Entrevista a Acorazado Potemkin
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Acorazado Potemkin es el nombre del trío de rock formado desde el 2009 por Federico Ghazarossian (bajo), Luciano Esaín (batería) y Juan Pablo Fernández (guitarra y voz). Acaban de editar “Labios del río”, su tercer trabajo discográfico.
La contundencia sonora de la banda, que descansa en una prosa desgarradora con impronta de arrabal, le imprime un sello único que los define como un grupo en pleno vuelo creativo. Luciano Esaín y Juan Pablo Fernández charlaron con DIB sobre el pasado, presente y futuro de la banda.
-¿Cómo se juntaron los tres músicos para formar Acorazado…?
Luciano Esain: Si bien nos conocíamos por compartir algo de “la escena” de la época de La Luna, de la primera mitad de los 90… el rock nos fue llevando por caminos diferentes. Juan y Fede sí se siguieron cruzando, de hecho Fede tocaba en Me darás Mil Hijos con los hermanos de Juan, y en 2008 yo lo conocí a Juan porque llevábamos nuestros hijos al mismo jardín de infantes. Y de repente la charla siempre derivaba en música, sonidos, amplis, shows, etc. Así que de a poquito nos fuimos encontrando en la sala de ensayo. Juan ya se había separado de la Pequeña Orquesta Reincidentes y comenzó a elucubrar algo con Fede, y ahí me llamaron a mí para que le ponga bata a las ideas que ellos tenían. Puede ser más o menos romántica la historia, pero es algo así.
Juan Pablo Fernández: Y en febrero de 2009 arrancamos en la sala de calle Dorrego, y fue inmediato como fluyó la onda entre los tres, tirábamos los temas y salían y salían y fuimos armando el repertorio, lo grabamos al tiempo y salimos a tocar en noviembre de ese año.
-¿Cómo fue que bautizaron a la banda como el buque ruso?
LE: Estábamos buscando palabras con algo de peso, o con una sensación de solidez, algo así, y de repente pintó esa palabra, acorazado, y la decís y al toque decís Potemkin, es inevitable. ¡Luego todo encajó solo!
JPF: Sí, después le encontramos muchos significados… el sueño de libertad, la chispa que enciende una revolución… pero nos gustó y punto.
-En 2011 sacaron “Mugre” que fue bien recibido por la crítica especializada y por el público. ¿Cómo componer en la misma línea o superar ese trabajo?
LE: “Mugre” tiene algo que es casi espontáneo. Es como el crudo de la banda, es un ping pong de respuestas a lo que el otro te tiraba, es como una muestra de la lógica que cada uno le da a su instrumento y cómo responder a una idea que te propusieron dentro del contexto de “tres tipos que nunca tocaron juntos pero que están en el oficio hace rato”, al menos yo lo veo así. Luego de una camada importante de temas, empezás a cuidarte un poco para no repetirte y no responder de la misma manera, así atravesamos “Remolino” hasta llegar hasta acá… supongo.
JPF: Yo creo que componer, uno compone siempre igual, sí aparece lo que dice Lulo, que estamos atentos a no repetirnos, a sintetizar y orientar el trabajo a tiempo, vamos sacando cosas y decimos esto no, esto ya lo hicimos, por acá ya pasamos, y eso quizás es algo bueno de la experiencia de años de trabajo juntos y de reflexión sobre lo que se hace, entonces cuando ahora elegimos temas, tienen que ser que abran a nuevos sentidos, que tengan potencial de trabajo en grupo, y así vendrá el próximo.
-¿Cuándo empezó a nacer “Labios del río”?
JPF: Desde el año pasado estamos trabajando en temas nuevos, por cuestiones personales y el trabajo de la banda fuimos postergando el trabajo de preproducción, pero podríamos decir que el disco nació este año, cuando hicimos los demos y vimos que había algo.
LE: Había algunos temas que veníamos tocando en vivo hace un año, aproximadamente, el de Lila Downs, Mundo Lego, Haz de Luz, El Rosarino y el de los Beatles. A principios de este año nos propusimos completar un grupo de temas y de ideas que teníamos dando vueltas y así acompañar a estas otras canciones, a ver si “aparecía” el disco. Y así fue, hicimos una preproducción en mayo y dijimos “¡sí, dale, grabemos esto!”
-Volvieron a producir el disco en conjunto con Mariano Esaín. ¿Qué encontraron en Manza para potenciar a la banda?
LE: En particular, a mí me encanta laburar con él porque es mi hermano, y trabajamos juntos en un montón de discos (nuestros o de otras personas), así que hay una cantidad de ideas, sonidos, formas de microfonear o de qué hacer con un determinado sonido, que son parte de nuestras conversaciones habituales. El tenía muchas ganas de que grabáramos en vivo, los tres juntos con los equipos en la sala, como en un show o una sala de ensayo, y eso nos entusiasmó un montón, y sabíamos que él le puede sacar el jugo a todo ese quilombo. Y también me encanta cómo labura la voz de Juan.
JPF: Sí, es así, más allá de los invitados, da la sensación de que Manza logra entendernos muy rápido cada tema, algunos muy difíciles y de todos los instrumentos saca lo mejor, pero lo tiene todo en la cabeza y sabe lo que cada uno da y todo parece que fuera mucho mejor.
-¿Cuál es el futuro inmediato de Acorazado Potemkin?
JPF: disfrutar del cariño y ser agradecido con todo lo lindo que vuelve sobre el disco que hicimos. Fue un año muy difícil y a la vez hermoso.
LE: En este momento se trata de tocar lo más posible y llevar nuestra música y nuestros discos a la mayor cantidad de gente que pueda – DIB –
