos puntuales. Y estoy a cargo de la multiplicación de semillas. Nos complementamos con Rubén”, indica. 

Después de marcar que Ticho ingresó a la entidad el mismo año que nació él, explica que “en la cooperativa siempre trabajé en un muy buen ambiente, es muy buena la relación con los compañeros más allá de los cargos jerárquicos, y también con los productores”. Y agrega: “Vengo a la cooperativa desde los 16, para mí esto es más que un laburo”.