Un siglo educando en Copetonas
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El 12 de agosto la Escuela Primaria 25 de Copetonas, “Dr. Bernardo Alberto Houssay” cumplirá 100 años, por eso se vivirán unos días muy emotivos con distintos homenajes, muchos recuerdos de esta institución educativa que además de cumplir un siglo, fue testigo de un gran sueño que marcó el desarrollo de una comunidad digna.
La escuela hoy tiene 100 alumnos (con 6 secciones de 1º a 6º) y trabajan 19 adultos, entre personal docente y auxiliares.
“La 25” tiene un fuerte vínculo con todas las instituciones del pueblo, desde la delegación, pasando por la sala de primeros auxilios, la escuela secundaria, el jardín de infantes, el club y la sociedad de fomento.
Si bien el cumpleaños es el lunes 12 del corriente mes de agosto, el acto protocolar se concretará el jueves 15 y el almuerzo del reencuentro se llevará a cabo el domingo 18 a las 13 en el gimnasio del Instituto Secundario Almafuerte (ISA). La entrada para mayores costará 500 pesos y para menores, 300 (incluye bebida).
Respecto al acto protocolar a efectuarse el jueves 15 de agosto, la primera actividad comenzará a las 9.30 con el traslado de los presentes y responso en el cementerio local. A las 10.15 se descubrirá una referencia histórica donde funcionó la primera escuela y a las 11 se concretará el acto protocolar en la escuela.
Desde su apertura en 1919, la sede de la Escuela 25 tuvo diversas modificaciones en su estructura interna
Mientras que el domingo 18 a las 11, antes del almuerzo reencuentro en el SUM de Instituto Secundario Almafuerte, se abrirá la Escuela 25, donde hablarán docentes, alumnos y auxiliares que pasaron por la institución. Además de entregas de reconocimientos y la presentación de la “Guardia del Club Español”.
Luego, a 13 será el almuerzo del reencuentro en el SUM del ISA, donde actuará Lucas Oviedo y a las 16.30 será el brindis con torta del Centenario.Ads
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Orgullo y respeto
Laura Corral, la directora, está cerca de cumplir un cuarto de siglo en la institución centenaria. Tuvo su primer paso por el establecimiento como docente en 1992, pero volvió definitivamente como docente titular en 1996. Hasta que 20 años después, en enero de 2016, tomó el cargo de directora, aunque asegura que se siente una docente más. “La Escuela 25 es una institución a la que quiero mucho, los alumnos y sus familias son una parte importante de mí”, afirmó.
“Siempre sentí mucho orgullo y respeto de pertenecer a la entidad. He conocido colegas impresionantes en su labor, que me enseñaron mucho. He aprendido de inspectoras, gente con calidad humana que me acompañó y me tuvo paciencia”, agregó.
Corral comentó que si bien pasaron varios años desde sus inicios en la institución, “hoy desde otra mirada, sigo viendo contención a los alumnos y esto se da porque logramos constituir un equipo de trabajo entre todo el personal docente y auxiliar, las familias y los colaboradores. Todo esto no es poco para los tiempos que afronta la sociedad con respecto a las relaciones humanas”, destacó orgullosa.
Miembros de la última tripulación del Crucero General Belgrano brindaron una charla, en el marco del centenario de la Escuela. La directora Laura Corral les entregó reconocimientos. Uno de ellos es Blas Fernández, ex alumno de la entidad
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En este sentido, consideró que “a veces necesitamos valorar lo que tenemos, atender a la crítica constructiva y fortalecer el compromiso, siguiendo convicciones”.
También expresó que la escuela “es una suma de buenas voluntades, con debilidades, que se hablan para darles solución, y aciertos que se festejan”.
Agradeció a las comisiones pre festejos y a la cooperadora de trabajo, personal docente y auxiliar, “para hacer del centenario una fiesta de todos”. Y para finalizar, la directiva que está pronta a jubilarse, se despidió con más gratitud y buenos deseos: “a esta querida comunidad quiero decirle gracias por todo. ¡Festejemos estos 100 años con alegría!”.
La base
Para que un pueblo se desarrolle con dignidad, su crecimiento debe basarse indefectiblemente en la educación. Así lo pensaron los primeros pobladores de Copetonas, localidad nacida en 1912, que desde sus inicios ya contaba con personas que se encargaban de la instrucción de las nuevas generaciones.
Desde su fundación, Copetonas contó con una escuela primaria, gracias a la generosidad de un vecino, Luis Corredera, quien cedió en préstamo su casa para tal fin.
Su primer maestro y director fue Maximiliano Cabrera, quien justamente puede considerarse un verdadero pionero, un forjador de la educación en estas tierras.
Maximiliano Cabrera fue el primer maestro y director. Un pionero, forjador de la educación en la localidad
Pero pronto, la que sería recordada como la “vieja escuela”, se tornaría insuficiente para albergar a los alumnos cuyo número crecía año a año.
Se necesitaba de una educación organizada, sistematizada, que se mantuviera en la línea del seguimiento diacrónico, de contenidos, metas y objetivos, y que poco a poco, los niños fueran dignos de recibir también ese derecho que los asiste.
Se aunaron los esfuerzos, se reunieron los vecinos que seguían un mismo camino, crear una escuela que perteneciera a la Dirección General de Cultura y Educación.
El año 1917 fue el que marcó el hito en la historia de la educación en la localidad, la escuela llegó a concretar el sueño de contar con un edificio. Otro vecino, Vicente Rípodas, donó el terreno donde una comisión presidida por él, encargó al director de obra Andrés Norrild la construcción. Así se alcanzaría el objetivo de toda la comunidad.
Una jornada de pintura, con la participación de alumnos
Las clases se iniciaron en agosto de 1919 y en noviembre de ese mismo año la escuela sería donada a la Dirección General de Escuelas, que la designó con el número 25.
El establecimiento contaba con una matrícula de 133 alumnos, distribuidos de la siguiente manera: primero A: 51 alumnos, primero B: 45 alumnos y segundo grado: 37 alumnos.
El establecimiento contaba con una matrícula de 133 alumnos, distribuidos de la siguiente manera: primero A: 51 alumnos, primero B: 45 alumnos y segundo grado: 37 alumnos.
Fue designada directora Carmen Argentina Bustamente de Couzo y dos docentes, Carmen González Sotelo y Rosa Catalina Logorio.
Incesante labor
El largo período transcurrido está teñido de esfuerzos de toda una comunidad que trabajó con ahínco y dedicación, para que el proceso educativo consiguiera muy buenos resultados.
En la actualidad, el edificio no ha sufrido reformas estructurales importantes, pero sí fue cambiando durante su historia. A través de muchos años el interior se transformó en galería, con subdivisión de aulas, cambio de pisos y ventanas, construcción de cocina y comedor escolar, construcción del Salón de Usos Múltiples y refacción de los baños.
El jueves 15 se concretará el acto protocolar y el domingo 18 el almuerzo del reencuentro
La escuela cuenta con una matrícula de 100 alumnos, el personal está constituido por una directora Laura Corral; como docentes, cuenta a: Yanina Di Rocco, María Fernanda Arias, Claudia Márquez, Silvia Castillo, Pamela Flores, Gimena Martins; orientadora educacional y orientadora social, dependientes de la rama de psicología: Marilina Lara y Melisa Araujo, respectivamente; maestra de inglés: Gisele Riggione; maestro de danzas: Alan Rasmussen y Jorge Mauri; maestro de música: Alfredo Carrasco; profesor de Educación Física: Santiago Ferretti.
En tanto, el personal auxiliar está integrado por una cocinera: Delia Molinari, una ayudante de cocina: Patricia García, cuatro porteras: Esther Gómez, Mariana Porto, María Celeste Zubiaur y María Cecilia Rodríguez.
Los proyectos
El rol principal de la institución ha avanzado, no sin tropiezos. Hubo importantes logros, como la puesta en marcha del proyecto de inclusión, articulado con educación especial; la articulación con el nivel Secundario en el Instituto Secundario Almafuerte; con el nivel inicial con el Jardín de Infantes N° 905; y con el Centro de Educación Física N° 64, extensión Copetonas.
Además, hoy se está trabajando también en el proyecto del centenario, coordinado con el museo local; así como se desarrollan trabajos que abarcan la biblioteca, geometría, ajedrez, uso del diccionario, interdisciplinarios con educación física, música, danzas e inglés.
“Afianzando la educación de los alumnos día a día, se trabaja en la búsqueda nuevas estrategias, que ayuden a alcanzar aprendizajes significativos. La tarea pedagógica se complementa con capacitaciones que aplicadas en el aula, buscan mejorar las trayectorias escolares de los alumnos, logrando los propósitos planificados”, señaló Laura Corral, quien reconoció a la asociación cooperadora, “por su trabajo denodado para brindar a la institución apoyo en lo que requiera, en cuanto a infraestructura, mobiliario, recursos pedagógicos, áulicos, material didáctico, en salidas educativas y cuestiones propias de alumnos.
También destacó a la comisión Pro Festejos del Centenario, integrada por ex alumnos, ex padres, ex cooperadores, ex docentes, que con su accionar va armando el camino hacia el gran festejo de los 100 años.
Para finalizar, invitó a todos los que fueron parte de la institución, como quienes quieran participar también, a sumarse a los festejos de la escuela por estos 100 años para compartir momentos de recuerdos, afecto y agradecimiento. “Nuestro objetivo, como ayer, es trabajar hombro a hombro, colaborando cada uno desde lo suyo para construir un presente, aprendiendo del pasando y pensando en el futuro”, concluyó.
