Desde Rotary Tres Arroyos para miles de chicos
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/fotos/2018/11/04/lvp.grupal.jpg)
El proyecto de la Rueda Interna del Rotary Tres Arroyos “El alcoholismo en la adolescencia” cumplió un año más, el sexto de su trayectoria.
Integrantes de esta rama que preside Claudia Carril estuvieron en la redacción de LA VOZ DEL PUEBLO, contaron sus inicios y la actual etapa que finalizó hace pocos días con la entrega de premios por el concurso de murales.
Claudia Carril recordó que “hace seis años en la rueda pensamos qué proyecto hacer que tuviera una línea en el tiempo, que sea insignia en la Rueda. Empezamos a buscar temas, y cómo algunas teníamos chicos adolescentes veíamos la problemática del alcohol en esas edades. Para esto debíamos elaborar un proyecto y lograr que el Consejo Escolar nos autorizara a dar las charlas en los colegios, en ese momento éramos pocas -unas 8 o 9- hoy somos 19 -algunas esposas de rotarios y otras socias adherentes-. Con Graciela San Pedro, quién se puso al frente buscando profesionales para las charlas y este año se sumó María Justa Mesa, que nos ayuda mucho al recorrer las escuelas. Hay establecimientos reticentes y otros que de inmediato acceden; en los primeros años y por disposiciones internas algunos directamente se negaban por tratarse de alcoholismo”.
¿Por qué negarse?
Al respecto, Marta Díaz argumentó que la reticencia tenía lugar “más que nada por desconocimiento de los directivos. Porque hasta nosotras mismas sabíamos de qué se trataba, pero no bien cómo encarar las charlas”.
Graciela San Pedro puntualizó que “una escuela, que en un principio se negó a recibir las charlas, luego aceptó. El primer año no estuvimos, pero sí los siguientes y hasta algún premio en el concurso ganó”.
Graciela San Pedro puntualizó que “una escuela, que en un principio se negó a recibir las charlas, luego aceptó. El primer año no estuvimos, pero sí los siguientes y hasta algún premio en el concurso ganó”.
En tanto, María Justa Mesa destacó que “yo este año noté que había mucha más preocupación en los directivos, recibiéndome con una predisposición especial y reclamando en algunos casos la demora en ir a dar la charla. Como que el colegio y sus autoridades están pasando por una situación especial con respecto al alcoholismo en edad temprana”.
El interés creció y muchas instituciones escolares piden contar con esta actividad. “Nos están esperando”, valoraron.
El interés creció y muchas instituciones escolares piden contar con esta actividad. “Nos están esperando”, valoraron.
Un punto central al presentar este tema es que la Rueda Interna plantea que el problema del alcohol en los chicos viene desde la casa. Claudia Carril argumentó que “son sus propios padres quienes facilitan esto comprándoles alcohol o permitiendo que realicen las previas en las casas. Nosotros al inicio del proyecto pensamos que lo mejor era hacer un cierre del primer y segundo año con la psicóloga Adriana Estrup, quien vino a dar una charla para convocar a padres y a chicos, pero no tuvimos éxito.
Con los chicos se logra un eco, porque en algunos casos son ellos que en las charlas que dan profesionales o miembros de Alcohólicos Anónimos preguntan dónde funcionan, porque tienen un familiar en su casa con esta problemática”.
Estadísticas
Uno de los aspectos relevantes es que dan entre 30 y 40 charlas por año. Están dirigidas a un mínimo de 30 chicos. A lo largo de seis años, según una estadística de Isabel Tarchinale, entre 4500 a 5000 chicos escucharon esta charla.
“Cuando recién empezamos tuvimos la colaboración muy fuerte de Isabel Tarchinale, quien nos contactó con profesionales y ayudó a dar las charlas. Además de estar muy vinculada al Consejo Escolar en ese momento, lo que posibilitó el fácil acceso a las instituciones” señaló Graciela San Pedro.
“Cuando recién empezamos tuvimos la colaboración muy fuerte de Isabel Tarchinale, quien nos contactó con profesionales y ayudó a dar las charlas. Además de estar muy vinculada al Consejo Escolar en ese momento, lo que posibilitó el fácil acceso a las instituciones” señaló Graciela San Pedro.
“La charla es así -describió Claudia Carril-. Buscamos el colegio y el día que se pueda. Luego el profesional que la dará, un integrante de Alcohólicos y dos de la Rueda Interna vamos con ellos”.
Por su parte, María Justa Mesa agregó que “otra cosa que nos cuesta es conseguir profesionales para el dictado de las charlas.
Pedimos a través de esta nota que quienes tengan interés, se acerquen a Claudia o a Graciela para ofrecerse a dar las charlas. En este momento sólo tenemos seis que lo hacen y muchas veces es dificultoso lograrlo”.
Pedimos a través de esta nota que quienes tengan interés, se acerquen a Claudia o a Graciela para ofrecerse a dar las charlas. En este momento sólo tenemos seis que lo hacen y muchas veces es dificultoso lograrlo”.
Otro de los puntos por mejorar es lograr un contacto más fluido con las escuelas, porque en muchos casos deben llamar en forma reiterada para que se pacten las charlas. De hecho hay establecimientos en los que no han podido dar las charlas por la no comunicación con los directivos, pero ellas no bajan nunca los brazos y esto ha quedado más que demostrado.
Una tarea que rinde frutos
Todas estas luchas han tenido su reconocimiento, “como el que tuvimos a través de Alcohólicos Anónimos –indicó Graciela San Pedro-, ya que luego de nuestros primeros años de dar charlas ellos debieron incluso ampliar los horarios en Al-Anon debido a la concurrencia de gente. Después como todo se fue diluyendo, nosotros también fuimos bajando un poco los brazos. Propiciamos hasta encuentros con el periodismo, pero la gente se olvida, se vive el hoy”.
Consideró que “hasta que no se convierte en un problema puntual en el seno familiar, es una costumbre natural. Yo creo que la significancia del proyecto está en concientizar a los chicos, porque al adulto es muy difícil. Pero los chicos están a tiempo y que sean ellos agentes multiplicadores, algo que se nota en las charlas cuando se da el testimonio de vida. Ahí es impactante lo que se logra con los estudiantes”.
A veces puede haber un poco de cansancio o resulta difícil mantener el ímpetu. Pero renuevan las energías y mantienen la fuerza para dar continuidad a una tarea que es importante. Claudia Carril manifestó con orgullo que “el proyecto es muy bueno. Los Rotary de otras localidades nos lo han pedido para desarrollarlo”.
Graciela San Pedro agregó finalmente que “también gente de la cúpula de Alcohólicos Anónimos se acercó para solicitarnos el proyecto, inclusive nos pidieron que agregáramos algunos puntos para beneficiarlos a ellos. Como por ejemplo, incluir la página web de ellos y le insistimos a los chicos para que la visiten y conozcan más a esta entidad”.
