Te vi otra vez
.jpg)
Yo te veía siempre
al lado de la boletería
del tren
tenías el pelo gris
y eras ancho,
como tu silla de ruedas
pedías algo
dinero, una mirada, pedías
un saludo, pedías una conversación,
vos pedías
ahí quieto,
en ese lugar
de gente transitando
pedías quieto
alzando la cabeza
estirando el cuello
pedías y pedías
en esos años
de frivolidad garantizada
de alegría plastificada
en esos años
de gente apurada
de gente atolondrada
de gente que no sabía nada
hasta que un día,
sí, por fin, un día
me lo dijiste:
“soy un ex combatiente”
y ahí te vi otra vez
tan jovencito
que quise arrullarte
tan jovencito, tan gurí
changuito
tiritando con un fusil pesado
indefenso
absurdamente mal armado
desamparado
solo
en la inmensidad austral
bajo un viento tan violento
que era como si el mismo
infinito se moviera
ahí abajo,
en el Mar Argentino
en esa tierra tan inhóspita
que vos y tus compañeros
fueron a abrigar.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión