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"Alea iacta est" (La suerte está echada). La frase fue pronunciada por Julio César cuando cruzó el río Rubicón.
En la ley romana, ese era el límite que los generales no podían traspasar junto a sus tropas. Si lo hacían, se los declaraba enemigos de la República y los salía a enfrentar otro ejército. La decisión de Julio César generó una guerra civil. Al vencer, tomó el control total de Roma. Si no hubiera cruzado ese río, su nombre se habría perdido en el tiempo.
Roxana Calvo renunció al bloque del Movimiento Vecinal para pasar a integrar el de La Libertad Avanza (LLA). “Cruzó el Rubicón”.
Al final, se supo cuál era el motivo de la vuelta de Carlos Sánchez al vecinalismo: “sacar de la escena principal a Calvo”. Alguien lo fue a buscar porque era el único con la autoridad para hacerlo. Se logró, pero con daños. Nunca antes un concejal vecinalista se pasó a otra bancada.
Creo que la maniobra no buscaba el final que tuvo. Sí que Calvo, -a quien el mandato como edil le vence en 2027-, entendiera que debía resignar la (pre) candidatura a intendente e ir por renovar su banca. Ignoro si alcanzaron a decírselo. Pero ella lo advirtió. Y se rebeló. Dio el portazo y se fue al bloque libertario.
Roxana Calvo emitió un comunicado en el que da cuenta de que sufrió presiones partidarias. Dijo: “Durante este último tiempo se me pidió explícitamente que no visibilizara mi trabajo en los medios y que bajara mi perfil en las redes sociales… No estoy dispuesta a trabajar menos ni a esconder el trabajo realizado para evitar incomodidades internas.”
Para entender lo que pasó el viernes, hay que repasar los últimos cuatro meses “largos” en el Movimiento Vecinal. Hasta mediados de mayo, daba la impresión de que Calvo controlaba todo y que era la indiscutible candidata a intendente. Pero llegó el día “D”. El domingo 17 de mayo Carlos Sánchez anunció que “regresaba a la política para acompañar”. Lo hizo marcando territorio. Dio a entender que la postulante a la jefatura comunal debía ser María Saavedra. Destacó a Mariano Hernández e ignoró por completo a Roxana Calvo. Y comenzó el ruido sobre “otra interna vecinalista”.
Un mes después, -seguramente para evitar que Sánchez vuelva al MV-, desde LLA y sin precisar con quién hablaron de la otra parte, se anunció que “evaluaban una alianza electoral con el vecinalismo”. Para los de Dorrego 181 eso implicaría desaparecer, porque perderían el nombre, el número y los colores. Los rumores y las especulaciones circulaban por doquier. La pelota se paró tras reunirse el presidente del partido con Sánchez. Calvo recuperó la centralidad en los medios y fue a fondo con la postura opositora extrema contra la gestión Garate. Con los votos libertarios, los ediles vecinalistas empezaron a complicar al gobierno municipal.
Ahí aparece la jugada perfecta del intendente. “En política, Pablo Garate es un tiburón blanco. Letal. Olfateó sangre en el MV y actuó”. En la Sociedad Rural, el 9 de septiembre el jefe comunal reconoció a la Dirección Vial Rural y centralizó el homenaje en Carlos Sánchez (primer director del sistema creado por el intendente Aprile). Al acto le siguieron inmediatas declaraciones de Sánchez instando a los concejales opositores (entre ellos los del MV) a no trabar la gestión del Ejecutivo. “Enriquezcan sus proyectos pero no se los impidan”, sugirió.
Implícitamente, Sánchez cuestionó la estrategia de Calvo al frente del bloque vecinalista. A los pocos días, en la sesión legislativa la bancada del MV cambió su voto sobre el proyecto para construir 10 viviendas para Policías. Esta vez lo aprobaron. La presidente, -Roxana Calvo-, aclaró que “lo hacían a pesar de que no hubo modificaciones al convenio”. El reto del ex jefe comunal pesó. En la editorial del 13 de septiembre pregunté si Sánchez buscaba sacar de la presidencia del bloque a Calvo. Eso se produjo diez días después. La reemplazó Roché. Lo último fue su renuncia a la bancada vecinalista para pasar a ser concejal por LLA.
Tras 132 días tumultuosos, al Movimiento Vecinal retornó la tranquilidad. En menos de un año se anunciará que María Saavedra irá por la intendencia (es una buena candidata). Que el primero en la lista de concejales será Mariano Hernández (en política es como un hijo para Sánchez). Y creo que también ya está definida la mujer que se ubicará segunda en la nómina de postulantes a ediles. Ahora, -presidiendo Roché-, los vecinalistas deben resolver cómo se plantan de opositores legislativos.
Sobre el ex jefe comunal, reitero lo que señalé en la “Maquiavelina” del 24 de mayo (titulada “Sánchez resucita al vecinalismo”), que fue esto: “Por todo lo que hizo y genera (y por el resultado negativo sin él), si la conducción del Movimiento Vecinal se sincera y actúa con inteligencia, debería convocar a Carlos Sánchez a Dorrego 181, desplegar una alfombra roja para que ingrese como su valía lo amerita y recibirlo con esta frase: Señor, bienvenido de nuevo. Tome el control y sálvenos”. Eso ocurrió. Hoy Sánchez es consejero determinante. Es lo que corresponde por todo lo mucho que le dio al MV: “20 años de intendente, 2 de funcionario y 8 de concejal. Nunca perdió una elección en la que su nombre encabezó la lista (5 ejecutivas, 1 legislativa y 2 internas).
Con respecto a Calvo, Carlos Sánchez hizo lo que un jefe de equipo de Fórmula Uno haría: “verticalizar y elegir quién es el piloto titular en base a sus posibilidades de ganar el campeonato. Y para él, la más competitiva para intentar que el vecinalismo vuelva a ser gobierno es María Saavedra. Fin”.
A Roxana Calvo se le abren caminos en la Libertad Avanza. Puede buscar reelegir como concejal. E incluso aspirar a ser candidata a intendente con expectativas de pelear en las urnas. Ninguno de esos dos objetivos son alcanzables desde un unibloque. Con su incorporación, Calvo le devuelve a LLA el status de ser la bancada opositora más numerosa (que habían perdido cuando desvincularon a Vanesa Piacquadío).
Lo último es sobre Pablo Garate. Tras aprobarse en el Congreso, anunció que irá a la Justicia para tratar de impedir que al distrito de Tres Arroyos se lo saque de la Zona Fría. Perfecto, “eso es lo que debe hacer un representante en defensa de los derechos de sus representados”.
En su próxima sesión el Concejo Deliberante tendría que aprobar una declaración de apoyo a la acción del intendente. Que debería tener votación unánime. Cuando el tema se trató, el bloque de LLA votó en contra de la intención del gobierno nacional de eliminar ese beneficio para los usuarios de gas. ¿Ahora, -con Ley consumada y una nueva constitución de bancada-, que harán los ediles libertarios en esta cuestión?.


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