El adiós al Padre Cándido Fernández
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A sus 84 años, falleció quien fuera un referente del Colegio Jesús Adolescente y de la educación cristiana en Tres Arroyos. El recuerdo de Cándido, en palabras de su íntimo amigo, Roberto Kristensen
Una triste noticia golpeó la comunidad de Tres Arroyos en la mañana de este viernes, cuando se informó el fallecimiento del Padre Cándido Fernández, quien se encontraba en la comunidad de Manoteras, tras pasar un mes en una residencia de militares en la sierra de Madrid.
El Padre Cándido fue una figura muy importante para el Colegio Jesús Adolescente, donde dejó su huella a lo largo de los años en que formó parte de la institución, hasta que decidió volver a su tierra natal, España, en 2006. Aun así, Cándido llevaba a Tres Arroyos y a sus amistades en el corazón, por lo que solía visitar la ciudad esporádicamente.
Para recordar su accionar y honrar su memoria, este diario dialogó con Roberto Kristensen, un íntimo amigo de Cándido Fernández, quien se encargó de reflejar la huella que dejó en sus seres queridos y en la institución a la que le dedicó tanto cariño.
En primer lugar, Kristensen explicó cómo llegó a conocer a Cándido y cómo se generó la amistad tan cercana que formaron con el pasar del tiempo: “Es muy especial, con la llegada de mi primer hijo al Colegio Jesús Adolescente, que fue allá por 1979. Ahí ya estaba el padre Cándido en el colegio. Así que, bueno, fuimos haciendo una muy linda relación, así también con el padre Julián y con Cándido Balleros, que ellos eran los tres mosqueteros, como le decía Cándido. Incluso hace poquito me mandó una foto de muchos años de ellos tres. Ahí ya me relacioné con el colegio, y me relacioné con Cándido. Y a través de tantos años hicimos una hermosa amistad”.
Con el desarrollo de esta amistad, Kristensen recuerda con mucho cariño a Fernández como persona y agradece el tiempo que pudo pasar junto a su gran amigo: “Era un tipo genial como persona, como sacerdote. Un ser humano con mayúsculas, realmente con mayúsculas. Gracias a Dios pude compartir muchos momentos y estar mucho con él”.
Destacó de Cándido su humanidad; tenía una forma muy diferente de ejercer como párroco. Kristensen lo define como una persona con carácter, de personalidad fuerte. En resumen, “era un tipo muy especial. Alguien que era muy respetuoso en todo, amable, simpático, siempre tenía un chiste para contar. Le gustaba hacer muchos cuentos, e incluso había formado una muy buena amistad con Luis Landriscina”.
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“Fue un ser humano con mayúsculas. Gracias a Dios pude compartir muchos momentos y estar mucho con él”, dijo Kristensen
“La cara de Dios”
A la hora de conversar sobre Cándido desde un punto de vista más espiritual y cómo llevaba a cabo su rol de sacerdote, Kristensen marcó que “realmente, era como ver la cara de Dios, mostrándose como hoy sería Jesús. Se lo veía siempre con alegría, y yendo más a la parte espiritual, era muy conocedor de las personas, siempre se ponía a disposición de todo el mundo. Si iba alguien a saludarlo, o con alguna necesidad en especial, él siempre decía presente, y acomodaba sus tiempos para poder atenderte”.
Como directivo del Colegio Jesús Adolescente, siempre se destacó por lograr conectar con la espiritualidad de maneras innovadoras y dejó un recuerdo muy positivo para la escuela, no solo a nivel institucional, sino también en el trato con los alumnos, con quienes mantuvo el contacto hasta tiempo después de irse del país. Kristensen explicó que Cándido llevó el colegio con mucha seriedad: “Ahí mostraba su personalidad. Con los alumnos tuvo un carisma muy especial, los chicos lo querían mucho. De hecho, hoy mucha gente grande que pasó desde chicos por el colegio junto a él, sigue teniendo un gran cariño, mantenían el contacto y siempre tenían alguna relación con él. Un tipo que sabía llevar el colegio con seriedad, responsabilidad, mostrando mucha educación y mucho cariño en general, ya sea por el colegio, como por sus alumnos”.
En la educación cristiana, Cándido fue una pieza clave dentro de la institución y también para la ciudad, ya que él fue el iniciador de Camino o “Caminos de Cristiandad”, una experiencia única que viven en los últimos años de secundaria los estudiantes, y que remarcan que son días de mucho aprendizaje. Kristensen comentó cómo fue aquel primer camino de cristiandad, implementado por el Padre Cándido: “Lo trajo él, y hay mucha gente que participó de ese primer camino que él organizó. Eran su vida los caminos. Trabajar con la juventud era lo que a él le encantaba realmente. También los cursillos de cristiandad que los inició él acá en Tres Arroyos y fue formando su gente, y también le dio una fuerza, un empuje impresionante”.
Su último contacto
Roberto narró cómo con el pasar de los años, incluso luego de asentarse en Madrid, mantenían el contacto con asiduidad, y cada tanto su gran amigo llegaba a Tres Arroyos y el grupo se reunía para compartir una comida y disfrutar un momento juntos. Hoy, mirando la conversación con Cándido, se encontró con que su última interacción había sido en una fecha muy especial: “Miraba el teléfono y me emocionaba con las últimas fotos que me mandó, y porque la última charla que tuvimos fue, nada más ni nada menos, que el 20 de julio de este año. El Día del Amigo”.
Cándido vivió sus 84 años de vida como él realmente deseaba hasta su último día. Con el amor por Tres Arroyos, por el Colegio Jesús Adolescente, por sus seres queridos, y dedicó su vida a Dios, como su vocero en la Tierra en la que fue su vocación, ser cura. Dejó una huella imborrable en sus amistades. Roberto señaló que “siempre era un aprendizaje tenerlo cerca. El cariño que siempre demostró y representó el amor que nos dio a cada uno de los que él sentía que éramos sus amigos y familia, que nos llevó a tener un cariño muy grande y muy especial por él. No podías no quererlo al Padre Cándido”.
Para finalizar, Roberto dedicó unas sentidas palabras ante la partida de su amigo. Kristensen lo va a recordar “como un grande. Se me han ido muchos amigos, pero Cándido era especial. Fue un gran amigo, que lo voy a seguir teniendo presente diariamente. Siempre mis oraciones van a estar para que tenga un descanso en paz”.
