Cuando el líder improvisa, la empresa paga la cuenta
Por Martina Lasaga (*)
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Casi ninguna persona llega a un puesto de conducción habiendo aprendido a conducir. Llega porque era buen/a técnico/a, buen/a vendedor/a, buen/a administrativo/a, el que más conocía el negocio. Y un día, sin transición, pasa de resolver problemas a coordinar personas.
Ese salto es uno de los más costosos y menos atendidos de la vida empresarial. Rara vez se ve en un balance, pero se siente todos los días: reuniones que no definen nada, tareas que vuelven mal hechas porque nunca quedó claro qué se esperaba, conflictos que se dejan enfriar hasta que explotan, equipos que cumplen pero no se comprometen.
El costo que no figura en ninguna planilla
Cuando un líder no cuenta con herramientas, la empresa lo paga de formas silenciosas:
● Rotación y desgaste. Se dice que la gente no se va de la empresa sino de su jefe. Reemplazar a una persona capacitada cuesta mucho más que acompañar a quien conduce.
● Decisiones postergadas. Si el líder no sabe cómo dar una devolución incómoda, la deja pasar. Y lo que no se conversa se agranda.
● Dependencia. El líder que no delega termina siendo el cuello de botella. Todo pasa por él y la empresa crece hasta donde él llega.
● Energía mal usada. Los equipos gastan en roces lo que deberían invertir en resultados.
Nada de esto se resuelve con buena voluntad. La voluntad sobra en la mayoría de las pymes y empresas familiares. Lo que suele faltar es método.
Liderar se aprende, pero no se aprende solo
Hay una idea muy instalada: que el liderazgo es un rasgo de carácter, algo que se tiene o no se tiene. La evidencia dice otra cosa. Comunicar expectativas, delegar, dar feedback, ordenar prioridades y sostener una conversación difícil son habilidades concretas y entrenables.
La economía del comportamiento aporta una pista valiosa: bajo presión, las personas no hacemos lo que sabemos que corresponde, hacemos lo que nos resulta automático. Si el hábito del líder es corregir de apuro, evitar el conflicto o resolverlo todo él mismo, leer un libro no lo cambia. Lo cambia la práctica, repetida, con alguien que lo acompañe a ver sus puntos ciegos mientras ocurre.
Por eso una charla inspiradora, por sí sola, rara vez alcanza. Sirve para encender la conversación, pero el cambio aparece cuando hay un proceso: diagnóstico, herramientas aplicables al día a día y seguimiento.
Qué cambia cuando una empresa invierte en esto
Las organizaciones que acompañan a sus líderes de manera sostenida suelen notar cosas muy concretas:
1. Las reuniones se acortan y terminan con responsables y plazos.
2. Las expectativas se vuelven explícitas y aumenta la productividad.
3. Los conflictos se abordan antes de que escalen.
4. Los líderes ganan tiempo para pensar el negocio en lugar de apagar incendios.
5.Los equipos se sienten vistos, y eso se traduce en compromiso.
No hace falta una gran estructura para empezar. Alcanza con identificar dos o tres situaciones de liderazgo que hoy cuestan caro y trabajarlas de forma práctica.
Una pregunta clave
Pensá en la persona de tu empresa que lidera un equipo y que hoy más te preocupa, por lo que hace o por lo que no hace. Ahora preguntate: ¿Alguien le enseñó alguna vez a liderar, o simplemente lo promovimos y esperamos que lo resolviera solo?
Si la respuesta es la segunda, no es un problema de esa persona. Es una decisión pendiente de la empresa, y cada mes que pasa tiene un costo en rotación, en recarga laboral y en energía mal usada.
Una invitación
Trabajo hace más de diez años con empresas familiares, pymes, empresas del agro y asociaciones profesionales, y una constante se repite: los líderes que reciben herramientas y acompañamiento no solo mejoran sus resultados, también se sienten más seguros en su rol.
Si en tu empresa hay personas que lideran equipos sin haber tenido nunca un espacio para aprender a hacerlo, quizás sea momento de abrir esa conversación. Podemos empezar con una reunión breve para entender qué está pasando en tu organización y definir juntos por dónde conviene comenzar, ya sea con coaching individual para quienes conducen, talleres para equipos o un programa a medida.
(*) La autora es economista y coach ejecutiva. Economía del Comportamiento y Neurocoaching. Acompaña a líderes y equipos en sus procesos de cambio y transformación. Contacto: 2983- 646186


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