La platería, una profesión que lleva tradición
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Juan Patricio Draghi, de San Antonio de Areco es un platero que mandará a Tres Arroyos piezas para exponer en La Sudestada
Los artículos de plata, son un clásico de la tradición gauchesca, por lo que no podrán faltar en la tercera edición de La Sudestada de este 4, 5 y 6 de octubre.
En la previa de este evento, La Voz del Pueblo dialogó con un Juan Patricio Draghi, un maestro platero de San Antonio de Areco que enviará piezas para exponer en Tres Arroyos. “No tengo del todo definido lo que voy a llevar porque son cosas que están a préstamo por ser de clientes, pero seguramente lleve una rastra de tirador, una flor de carro, con motivos clásicos de oro y plata, un mate típico que lo tengo a la venta y después llevaré un facón de los clásicos de plata gallonado”, indicó.
Draghi comentó que sus piezas llegan a nuestra ciudad por insistencia de Perico Medina. “A nosotros nos cuesta salir de Areco porque estamos con mucho trabajo, hay clientes esperando los resultados de sus pedidos”, sostuvo y además expresó sus mejores deseos para la muestra.
Platero
El trabajo en platería no es sencillo, ya que requiere mucho detalle, que Draghi está dispuesto a realizar. “Estoy horas y días en el taller, porque sé cuándo empieza la jornada, nunca cuando termina. Por ejemplo anoche me fui del taller pasada la medianoche haciendo los detalles de una hebilla esmaltada”, sostuvo.
Asimismo el platero detalló que suele pasar jornadas de 9 horas, prácticamente todos los días.
Una tradición familiar
Quien empezó con el negocio de la platería no fue Juan Patricio, sino su padre. “En principios de 1960, yo a los 15 años comenzó a interesarme estar en el taller, por cuestiones del oficio. Más que nada con lo que era la restauración o reparación de joyas”, contó.
Además destacó que su padre se volvió del campo al centro de San Antonio de Areco en su juventud para instalar el local de joyerías. “En esa época había cursos por correspondencia de platería y comenzaron a comprar herramientas para hacer lo básico”, relató.
Además el padre de Juan Patricio aprendió mucho de un grabador de la Casa de la Moneda, pero siempre tomando el conocimiento de forma autodidacta. “Siempre decía que se hizo platero porque se mudó a Areco, el contexto lo fue formando, tuvo mucho vínculo con la familia Uralde, ellos también fueron referentes en la platería”, comentó.
Asimismo recordó que junto con su hermano se sumaron al emprendimiento familiar. “Primero empezamos como un juego y en la adolescencia se convirtió en algo mucho más formal, estudiaba la mañana y a la tarde hacía taller”, señaló.
Tras cumplir la mayoría de edad Juan Patricio estudió cine, carrera que abandonó y viajó a Italia para adquirir conocimientos de la platería del viejo continente. “Empecé más que nada con lo que eran restauraciones, piezas que había, yuntas, cuchillos, todo lo que desarrollaba en la actividad del taller familiar”, recordó.
En pos de aportar al turismo rural de San Antonio de Areco, el padre de Juan Patricio formó un museo de platería gauchesca, no obstante en 2005 se abrió del negocio familiar para tener su taller propio. “Yo tenía otros intereses y metodología que es más lenta y se focaliza en el detalle. Hago sobre todo pedidos y piezas de mi interés”, destacó.
Gauchesco
Si bien puede parecer algo de antaño la platería gauchesca, es algo que en lugares como Tres Arroyos o San Antonio de Areco se sostiene. “No es algo que se haya opacado, hay mucha fuerza en Areco para que se mantenga vivo, obviamente son otras generaciones con quizás costumbres diferentes, pero adaptadas a esto”, desarrolló.
Asimismo dijo que los aprendices de estas técnicas son difíciles de conseguir: “Hace años que nadie me toca la puerta para preguntar si necesito un aprendiz, pasar horas dedicándole una pieza hasta que salga bien es algo duro”.
Sin embargo, contó que uno de sus hijos se interesó en la profesión. “Tiene 22 años y hace tres que me ayuda”, de esta forma seguirá flameando el legado de la platería gauchesca.
