Una tercera edad con proyectos
.jpg)
Aún aislados por la cuarentena instalada en el país por la pandemia de Covid-19, la conducción del Centro de Jubilados y Pensionados de Claromecó no pierde el entusiasmo y las expectativas por hacer realidad nuevos proyectos.
Como no han podido realizar la asamblea correspondiente en el mes de octubre para la renovación de autoridades, la presidencia continúa en manos de Jorge Rasmussen y la secretaría a cargo de Elisa Pérez.
Junto a un grupo de 10 colaboradores conforman un equipo que se ha distinguido por realizar numerosas actividades y mantener activo el centro, que desde el inicio de la cuarentena también extraña el movimiento de sus administradores y socios.
Jorge llegó de joven a Claromecó procedente de Copetonas, y a lo largo de los años se la rebuscó en todo tipo de trabajos; Elisa a la actividad de ama de casa le sumó varios años de trabajo en un emprendimiento gastronómico. El paso de los años terminaría por reunirlos para integrar el actual equipo de trabajo que espera por el regreso a la vida que les permitía encontrar en la institución, a su segunda casa.
“A nosotros nos partió la pandemia, tuvimos que cerrar por completo, no se puede hacer nada. Entré en un estado como medio depresivo porque para mí, mi segunda casa era el Centro de Jubilados, igual que para Rasmussen”, dijo apenada Elisa hablando en pasado de la entidad.
.jpg)
Ads
De todas maneras en su tono de voz se advierte una energía contenida esperando por regresar a las actividades que les genera felicidad. “Siempre estábamos pensando en qué íbamos a hacer, qué festejaríamos, qué cena sería la próxima, quién se haría cargo de los centros de mesa, de la compra de la mercadería, de los menús. Todos trabajan, somos un grupo de 10 personas que trabajamos todos”, expresó.
.jpg)
Foto: Carolina Mulder
Detrás de cada objetivo semanal o mensual, la conducción de la institución se esfuerza por hacer rendir de la mejor manera posible los recursos que obtienen fundamentalmente con la realización de cada cena. La venta de las tarjetas para cada evento, como los alquileres del salón, del fogón y la cuota anual de 350 pesos, representan los ingresos con los que han podido ampliar las dependencias y equipar con mobiliario y vajilla a la sede.
“Hay talleres que se pueden dar online aún en cuarentena como los de yoga, gimnasia, computación y de memoria”, contó Elisa aunque indicó que a éste último no todos pueden tomarlo por las dificultades que representa para algunos adultos mayores conectarse a las videollamadas. Ads
Un salón para el pueblo
Por su parte Rasmussen contó que tienen por delante una obra importante no sólo para el centro, a partir de poder conseguir un terreno lindero a la institución. “Tenemos ganas de conseguirlo, es de la municipalidad y hace como dos años -o tres- que nos lo prometió el intendente (Carlos Sánchez) para hacer un buen salón que sirva para todo el pueblo”, contó el presidente.
Explicó que además se proyecta poner en marcha en las dependencias que ya tienen “un comedor -para los viejos- para el mediodía, porque hay gente que está todo el día sola”.
Con la solicitud hecha al municipio, queda sólo esperar que los trámites hechos ante la Provincia, les reconozcan la tierra como de su propiedad.
Elisa Pérez (Foto: Carolina Mulder)
Postas por delante
Cuando se le pregunta a Jorge por cuánto tiempo más tiene mandato, responde rápidamente que será “hasta que me saquen, o hasta que me retire”. Su entusiasmo es reconocido también por Elisa.
“Tuvimos mucha actividad, se fue mejorando y agrandando el centro; se compró mobiliario nuevo, se ha trabajado mucho en estos seis años. Sobre todo en estos últimos cuatro años gracias a que le pone toda la honda -y hace todo él- el señor Rasmussen, y con algunos otros que lo acompañan. Pero la cabeza es él, realmente. Y ahora está desesperado porque no se puede hacer nada, no podemos juntar plata tampoco”, manifestó la secretaria del centro.
Tanto Jorge como Elisa remarcaron lo importante que resultó en los últimos años que Pami y Anses interactúen con los jubilados y pensionados en la sede del centro. Pero también recuerdan que hasta hace poco la pasaban bien participando de los torneos bonaerenses de adultos mayores, también haciendo deportes y organizando viajes.
Sin dudas aquello que observó Ofelia Cabezudo y sus colaboradores, a principios de los 90 cuando decidieron crear el centro, se ve reflejado en el trabajo de la actual conducción, que no conforme con lo hecho se ha trazado nuevas postas que alcanzar.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión