:format(webp):quality(75)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/11/milei.webp)
"Al llegar por primera vez a un país, una buena forma de conocer cómo es su gente es ver su conducta cuando andan por la calle y que nivel cultural tienen sus programas de televisión. Para evitar el viaje, agrego: observar el comportamiento de su presidente."
Javier Milei está en su peor momento. No se nota tanto porque no es un año electoral y aún enfrente no hay nada sólido ("y lo que puede haber lo sabotean desde un balcón").
El 56 % del ballotage de 2023 y casi el 41 % de la legislativa del año pasado consagró como presidente y validó en el cargo a Milei para que le resuelva los problemas. Que esté en Argentina la mayor parte del tiempo abocado a eso. No para que se la pase viajando a recibir "premios de utilería". Y, mucho menos, para que vaya a países a insultar a presidentes deshonrando su investidura y haciendo quedar ante el mundo a todo el pueblo argentino como un maleducado.
Al visitar una mina de litio en Catamarca, "Toto" Caputo se apunó. No se sabe si fue por la altura o porque le mostraron el índice riesgo país. Para el ministro de Economía es un dato relevante porque es quien le pide plata al mundo (su razón existencial) y ese indicador determina el interés.
Días atrás se produjo un hecho que hace caer uno de los argumentos del Gobierno: "el riesgo kuka". El kirchnerismo no logró el apoyo de otros bloques para buscar derogar el DNU 70. Según la lógica libertaria, al frustrarse el intento opositor para anular una normativa esencial para la gestión Milei, el riesgo país debería haberse derrumbado. Pero ocurrió lo contrario.
"Hoy, para el Gobierno el verdadero problema es el riesgo Milei." Que él genera al meterse en cuestiones en las que no debería. Como lobista electoral internacional es un fracaso. Pero el problema es su metodología, con la que nos avergüenza a todos.
Hay que ser demasiado inocente para no darse cuenta de que fue Lula quien le permitió a Flavio Bolsonaro salir de Brasil. El "plan B" si no ganaba en segunda vuelta se aceleró cuando al día siguiente del comicio -en causa por presunto lavado de dinero-, el juez del Supremo Tribunal (de Moraes) ordenó a la Policía Federal intimar al senador a entregar su pasaporte y notificarlo de que no podía salir del país.
Bolsonaro no entregó su documentación. Junto a su familia y otros se desplazó casi dos horas por el territorio brasileño en una caravana de camionetas hacía Foz do Iguazú, donde el control migratorio (integrado por fuerzas federales que dependen del gobierno de Lula) lo dejó pasar hacía Puerto Iguazú (Argentina). Al no haber una alerta de Interpol, en nuestro país (o en cualquier otro) Bolsonaro podía estar como turista o como extranjero en tránsito (lo que fue). Después, -sin impedimento legal en nuestro suelo-, vuela hacia Estados Unidos con escala en Guayaquil. "Flavio Bolsonaro se fugó de Brasil, no de Argentina".
Al episodio le agrega un toque de James Bond "El Mago del Kremlin", -quien al mejor estilo Otto Skorzeny liberando al Duce en el Gran Sasso-, coordinó el operativo. Puesta en escena que le sirve para reforzar su posición en la interna con la "Hermanísima" en la mesa chica de La Rosada.
Habrá un chisporroteo diplomático entre ambos gobiernos, pero solo de forma, porque el "error" lo comete personal dependiente del Estado brasileño al dejar salir de "su" país a un impedido de hacerlo por "su" Justicia. A Lula le convenía que Flavio Bolsonaro hoy esté donde está porque en la elección que perdió (la del 4 de octubre) la oposición ganó terreno legislativo. Y sin él en Brasil, pasó a ser el líder de la derecha el gobernador paulista, -Tarcísio de Freitas-, con quien Lula ya inició un "diálogo civilizado".
El Partido Liberal que lo llevó como candidato presidencial cuestionó la actitud de Flavio Bolsonaro, quien en EE.UU ya es un cadáver político. Y Trump lo puso en su lugar con el reto de: "No digas más que sos el presidente electo verdadero de Brasil".
Los Bolsonaro son una familia política delictiva (imitaron a clanes de acá). El condenado es el ex presidente Jair. A sus cuatro hijos varones los investiga la Justicia por diversas causas. En mi opinión, el peor de todos es el padre, porque además de los delitos comunes cometió un crimen contra la Humanidad cuando permitió deforestar un 75 % más del promedio histórico el Amazonas (pulmón del planeta). Según expertos, eso aceleró el cambio climático con consecuencias muy graves hoy y devastadoras en el futuro cercano.
La visita a España de Milei fue un papelón total. La derecha española le escapó. El jefe del Partido Popular (Núñez Feijóo) aclaró que con él nada tenían que ver y el líder de Vox (Abascal) no lo recibió en persona. Solo hubo un breve contacto por videollamada. Milei quiso ver al rey Felipe VI. La Casa Real se lo impidió porque el protocolo estipula que el jefe de Estado (el rey) no recibe a un mandatario extranjero si antes no se reunió con el jefe de Gobierno (el presidente). Lo que era imposible porque Milei llamó delincuente a Pedro Sánchez. La Cancillería argentina desconocía el protocolo para las recepciones del soberano de España. Inaceptable ignorancia institucional.
Ahora, si después de dos choques de trenes en el año con más de 100 muertos; la no previsión para evitar la invasión de migrantes en una de sus colonias (Ceuta); el fracaso del decreto antidesahucio tras el caso Maricarmen y las múltiples denuncias sobre corrupción (de funcionarios y familiares), Pedro Sánchez vuelve a ganar en las elecciones anticipadas al 29 de noviembre, que la oposición española se retire de la política.
El martes se vota en Estados Unidos. A Trump debería irle mal, porque, además de los errores externos con consecuencias globales, la realidad es que desde que Donald preside al país la mayoría del pueblo estadounidense siente que está peor. Lo único alentador para Trump es que Milei no le hizo campaña.
"El presidente debe hacerle caso a Patricia Bullrich cuando lo alerta de que la gente se está cansando de no llegar a fin de mes". Eso no significa imprimir. Al equilibrio fiscal hay que mantenerlo. El inobjetable logro de Milei de bajar la inflación necesita del complemento de recomponer los ingresos de la población para que la economía general funcione. Cuando los favorecidos son una minoría (4 sectores) y la gran mayoría la pasa mal, eso también implica un riesgo electoral. Patricia Bullrich reconoce esa debilidad coyuntural porque tiene 50 años en la política contra los apenas 5 de Milei.
Javier Milei está a tiempo de corregir, pero debe dejar de lado el personaje y actuar como un jefe de Estado. Dentro y fuera del país. Ni insultador serial, ni lobbista electoral global, ni barrabrava en campaña ajena. Dedicarse a la responsabilidad para la que lo voto la mayoría: Presidente de la Nación Argentina. "Zapatero a tus zapatos".


Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión