Los directores
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Sin dudas quien más ha marcado a los más antiguos fue el maestro Slebos, luego recuerdan las rabietas y bonhomía del señor Roberto Zijlstra, y a Ana María Durante. “Fuimos con Sonia a convencerla porque no quería saber nada”, explica Luis. “Ella era la profesora de piano de mis hijas, entonces cada día que las iba a buscar le insistía que tenía que dirigirnos, tanto le pedí hasta que aceptó”, dice Sonia de Groenenberg.
En algún momento cuando se quedaron sin director de coro y “nadie quería agarrar”, la tarea la realizó el pastor de la Iglesia de aquellos tiempos, Millenaar, también pasaron por la dirección del coro Antonio Pennini y “hasta Luis nos dirigió un día en una presentación en San Cayetano”, surge el recuerdo y las carcajadas.
“Mirá ese día no temblé ni nada, pero me transpiré que caían gotas como si me estuviera bañando”, dice Luis y agrega: “pero salió todo bien”.
El coro tiene muchos dichos bien propios, por eso aparece naturalmente uno al que todos le rinden honores a través de las sonrisas. “Yo me guío por las ‘cebollitas para arriba o las cebollitas para abajo (por las notas musicales)”, responde Luis ante la pregunta de si saben música.
Todos los presentes acompañan los conocimientos eruditos del coreuta y afirman, “no sabemos mucho, leemos muy bien las partituras y a esta altura entendemos bastante”, explica Nuchi y nuevamente aparece la sonrisa cómplice.
Desde 2010, Romina Reimers realiza la dirección del Coro
Como en las mejores escuelas que se precien de tener buenos alumnos y buenos docentes… Cuando apareció la directora ¡Todos hicieron silencio!
La actitud trajo desconfianza en Romina Reimers, que inmediatamente preguntó: “¿Me están criticando? “ Otra vez irrumpió en el salón una respuesta alegre y espontánea. “Pero ¡no!”, dijeron sin parar de divertirse.
Se trata de un coro con excelentes condiciones, al que su directora eleva más y más la vara. “Tenemos que sacarnos los vicios, y ella dice que necesitamos aprender nuevas canciones en el idioma que sea”, explica Anita.
“Mirá – anuncia Luis solemnemente- yo antes peleaba mucho con Romina, ahora dejé de hacerlo y nos llevamos muy bien”, explica arrancando otra vez más risas de sus compañeros. “Ella nos reta cuando cantamos cualquier cosa -como dice-. Y se muere de felicidad cuando nos sale bien, ¡hasta sale haciendo vueltas de carnero por la alfombra roja cuando le gusta cómo quedó una pieza en un ensayo”, toma la palabra Luis y lo secundan varios de los presentes que asienten.
Desde el año 2010 la dirección del coro está a cargo de Romina Reimers y la acompaña en el piano Emanuel Monte.
Los inmigrantes holandeses cantaban en sus hogares, en la iglesia y la idea se fue haciendo cada vez más fuerte, ¿Por qué no formar un coro?
Entre los primeros directores figuran María de G. de van der Horst, el maestro De Koning, el pastor Jerry Pott, los señores Yme Tiemersma, Bart Felkemay, los maestros Cornelio L. F. Slebos, Roberto Daniel Zijlstra, el pastor Pedro Millenaar, la profesora Ana María Durante, Antonio Pennini, el profesor Omar Larraggione y actualmente Romina Reimers.
El coro tiene cada año presentaciones establecidas en la Iglesia Reformada de Maipú, en Cristo Vive, en Claromecó, además de otras actuaciones en diferentes eventos de la región.
Durante años se invitó al coro a cantar en ceremonias religiosas como casamientos, hay muchas fotos de esos momentos tan especiales en la vida de los matrimonios, una de ellas muestra a Luis y Ketty Veninga cantando en el coro de su propio casamiento.
