115 años junto a cada tresarroyense

ST 14. 2°
Despejado

El Campo

95 años de la Chacra Barrow

Al servicio de la comunidad rural

23|05|18 11:57 hs.

Por Marta Reneé Borda*


La Chacra Experimental Integrada Barrow, es una estación experimental de propiedad del Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, que trabaja en convenio con el INTA y que con noventa y cinco años de vida, mantiene su vigencia. Tal lo expresado en la memoria institucional, la Chacra es resultante de un medio natural y cultural propicio, que supo iniciar un camino singular en nuestro país y que le imprimió a esa creación una fisonomía muy particular que enorgullece a los actores pasados, a los actuales y a todo su entorno. 

Chacra Experimental La Previsión: 1923-1942 (entidad privada) 
El siglo XX se inició con crecientes contingentes de inmigrantes, predominantemente españoles e italianos y de otras colectividades como la danesa y la holandesa que contribuyeron a delinear un perfil social y agrícola particular. El cultivo de la tierra y principalmente la siembra de trigo, constituyó el elemento dinamizador de la economía y generador de cambios sociales y culturales trascendentes. 

Ese trigo atrajo a los inmigrantes y dio razón de ser a una red ferroviaria que unió miles de pequeños núcleos poblacionales. La Chacra Experimental es la resultante de ese entorno económico y del protagonismo de los pobladores de esta región, que se nuclearon solidariamente. 


La actual CEI Barrow en su fundación fue la Chacra Experimental La Previsión (1923-1942)


En el año 1904, como expresión de ese espíritu de los agricultores de la región, se funda la Cooperativa de Seguros La Previsión, cuyo primer objetivo fue brindar protección contra los riesgos del granizo en las sementeras. 

Y es en este contexto en el que se insertó la Chacra Experimental La Previsión, en 1923, con el objetivo de orientar racionalmente al productor rural, y cubrir las necesidades de asesoramiento técnico en la explotación agraria que estaba en plena expansión, haciendo una incipiente extensión y contribuyendo a la transformación de la pampa virgen en inmensos trigales. 

La Chacra era, además, una escuela de técnicos, brindando oportunidades para la formación profesional y pos gradual mediante el otorgamiento de becas de perfeccionamiento. 

Al mismo tiempo editaba la revista Nuestra Chacra, que servía para ayudar e instruir a los chacareros a resolver y conocer los problemas diarios que podían presentarse en su explotación. 

En enero de 1930 se suspende esta publicación editándose en su reemplazo, el Boletín de la Chacra Experimental de La Previsión, cuya finalidad principal consistía en difundir las enseñanzas que se desprendían de las investigaciones experimentales, siendo este Boletín único en su género en el país. 

Por otra parte, se organizaban anualmente concursos de semillas y las colecciones quedaban expuestas en el Museo instalado en la Chacra Experimental, haciéndose conocer a los agricultores, la nueva semilla que el semillero iba poniendo a su disposición. Las primeras variedades liberadas por la chacra se denominaron La Previsión. 

Chacra Experimental Coronel Benito Machado 1942-1950 
Por resolución de sus nuevos propietarios pasó a llamarse Chacra Experimental Coronel Benito Machado, incorporándose a la esfera de la Dirección de Agricultura, Ganadería e Industrias del Ministerio de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires. 

Estableció relaciones con la facultad de Agronomía de La Plata y con el Instituto Fitotécnico de Santa Catalina, para la multiplicación y difusión comercial del cultivar de lino Entre Ríos, constituyéndose en una experiencia innovadora para Argentina. Las variedades obtenidas entre los años 40 y 50 se denominaron Buenos Aires. 


Entre el 1942 y el 1950 fue la Chacra Experimental Coronel Benito Machado


La Chacra además de ser un centro de fitotecnia, realizaba el seguimiento de la información meteorológica e integraba una red geohidrométrica del Servicio Meteorológico Nacional pionera en nuestro país. Participaba a través del grupo profesional con la enseñanza en la Escuela Agrícola Elemental que funcionaba en la colonia de San Francisco de Bellocq, con el auspicio del movimiento Cooperativo Rural de la región. 

En 1942 La Previsión se vio obligada a dejar la Chacra, ya que debía dedicarse exclusivamente, a la función aseguradora, concretándose el pase a la Provincia de Buenos Aires.  

Chacra Experimental de Barrow 1950-1992 
En la década de los años 50, la Chacra Experimental cambió su denominación por la de Chacra Experimental de Barrow. En 1956 el estado nacional había creado el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Esta institución tenía servicios experimentales y de extensión en la región del sud bonaerense con una actividad creciente y dinámica que mostró interés en armonizar acciones en común con la Chacra Experimental. 

A partir de la nueva relación entre el MAA y el INTA, y con la colaboración de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la provincia de Buenos Aires, fueron designados numerosos jóvenes profesionales para que se iniciaran en la investigación y se insertaran en la problemática agropecuaria regional. 


El ingeniero Leopoldo Carbajo y el químico Manuel Dean -ambos fallecidos-, dos baluartes de la Chacra durante los festejos por los 50 años del laboratorio en 2012


En 1962 se iniciaron las actividades del Laboratorio de Calidad de Cereales, cuyos principales objetivos han sido el desarrollo o adaptación de micrométodos que permiten pronosticar, la calidad de granos de trigo pan, candeal y avena, dándole a la chacra una aptitud protagónica en este tema. La denominación de las variedades en la década del 60 era Bonaerense y a partir de fines de 80, Prointa Bonaerense. 

En 1969 se crea la Asociación Cooperadora, única en su tipo, formada por las instituciones agropecuarias de la región. La incursión en ensayos con animales y el desarrollo de manejos de rodeos de bovinos para carne en zonas mixtas ha estado fuertemente vinculada al accionar de la Asociación Cooperadora dando origen a la Unidad Ganadera. 

A partir de 1982, y con el aumento de la agricultura, comenzaron los ensayos de larga duración comparando distintas labranzas, rotaciones y secuencias de cultivos, que generaron valiosa información sobre la evolución y estabilidad de los sistemas productivos regionales. 

Estos ensayos permitieron realizar la evaluación y seguimiento de la calidad física, química y biológica de los suelos de la región en base a diferentes tecnologías empleadas. A ello se agregaron ensayos de evaluación de híbridos y variedades de distintos cultivos en diferentes ambientes, fertilización, inoculantes, cultivos de segunda y manejo de herbicidas y malezas en barbechos y cultivos, entre otros. 

A partir de la década del 80, se intensificó la tarea de extensión. Se consolidaron los acuerdos con el sistema de extensión cooperativo, convalidando tecnologías en diversos temas en los campos de productores pertenecientes a los Núcleos ACER (Asociación de Cooperativas Argentinas).

Por otra parte, se retomó la organización de las jornadas de campo, en las que se abrió la Chacra a los productores de la zona, para que se conocieran los ensayos de mejoramiento y las experiencias en manejo agrícola y ganadero que se desarrollaban en la misma. 

Chacra Experimental Integrada Barrow 1992-2018 
En 1992 con la firma de un nuevo convenio entre el Ministerio de Asuntos Agrarios y el INTA, la Chacra Experimental pasa a denominarse Chacra Experimental Integrada Barrow. 

Se conforma el Consejo Local Asesor de la Chacra, integrado por los actores del sector agropecuario, siendo a la vez el nexo natural de comunicación con el Consejo Regional Buenos Aires Sur de INTA y se implementan las Oficinas de Información Técnica (OIT), en los cuatro partidos de influencia de la Experimental. 

Con la firma de la Carta Acuerdo con la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, se integra a alumnos de la Facultad de Ciencias Veterinarias Tandil, para el desarrollo de temas de tesinas. Por otra parte en asociación con el Centro Regional de Ingenieros Agrónomos de Tres Arroyos, se efectúan jornadas de capacitación para profesionales. 

Lleva adelante el Proyecto Integrado de Promoción de la Autoproducción de Alimentos (Prohuerta), con una clara estrategia de intervención ligada a los sectores económicamente menos desarrollados. 

Se implementan el Profam, los Proyectos de Apoyo al Desarrollo Territorial y el Programa Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria-Cambio Rural. La Chacra forma parte de las Comisiones de Emergencia Agropecuaria de cada uno de los partidos, como así también de la Agencia de Desarrollo Productivo. 

Se debe resaltar las continuas visitas, de delegaciones escolares y de estudiantes secundarios y universitarios, profesionales, figuras políticas, delegaciones extranjeras que constantemente recibe la experimental. 


El ingeniero Leopoldo Carbajo y el químico Manuel Dean -ambos fallecidos-, dos baluartes de la Chacra durante los festejos por los 50 años del laboratorio en 2012


Se han implementado cursos para Operarios Rurales, Cursos de Gestión de la Empresa Agropecuaria para mujeres e hijos de productores agropecuarios,nociones de marketing para microemprendimientos, cursos de ganadería para productores, cursos de los componentes de Prohuerta para docentes, cursos para profesionales en general. 

A través de la Planta Piloto, se realizan capacitaciones en elaboración de productos lácteos, panificados, chacinados y conservas de frutas y verduras, respetando las buenas prácticas de manufacturas en la elaboración de alimentos. Se cuenta con Convenios de Cooperación Técnica con los cuatro municipios del área de influencia de Barrow, con instituciones, empresas, fundaciones y escuelas de localidades rurales. 

La chacra a través de los años, ha tenido un crecimiento sostenido en su accionar. En estos 95 años, la adaptación al medio, le ha otorgado un papel preponderante en el sector agropecuario regional. 

Es una institución que aún hoy, a pesar de las dificultades, mantiene la visión de sus fundadores de inicios del siglo XX, de ser partícipe activo del desarrollo tecnológico regional del sector agropecuario, permitiéndole mantener su vigencia en este siglo XXI. 

*Ingeniera de la CEI Barrow. Este artículo forma parte de la edición 61 de AgroBarrow