| Secciones
| Clasificados
MIÉRCOLES 12.06.2024
DÓLAR HOY: $884 | $943
DÓLAR BLUE: $1255 | $1285

El arte de la curaduría

Martín Kletzel abrió una nueva muestra en la Fundación Campano. Se trata de “Formatos” e incluye obras de las artistas Nadia Yoma, Ana Luberti y Eva Jawerbaum. A través de ellas, cuenta un relato y les da un nuevo significado a las creaciones
 

Curar es remediar un mal, es proteger, es ponerse al cuidado de algo. Un curador se encarga de la conservación de bienes artísticos y culturales, de cuidarlos, de protegerlos. Un curador “cura” el arte, aunque también el arte cura a las personas…

 
 La curaduría de obras de arte contemporáneo es una tarea que lleva adelante hace tiempo Martín Kletzel y que lo ha tenido recorriendo el mundo. Desde la pandemia reparte su tiempo entre Tres Arroyos y Buenos Aires, y así ha traído a nuestra ciudad obras de importantes artistas que, de otra manera, hubiese sido difícil tenerlas. 
 
 Esta semana en la galería de la Fundación Campano, abrió las puertas para una nueva muestra. “Formatos”, en donde él, como curador, buscó contar una historia a través de las obras de Nadia Yoma, Ana Luberti y Eva Jawerbaum. “En este caso, la armé a partir de un relato que yo me inventé; es decir, a mí me interesaba mostrar en esta muestra, que es acotada porque son nada más que tres artistas, los ‘Formatos’, que es mostrar distintas formas de expresión del arte contemporáneo. Pero no tanto la expresión, sino la forma de ser mostrada en las obras”, explicó Kletzel a La Voz del Pueblo.
 
 Al entrar a la galería, sobre la pared izquierda se avistan unas sedas coloridas, que se mueven al paso del espectador. Son de Eva Jawerbaum, “que hace grabados sobre seda. Es una mujer que ha investigado muchísimo sobre cómo hacer grabados, porque, en general, es sobre papel. Y ella investigó muchísimo para grabar sobre seda porque se corre, es una tela muy difícil… hasta que encontró la seda japonesa y las tintas que pudieran funcionar allí”. 
 

 



 
 Las obras de Eva están colgadas así, sin marcos, para que quien asista sea un espectador activo, que las pueda observar, acercarse, tocarlas, olerlas… que al pasar por su lado haga que flameen, y así formar parte de la obra. “Era necesario que no haya obstáculo entre la obra y el espectador. Se transforman casi en el antiguo tapiz. 
 
Ese sería un formato que incluye participación directa del espectador porque puede tocar, porque pasa y las obras se mueven, y porque no están mostradas en un soporte tradicional”. 
 
Luego de las obras de Eva, se asoman las de Nadia Yoma, que, con papeles japoneses, otros intervenidos por ella, viejos moldes y restos de telas, crea cuadros coloridos, con diferentes planos y texturas. “Hace collages geométricos. Ella trabajaba sin marco, pero resulta que el papel es un material que sufre mucho la inclemencia del tiempo y los factores ambientales, entonces decidió enmarcarlas”. De esta manera, “tenemos una obra de una propuesta muy contemporánea, que es armar obras con papeles hechos por ella e intervenidos y comprados, que está encerrada en un marco tradicional”.
 

 



 
 Ana Luberti, por otro lado, realiza obras en formato pequeño, en óleo pastel y acrílico, una técnica que permite a la obra seguir mutando a través del tiempo, que aparezcan nuevos colores o nuevas formas. “Ella trabaja estas obras individualmente, pero mi propuesta curatorial es armar con estas pequeñas unidades una gran unidad.
 
 Entonces, los cuadros están elegidos con cierto criterio para que armen una obra, por color, por forma… siempre buscando un ritmo”. 
 
 Así, la tarea del curador también pasa por un rol creativo. “El curador, muchas veces, es creador también de la obra. En este caso, con las creaciones de ella, como curador estoy creando una obra que a mí me sirve para el relato que estoy haciendo y que estoy contando”. 
 
Quizás, en otro salón o en otra ocasión, las obras hubiesen estado dispuestas de diferente manera, que en ello también influye la tarea del curador, en ubicar las obras para aprovechar el espacio, en función de lo que se busque comunicar. Es un trabajo en equipo. “El artista hace su obra y el curador propone cómo mostrarla. Y en este caso, la idea era hacer un relato que tenga que ver con los formatos y las maneras de exhibir dentro del formato, no solo lo el artista decide para su obra, sino el formato de la exhibición, del montaje”. 
 

 


 Los colores de las diferentes artistas de asemejan. Por supuesto que no de una manera consciente, sino por una intención en la selección de Martín. Y así, entre todas, conforman una nueva obra. 
 
 Activo 
Kletzel es una persona muy activa dentro del mundo artístico. Tiene a sus clientes de confianza que depositan en él sus obras para que las lleve por todos los rincones del país y, si es posible, del mundo. 
 
 Este año lo ha tenido ocupado con diversas muestras a lo largo y ancho de Argentina. “Yo represento a otro artista que se llama Nubar Doulgerian, que es muy contemporáneo. Está trabajando con goma y hace geometrías que se encastran, tienen relieve… Es muy interesante lo que hace porque el material es diferente. Con él acabamos de hacer una muestra en el Museo de Junín”.
 
 “Después, durante el año, anduve de gira con una muestra que tenemos armada con 10 artistas que se llama ‘A mano con el papel’, porque son artistas que hacen su papel a mano. Es muy interesante esa muestra porque cada uno trabaja el papel de distintas maneras. La llevé a diversos lugares, a Mar del Plata, a Bahía Blanca, a Sierra la Ventana, a Buenos Aires, y va a seguir”. 
 

 


Para cerrar el año, está inmerso en un proyecto que lo tiene muy entusiasmado. “Hay una artista en Claromecó, Gisela Martínez, quien junto con otra artista, Natalia K, trabajan sobre seda producida por los gusanos. Con ellas vamos a inaugurar una muestra en el Museo Mulazzi”. 
 
 Otro proyecto inmediato es “ir a Málaga con un grupo de artistas, que llevo obras sobre papel también, que ya sería el sexto año que expongo ahí en una galería que se llama Ukama. Ahí voy en abril”. 
 
 Abrir puertas 
Como se mencionó, la pandemia trajo a Martín a Tres Arroyos y desde entonces intercambia su tiempo entre nuestra ciudad y Buenos Aires. “Hoy vengo todo el tiempo acá, entonces eso hizo que haga más cosas aquí, si no yo no hacía tantas cosas en Tres Arroyos. Uno es inquieto también y hay buenos espacios”. 
 
Así, se dio la oportunidad de traer artistas que no habían llegado a la ciudad. “Por eso yo invito a que vengan a las muestras porque son de gente muy conocida en el ambiente artístico, y los tenemos acá, hay que aprovecharlos”.
 
 “Formatos” estará durante un mes en la Fundación Campano para que el público pueda visitarla. De lunes a viernes, en Hipólito Yrigoyen 252, de manera libre y gratuita.  
COMENTARIOS

NOTICIAS MÁS LEÍDAS

OPINIÓN

COMENTARIOS
TE PUEDE INTERESAR