Jóvenes cronistas del Colegio Jesús Adolescente: Publicación III
El profesor Javier Oroquieta les propuso a sus estudiantes de 3er año, la redacción de una crónica periodística
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Desde la materia Prácticas del Lenguaje, el profesor Javier Oroquieta les propuso a sus estudiantes de 3er año del nivel Secundario del Colegio Jesús Adolescente, la redacción de una crónica periodística, teniendo en cuenta los aspectos de la misma trabajados en clase. Para poder llevarlas a cabo, cada uno de ellos debió realizar investigaciones, entrevistas y la puesta en palabras de sus propias apreciaciones. Así, produjeron diversos textos de interés general atravesados por una mirada poética. Los invitamos a disfrutar la tercera publicación
Café y chusmas
Por Julieta
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Era una tarde de agosto en pleno invierno, irónicamente calurosa; por más que el viento soplara, el calor del sol nos abrazaba a través de la ventana del restaurante que da directamente al exterior. Son las 14:00 pm, en un lugar donde la gente se reúne a desayunar, almorzar, merendar o cenar y compartir un momento. El local es agradable, con su decoración visualmente estética y llamativa, por su mezcla entre un estilo vintage y moderno. Es un ambiente tranquilo, con la música a un nivel bajo, de manera que la gente puede escucharse entre sí.
Hay dos personas atendiendo la cafetería, porque, de todas formas, no se encuentra muy llena. Cuatro mesas están siendo ocupadas por clientes y sus conversaciones. El lugar no es demasiado grande, lo que lo hace de alguna forma acogedor, permite apreciar cada detalle de los alrededores. Además, ayuda a conservar el calor, que no es sofocante y da una sensación de comodidad.
Hay una mesa de 4 personas, parecen ser amigas, se juntaron un sábado a almorzar y conversar. Todas están tomando agua y tienen sus copas casi llenas, con una bandeja de tostadas saborizadas. Parecen tener la misma edad. Se ríen cada tanto, están disfrutando de ese momento juntas, parece que la están pasando bien y que no tienen apuro de nada, están contentas de estar allí. Su conversación cambia de tema constantemente, como cualquier charla espontánea y natural, sobre todo por el hecho de que todas parecen llevarse bien, como cualquier grupo de amigos. Sin embargo, parece que hace mucho que no se ven, porque todas están comentando sobre cosas que les han pasado en el último tiempo. Son como una radio andante.
Una de las mujeres, que parece ser la más joven, comenta que tiene un hijo que está por irse a estudiar a la universidad. A lo que una de sus amigas le aconseja que se vaya a Tandil, ya que es una ciudad cercana para ir a visitarlo; otra de ellas cuenta que se dedica a pintar cuadros en su tiempo libre, es decir, cuando no está atendiendo su negocio. Es evidente que le gusta lo que hace, por la expresión de felicidad en su rostro. Además, las personas hacemos cosas en nuestro tiempo libre porque nos gusta y no es una responsabilidad ni una obligación, porque libertad tenemos de hacer lo que queremos. De todas formas, ella no se ve disconforme con su trabajo.
Así como cada una habla acerca de sus vidas personales, también salen las vidas de otras personas ajenas a la conversación u otros sucesos. Como la inundación en Bahía Blanca y la colaboración que hubo por parte de la gente con cosas que se trasladaron en camiones, para ayudar a los damnificados.
A este punto su comida ya había llegado, y me sorprende cómo hablaron de muchas cosas antes y después de haber comido. Eso demuestra la fuerte conexión que podemos llegar a tener con ciertas personas, esas con las que podemos conversar por horas sin cansarnos, que podemos disfrutar cada segundo a su lado sin que sea aburrido. A veces interpretamos que para salir a comer tiene que ser una ocasión especial, pero no se trata de la ocasión si no de la persona con la que compartís ese encuentro. Es la gente la que hace que la ocasión sea especial, porque la gente correcta de nuestro alrededor hace que estos pequeños momentos valgan la pena. Nuestros seres queridos le dan sentido, si no sería aburrido.
Ya eran las 15:30, estas 4 amigas, después de hablar 1 hora y media deciden finalizar su agradable encuentro. Disfrutaron de la comida, el lugar y especialmente de ese momento que juntas compartieron. Pagaron, se prepararon para salir del local y se despidieron. Después de pasarlo lindo en el restaurante “Cartagena”.
¿A qué le cedemos nuestra atención? ¿Y a qué no?
Por Maite
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Muchas veces solemos ignorar algunas cosas que pasan por nuestro camino, porque, al tener una vida monótona, escuchamos o buscamos ver siempre lo que nos llega a interesar comúnmente.
Cuando surge algún tipo de asociación que plantea un tema que no forma parte de nuestra vida cotidiana, mostrándose a un público, no es por maldad del ser humano, ni nada de eso, pero solemos ignorarlo, ya sea pasando de largo en un espacio social, o no compartiéndola, o simplemente no prestándole atención desde el punto de vista de la ignorancia o el desconocimiento. Si nos cuentan sobre la causa y es buena, lo más esperable es el interés, el apoyo y las ganas de saber más información sobre el tema. Pero, también pueden surgir opiniones negativas o solo desinterés. y no es que esté mal ni es erróneo: todas las personas tenemos el derecho a opinar sobre un tema, y no estamos obligadas a estar informados sobre todo lo que elegimos o dejamos de elegir, porque se puede no escoger qué hacer, o poner atención.
Aun así, es esencial informarse sobre el tema antes de decirle NO, y también saber perfecta y cuidadosamente a qué le decimos SÍ.
Dona Médula es una asociación civil dirigida por Verónica Solans y Guillermo Jaime que la comenzaron con el propósito de ayudar a personas que necesitaran una transfusión de médula ósea. La importancia de la donación consiste en que puede salvar vidas o curar enfermedades graves de la sangre, como la leucemia, linfoma y otras que afectan a la producción de células sanguíneas. O sea, con un simple testeo que toma menos de quince minutos, es posible salvar literalmente vidas. Es como si te pusieras a escuchar 4 o 5 canciones seguidas.
Ellos están logrando todo lo que van realizando sin ayuda económica de ningún medio. Todo el dinero dirigido a la asociación proviene de las mismas personas asociadas con la causa o de premios que obtienen, como por ejemplo el más reciente: la carroza de la Fiesta del Trigo. Esas son sus únicas entradas económicas, lo cual parece bastante injusto, ya que es una asociación que realiza buenas acciones, y merece más reconocimiento por parte de la sociedad. Por eso elegí hablar sobre la donación de médula, por eso nos tenemos que informar sobre el tema y por eso, nos tenemos que involucrar en ello.
Algunas actividades que suelen hacer para poder concientizar a las personas que no conocen sobre el tema son ir a colegios, jardines, clubes, o al Rotary, donde dedican su tiempo para lograr que más gente se sume a la causa o que se conozca más sobre el tema.
Si bien los oyentes los respetan mientras hablan, no es muy frecuente que se ponga en práctica o que esta información se siga difundiendo. Eso no significa que nunca pase. En general sucede que importa más cuando se ha transitado una situación parecida dentro de su entorno, ya que si pasaste por algo de ese estilo o algún familiar o conocido, el relato te puede dejar pensando o reflexionando.
Uno se puede llegar a preguntar: ¿Qué es lo que les sigue motivando si no reciben ninguna ganancia económica de todo el esfuerzo que hacen? Ante esta pregunta, ellos me respondieron: “esto es una filosofía de vida, nosotros, bueno, empezamos por una causa personal y ahora sabemos que lo que hacemos le puede salvar la vida a alguien. Es algo que si no lo hacemos nosotros, lamentablemente el Estado no llega”.
Cuando hablamos, se notaba que les apasionaba demasiado. Al principio, cuando comenzaron con todo este movimiento, era un tema desconocido que en Tres Arroyos no existía prácticamente, porque las personas necesitaban donantes, pero no había disponibles y nada que se los garantizara ni en el hospital. En este momento se encuentran cerca de 900 donantes anotados oficialmente en un listado, en nuestra ciudad ¿Por qué no soñar con que seamos muchos más para crear un océano de esperanza, un mar de vida que pueda salvar miles y cambiar el curso de la historia?
Al principio de la crónica había planteado que, para acercarnos a este tipo de proyectos, normalmente surge algo en nuestro contexto que es similar para involucrarnos realmente.
Lo que impulsó a comenzar esta asociación fue el fallecimiento del hijo de Verónica y Guillermo. Si no hubieran tenido que pasar por esa situación es probable que ellos ni siquiera supieran del tema hasta el día de hoy. Eso fue lo que los involucró, el propósito de que no le siga pasando a nadie. Fue demasiado impactante, pero aunque pasaron por una situación horrible, en vez de no hacer nada al respecto, decidieron salir adelante y ahora Dona Médula tiene tanto impacto que lograron que personas de Tres Arroyos se solidarizaran con personas de otros países y salvarles la vida.
Si algo tan feo no hubiera ocurrido, todo esto no existiría. Entonces, la pregunta es: ¿Por qué esperar a qué algo pase para actuar? Si existe la oportunidad de ayudar en causas tan buenas, ¿para qué desaprovechar? ¿Por qué no podemos ser un puente hacia la esperanza?, ya que al donar médula estás brindando una oportunidad para que alguien pueda salvar su vida. No todos pueden ser donantes, porque hay que tener en cuenta que debe tratarse de una persona compatible, eso no significa que no se pueda apoyar el proyecto.
Siempre se puede compartir para ayudar a salvar más vidas. Este caso demuestra todo lo que pueden llegar a hacer las personas de buen corazón, sin esperar nada a cambio.
Entonces. ¿A qué le podríamos ceder nuestra atención? ¿Y a qué no?

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