Crónica de un colapso silencioso
El director asociado del Centro Municipal de Salud, Juan Manuel Serna, alertó sobre las graves consecuencias del recorte al programa nacional REMEDIAR en los centros barriales de Tres Arroyos. La falta de medicamentos gratuitos genera un "efecto dominó" que satura la guardia del hospital, deja a la deriva al sistema sanitario y a sus pacientes crónicos
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/05/serna.jpeg)
Juan Manuel Serna, director asociado del Centro Municipal de Salud, visitó la redacción de La Voz del Pueblo para detallar en profundidad el escenario que asoma con la baja del programa REMEDIAR.
La cruda realidad que afecta al país, lamentablemente tiene su correlato en Tres Arroyos, en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), ya que a medida que avanza el tiempo, menos cajas de medicamentos llegan y los pacientes vuelven a sus casas con las manos vacías y la incertidumbre a cuestas.
La escena se ha vuelto una rutina dolorosa para los profesionales de la salud del distrito. Un paciente ingresa a la salita de su barrio, relata sus dolencias, el médico lo escucha, lo diagnostica y, al darse vuelta para buscar el tratamiento adecuado en el botiquín, se encuentra con el vacío. “Lo que hasta hace poco tiempo era la entrega garantizada de dos o tres botiquines repletos del programa nacional Remediar, hoy se ha reducido a la mínima expresión” contó el licenciado en Psicología, nacido en Olavarría y con un extenso recorrido en centros de salud de la provincia.
"A veces le tenés que decir que no hay, porque realmente no hay", confiesa este profesional que enfrenta a diario la problemática sanitaria, donde las políticas macroeconómicas chocan de frente con la realidad barrial. La frase encierra no solo una carencia material inmediata, sino el derrumbe paulatino de una de red de atención que, durante años, sostuvo y garantizó la calidad de vida de miles de tresarroyenses.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/05/serna_1.jpeg)
El efecto dominó: Del CAPS a la guardia del hospital
El doctor Serna recordó que “este programa nació en el 2002, después de la gran crisis social y económica de esa época, como respuesta a una necesidad que se había generado y se visibilizaba porque no se le estaba pudiendo dar respuesta desde el estado a la comunidad”.
El contexto complejo a nivel nacional se veía reflejado en que “la propia comunidad ya no podía comprar los medicamentos, de un año para el otro se había disparado entre un 55% y un 130% los valores, y la gente estaba sumida en la crisis económica. Ya no los podían pagar. Entonces el estado nacional hace un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, donde se plantea que se va a armar un plan nacional de medicamentos para la compra centralizada. Era bien federal, de La Quiaca hasta Tierra del Fuego y desde la Cordillera hasta el Mar Argentino”.
El sistema de salud pública está diseñado histórica y estratégicamente bajo una premisa clara: el primer nivel de atención (los centros barriales) debe resolver cerca del 80% de las demandas de salud de la población de manera ambulatoria, dejando solo el 20% de los casos de mayor complejidad para el segundo nivel, es decir, el hospital. Con centros de salud ubicados de manera tal que, en Tres Arroyos, casi hay uno cada diez cuadras, la accesibilidad estaba garantizada. Allí, el personal de enfermería y los médicos tomaban la presión, realizaban curaciones, aplicaban vacunas, recetaban y promovían hábitos de vida saludables.
Sin embargo, el drástico recorte en el suministro de medicamentos ha quebrado este indispensable dique de contención. “El paciente logra acceder a la consulta médica, se le garantiza la atención humana, pero no se le puede brindar el tratamiento farmacológico necesario para su cura o estabilización. Al no poder resolver su problema en la base del sistema, y carecer de los recursos económicos para comprar el remedio en una farmacia privada, la enfermedad avanza” explicó Serna.
El resultado es un efecto dominó inevitable, porque “ese mismo vecino que inicialmente solo necesitaba un antibiótico básico para una tos fuerte y persistente, termina días después en la guardia del hospital con una neumonía, requiriendo estudios de imágenes e internación. El único hospital de la ciudad recibe ahora el impacto directo de esta demanda primaria insatisfecha, lo que termina sobrecargando y saturando sus pasillos, sus camas y a su personal”.
La “demanda inelástica”
El desabastecimiento de medicamentos gratuitos golpea con mayor crueldad en las economías de las familias trabajadoras, ya que “en términos puramente económicos, la medicación para tratamientos crónicos representa lo que los expertos denominan una demanda inelástica. Frente a la escalada inflacionaria y la crisis, una familia puede modificar sus hábitos de consumo: cambiar el pan por galletitas, o dejar de consumir carne para comer arroz. Pero el paciente hipertenso no tiene opciones; no puede elegir no tomar su Enalapril o su Losartán diario. No hay sustituto posible para la salud y la supervivencia”.
"El remedio no podés elegir no tomarlo, y si elegís no tomarlo tenés una repercusión en tu salud. Esto permite a las grandes corporaciones de laboratorios poner el precioque consigan porque la gente igual lo necesita."
Cuando la red de medicación gratuita, que llegó a cubrir a 19 millones de argentinos sin obra social, se desmantela, las familias quedan a merced del libre mercado. En ese contexto, alertó que “las consecuencias son devastadoras: si el sostén económico de un hogar sufre un Accidente Cerebrovascular (ACV) por no poder costear su medicación para controlar la hipertensión, el daño es multidimensional. Esa persona enfrenta una posible discapacidad permanente, perdiendo drásticamente su calidad y expectativa de vida; simultáneamente, la familia pierde su principal fuente de ingresos y asume costos de cuidado y rehabilitación inasumibles”.
La transferencia forzada de responsabilidades
La decisión del Ejecutivo Nacional de desfinanciar y virtualmente cerrar el programa Remediar ha generado un traspaso forzado de responsabilidades hacia los territorios. Tres Arroyos, como municipio, se ve hoy en la obligación de atajar un problema de enormes proporciones nacionales con una caja local.
Esa herramienta que puso en marcha el gobierno nacional “fue una idea muy concreta de fortalecer el sistema de salud desde el primer nivel de atención, porque para muchas personas el lugar donde se van a curar es el hospital. La complejidad del hospital resuelve muchos problemas de salud, pero el primer nivel de atención lo brindan los Centros de Atención Primaria” precisó Serna.
La función de los CAPS se basa en “lograr un accesos rápido y dar respuesta dentro de las 48 o 72 horas a un turno. Ese turno implica una atención médica donde el profesional te prescribe un medicamento. Antes del 2002 te tenías que ir con esa receta a la farmacia y pagarla de tu propio bolsillo, pero con ese plan REMEDIAR te va con la medicación a tu casa. Eso genera un beneficio en la salud de cada persona y también para el sistema de salud porque no va la gente al hospital a buscar la medicación ni a iniciar un tratamiento de la mayor cantidad de patologías que aparecen en la gente, lo pueden iniciar en el Centro de Atención Primaria más cercano a su casa”.
Tres Arroyos cuenta con 18 CAPs y en el país el número asciende a más de 8000, una cifra que -según explicó Serna- permite “llegar a todos lados mediante logística de correo, con una caja que era un botiquín y en su máximo esplendor llego a tener 129 medicamentos, de todo tipo. Hasta el 2023 llegaban 79 medicamentos para diferentes enfermedades: hipertensión, algunos que trabajan en control de diabetes, antimicóticos cuando tenés un honguito en el pie, hasta un antibiótico para tratar un dolor de muela, que en realidad era una infección y requería primero la toma del antibiótico”.
La realidad es que “todo eso hoy se pierde, se ve comprometido. No es una cuestión que pasó, pasa hoy, porque la baja del programa es a partir del 1 de abril. Viene sucediendo desde 2023 en adelante. Lo que observamos en los sistemas de salud es la baja paulatina de la cantidad de tipos de medicamentos”.
Más allá de la enfermedad: El ocaso de la prevención
Entre otros temas complejos que afecta a la ciudad, la autoridad del Centro Municipal de Salud advirtió que “muchas de estas acciones se ven opacadas por la gestión constante de la crisis. Actividades fundamentales como los talleres para disminuir el consumo de sal y azúcar (`Menos sal, más vida`), la promoción de caminatas saludables, la creación de huertas barriales para fomentar la soberanía alimentaria, y los controles prenatales regulares, compiten por recursos y atención en un sistema estresado. A esto se suma el cese casi total del envío de métodos anticonceptivos y preservativos desde Nación, vulnerando el derecho de la población a la planificación familiar y elevando el riesgo de transmisión de infecciones”.
Frente a este escenario de desamparo institucional, los profesionales del sistema de salud asumen un rol cívico que excede lo estrictamente médico, por eso es fundamental “la sensibilización y el despertar de la conciencia colectiva. La salud pública de calidad no puede depender exclusivamente de la voluntad política o el humor fiscal de un gobierno ejecutivo de turno; necesita imperiosamente transformarse en una Ley Nacional que blinde su financiamiento, existiendo ya proyectos en las cámaras legislativas que esperan ser tratados”.
Tal como la sociedad argentina se movilizó de manera masiva por el financiamiento de las universidades públicas o por los derechos de las personas con discapacidad, la crisis sanitaria silenciosa que hoy vacía los botiquines de Tres Arroyos y de todo el país, exige mayor compromiso de la comunidad.
MedicamentosDesde el año 2002, el programa REMEDIAR llega a todo el país con la distribución gratuita de los siguientes medicamentos: analgésicos, antiácidos, antianémicos, antiasmáticos, antibióticos, anticonvulsivos, antiespasmódicos, antiinflamatorios, broncodilatadores, cardiovasculares, corticoides, ginecológicos, hipoglucemiantes orales, productos oftalmológicos, sales de rehidratación oral y vitaminas. |

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión