Mario Saltapé: “No pasó nada más porque Dios es grande”
Habló el padre de Juliana, la joven golpeada por un gomón amarillo en Dunamar, que se recupera tras el accidente. Contó que su hija fue operada por un neurocirujano del Hospital Penna, que no denunciará al conductor de la embarcación y que el accidente ocurrió en un sector donde “las lanchas andan por cualquier lado y nosotros nos estábamos bañando donde no correspondía”
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Lo que debían ser unos días de descanso y vacaciones familiares se transformaron en una pesadilla en cuestión de segundos para los Saltapé. Juliana tiene 21 años de edad y se encontraba disfrutando del mar con el agua a la cintura cuando fue embestida por una embarcación que salía por un sector de canaletas a unos 200 metros de la bajada vieja de Dunamar, fuera de la zona de baño.
Su padre, Mario, que se encontraba con ella saliendo del agua en el momento del accidente, relató a La Voz del Pueblo los duros momentos vividos, pero también cómo es evolución de su hija.
El accidente
Según recuerda Mario el accidente ocurrió “con el agua a la cintura” y en momentos que salían del mar. La lancha “se vino encima” en una zona donde -aunque el agua no era profunda- la distancia de la costa era considerable. “La pasó por arriba a Juliana”, afirmó.
Tras el impacto Juliana perdió el conocimiento. “La prima la alcanzó primero y después la agarré yo”, describió el padre que vio cómo “de a poquito” su hija se fue recuperando mientras llegaban los primeros auxilios de parte de guardavidas.
La gravedad de las lesiones obligó a un traslado inmediato. Juliana sufrió una importante fractura de cráneo y fracturas en los metatarsos de sus dos manos.
“La trasladamos a Bahía Blanca porque era muy probable que haya que intervenirla quirúrgicamente y en Tres Arroyos no hay neurocirujano”, explicó Mario al describir cómo actuó la familia para no perder tiempo y que su hija reciba la atención adecuada.
“La operación fue exitosa y se viene recuperando muy bien”, confirmó Saltapé a este diario, que en tono reflexivo y calmo también planteó que el incidente ocurrió en un sector donde “las lanchas andan por cualquier lado y nosotros nos estábamos bañando donde no correspondía”.
La recuperación
Afortunadamente el panorama actual de Juliana genera optimismo en su familia. Mario aseguró que ya está consciente, puede hablar y se encuentra “perfecta” dadas las circunstancias. De hecho la evolución es tan favorable que se espera que reciba el alta hospitalaria más rápido de lo esperado.
Pero a pesar de la mejoría el regreso a las vacaciones no sería, en principio, una opción posible. “Es difícil porque a la herida hay que cuidarla, controlarla. Hasta que no tengamos el alta no queremos anticipar nada”, explicó su padre quien remarcó la necesidad de evitar infecciones.
Explicó que los médicos que la atendieron señalaron que, milagrosamente, las lesiones fueron producto del golpe y no de la hélice, lo que habría provocado consecuencias mucho más graves o hasta fatales.
Sin rencores, prudencia
Respecto al conductor del gomón, Saltapé reveló que el hombre se puso en contacto con él –este lunes- para consultar sobre el estado de salud de Juliana.
Si bien existe una causa por ‘lesiones culposas’, el padre aclaró su postura sobre la situación procesal al afirmar: “yo no acusé a nadie... yo no voy a ir contra nadie”, mientras aclaró que su única prioridad es la salud de su hija.
Sin embargo el accidente dejó una profunda reflexión en Mario sobre la seguridad en las playas y la convivencia entre bañistas y embarcaciones. “Todos tenemos que controlarnos, cuidarnos y ser prudentes”, manifestó al cerrar su testimonio.
Observó que lo ocurrido debe servir como una lección “para organizar mejor las zonas de baño y las salidas de lanchas, todo lo que ya sabemos -y no hacemos- hasta que pasa una cosa de éstas y nos cae la ficha. No pasó nada más porque Dios es grande, la verdad”, concluyó.

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