:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/01/juan_francisco_risso.jpeg)
Cuando un criollo dice “más años que bandada de loros” está diciendo que los loros, como los demás animales, controlan su número. Las manadas, las bandadas y los cardúmenes estaban en equilibrio con los predadores y -con algún detalle, alguna excepción- controlaban su número. Hasta que un mono decidió bajar del árbol y caminar por la planicie, modificando la forma de sus pies. Un chimpancé, nuestro primo, usa herramientas, pero nunca pudo utilizar una herramienta para fabricar otra herramienta. Nosotros ya estábamos en la tecnología, fabricando algo así como una bolsa para transportar las bayas que recolectaban y cosas así. Dábamos un salto. Para mal del planeta.
---
Con esto y con aquello nuestro número fue creciendo. Demos un gran salto: en el siglo XI éramos unos 34 millones, estoy contando el reinado de Basilio II (imperio bizantino), Anatolia, los Balcanes y Constantinopla. Algo razonable para el planeta Tierra. El caso es que para este 2026 se calculan 8.300 millones, quitando el hábitat a otras especies (con grave daño para la diversidad genética), cosa que no es nueva para nada. Ni los corales se salvan.
---
Saltando por sobre Isabel La Católica dando sus joyas a Colón o los vikingos descubriendo nuevas tierras a bordo de sus drakkars ahora directamente hicimos pelota el clima, que se recalentó. Entre inmensas masas de hielo que se desprenden de la Antártida -o un oso blanco que no tiene dónde pisar en el Artico- Groenlandia no podía ser la excepción. Una isla totalmente cubierta de hielo de 2.166 millones de km2 (Alemania tiene 357.000 km2) que comienza a perder la forma con que era conocida. En sus proximidades, en vías de agua por donde pasaba un kayak ahora pasa un portaaviones. Y eso puso del frasco a Trump, que no necesita nada para amenazar y -a veces- cumplir la amenaza. Un sujeto peligroso. Cuanto menos molesto, y entre China y Rusia, bueno… ya lo conocen.
---
Bueno, y estos son resultados de aquel mono que se atrevió a bajar del árbol, a caminar por la planicie y a hacer, con una herramienta, otra herramienta que le era necesaria. Y que no controla su número, de ahí los migrantes que abarrotan un bote de goma, por mencionar algo. Una bandada de loros es más sabia que nosotros, digámoslo.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión