Melanie le tomó el gusto a viajar
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/09/Viaje-2.jpg)
En 2012, vino desde Quilmes con su familia a Tres Arroyos. Tiene 25 años, tomó un avión por primera vez en octubre de 2020 y ha conocido desde entonces muchos lugares. Mediante distintos programas, residió en Estados Unidos, Países Bajos e hizo un voluntariado en Italia. Pronto partirá en un crucero. Destacó el contacto con otras culturas y la posibilidad de compartir nuestras costumbres en el exterior
Melanie Randone nació en Quilmes, en el año 2012 se mudó a Tres Arroyos y desde entonces vive acá con su mamá Carol y su gata Greta. La secundaria la cursó en la Escuela Media, tiene 25 años y cuando terminó se volvió a Quilmes. Empezó a estudiar en la capital federal Curaduría de Arte pero dejó la carrera y su misión entonces fue buscar algún trabajo, para luego irse a otro país. Y encontró “esto de ser au pair” (un programa para poder viajar) en Estados Unidos.
“En 2019 estuve trabajando todo ese año para pagar el programa y por ejemplo, tenía que sacar la licencia de conducir. Así que me enfoqué en eso, mi idea era irme”, explica Mel, como la llaman sus familiares y conocidos.
Partió en octubre de 2020, residió en Estados Unidos hasta 2022, luego en Países Bajos hasta 2023 e hizo un voluntariado de un mes en Italia.
Luego de su regreso a nuestra ciudad, “también era como que seguía sin saber qué hacer de mi vida. Igual seguí buscando diferentes opciones, me postulé para trabajos en remoto pero no salía nada. Ahora mismo me encuentro en proceso de irme a trabajar en crucero, estoy con todos los trámites y me iría próximamente”, a Melanie siempre le dio “vueltas en la cabeza” ser azafata y averiguando descubrió el programa de ‘aupair’, que es básicamente “ser una niñera que va a vivir con una familia y a cambio trabajas, tenés un sueldo -explica-. Pero bueno, yo estaba en la secundaria, era menor, no podía hacerlo”.
Cuenta que cuando dejó los estudios universitarios “me puse a buscar cosas para hacer work and travel, lo que terminé eligiendo porque era como lo más fácil de llevar a cabo. Aparte yo tenía 21 años cuando me fui, era medio chica todavía”.
Los programas para viajar sobre los que averiguó son Worldpackers para el voluntariado de Italia; Cultural Care, la agencia de Argentina para USA; y Aupairworld, la página donde buscó familia en Países Bajos.
Explica que “en cuanto a las exigencias de la empresa para Estados Unidos, te piden tener licencia de conducir y un mínimo de 200 horas en cuoidado de niños. Obviamente el secundario terminado, no tener antecedentes penales y estar dispuesta a vivir un año mínimo afuera. Tener un nivel básico de inglés, por lo menos que entiendas y te hagas entender”.
Los requerimientos para Países Bajos son similares: “Tener experiencia y es importante la edad: entre 18 y 26 años. En Estados Unidos podés entrar hasta días antes de cumplir 27 y creo que en Holanda era hasta los 25 años”.
En este sentido, dice que “varía según el país. Hay algunos en los que podes aplicar hasta teniendo 30 años, tanto mujeres como hombres. Yo busqué la familia y después con una empresa holandesa hicimos todo el papelerío”.
Su primer destino fue Estados Unidos, donde “el trabajo es de 45 horas máximo por semana. Mi rutina más que nada con las familias con las que estuve era levantar a los nenes a la mañana, prepararles el desayuno, la vianda, llevarlos hasta el colegio. Después estaba libre casi siempre, quizás una vez por semana tenía que limpiar la pieza del nene, ir a buscarlo al colegio”. En ocasiones, debía llevarlo a una actividad extra escolar u observar que haga la tarea; “el primer año fue una nena de 13, un nene de 8 y después el segundo año un nene solo de 8 años. Ellos estaban grandes y eran bastante independientes”.
Al describir sus jornadas, señala que “jugábamos, íbamos a una plaza, hacíamos la tarea, cocinaba la cena, el nene cenaba y si mi host mam estaba en la casa yo quedaba libre, y si ella tenía cena por trabajo, tal vez trabajaba un poco más, me aseguraba que el nene se vaya a dormir”.
En Países Bajos “son menos horas, creo que son 30 horas semanales lo máximo, así que no trabajaba más de 5 hora por día. Eran 3 nenas que debía ir a buscar al colegio e iban a muchas actividades; usan unas bicicletas largas, iban en esas bicis y yo las llevaba. Era un uber en la bicicleta básicamente”, afirma Mel.
En ambos países le ofrecieron hospedaje, “tenés tu habitación privada. Puede varias que tengas el baño privado en tu habitación o lo debas compartir con los nenes en la casa. Un sueldo estipulado por las empresas en Estados Unidos es 800 dólares al mes y en Países Bajos 340 euros, es un poco menos y no rinde tanto como en EE.UU. Pero es una experiencia que viví, quería seguir viajando, conocer Europa. Además tenés dos semanas de vacaciones pagas dentro de tu año”.
Al mencionar otra diferencia, sostiene que “en Países Bajos solo se puede hacer una vez el programa, pero en Estados Unidos lo podes extender seis, nueve o 12 meses”.
Del mismo modo, indica que “en Estados Unidos la visa con la que vas es de estudio y trabajo. Las universidades funcionan con créditos, si haces cierta cantidad de horas te dan tantos créditos. La exigencia de la visa eran seis créditos, así que mientras estaba en Estados Unidos hice un curso de francés y un curso para enseñar inglés. La familia colabora con hasta 500 dólares para pagar los cursos. Es una ventaja porque podes estudiar algo mientras estás allá, no suelen ser cursos muy largos y te suma a tu currículum. Si querés aprender algo lo podes hacer”.
En Países Bajos no es un requisito estudiar, pero “si vos querés, la familia te paga un curso de idioma neerlandés. Cuando estaba allá, la familia me dijo ‘si no lo querés hacer no vale la pena, no es que vas a quedarte a vivir. La verdad, el idioma para mí fue muy complicado. No capté varias palabras, es muy difícil”.
Las comidas están incluidas. “Mis familias siempre que iban al supermercado me preguntaban si necesitaba algo”, menciona. En la mayoría de los hogares “te dan sábado y domingo libre. Legalmente hay que tener por lo menos un día y medio libre por semana”.
En Estados Unidos “cuando terminas el programa te dan un mes. Si te querés quedar viajando, contás así con la oportunidad. En los dos países, te otorgan un seguro médico”.
En su análisis, observa que “en Estados Unidos te cubren los vuelos ida y vuelta, en Países Bajos depende de la familia pero al menos te pagan la mitad del vuelo”.
Manhattan, Chicago, Ezeiza
Son muchas las anécdotas que surgen al haber residido en el exterior, en otras culturas. “Por ejemplo, yo viví en Manhattan, soy una persona que le gusta mucho el cine, la televisión. Me crucé muchas locaciones de series y películas en la calle, vi a muchos famosos. Lo conocí a Hugh Jackman, soy muy fan de X Men, fue muy especial”, expresa.
Una historia que siempre cuenta ocurrió “cuando fui al Lollapalooza de Chicago. Me gusta una banda italiana que se llama Maneskin y ellos suelen subir fans al escenario para la última canción. Yo los vi en Nueva York y ya me había subido con ellos al escenario, esa vez fue mucho más cercano”.
Relata que en octubre de 2020, durante la pandemia de Covid-19, cuando partió hacia Estados Unidos “me tuvo que llevar mi papá de Ezeiza y dejarme afuera, yo entré sola a hacer todos los pasos previos, nunca en mi vida había viajado en avión. Me acuerdo que en el momento fue preguntarme ¿qué estoy haciendo?”.
En Roma
Realizó un voluntariado en Roma, Italia, hacia donde viajó durante gran parte de un mes libre que tuvo en Estados Unidos. “No es que tenía mucha plata ahorrada para poder bancarme un viaje por un mes en Europa. Hubiese podido en EE.UU. irme de mochilera y conocer más países pero bueno, decidí ir a Italia y estuve esas tres semanas”, manifiesta.
Realizó tareas en un hostal. “Los contacté por una página de voluntariados que hay en todo el mundo y me dijeron que sí. Eran 4 horas por día más o menos, casi siempre estaba en el desayuno que era como un buffet. Yo hacía el café, a veces me tocaba limpiar o estar en la recepción. Después tenía libre para explorar la ciudad, me recorrí todo”, valora.
Gente y lugares
Pudo conocer “como 15 ciudades de Estados Unidos. Mediante el programa tomas contacto con mucha gente que está en la misma de vos, entienden lo que es estar constantemente en mudanzas, viajes y no pertenecer a un lugar”.
Viajó con dos amigas a California, San Francisco y Los Angeles. Con otra amiga estuvieron en New Orleans, “una ciudad que me gustó mucho también”.
Siempre que regresa a Argentina piensa “me voy a quedar a estudiar y a trabajar. En algún momento me gustaría estudiar, todavía no me decidí por completo. Siempre llego, estoy un mes y digo me podría ir a otro lado. Soy una persona que ya le tomó el gusto a viajar, me llama la atención conocer lugares, me aburro fácilmente, así que el cambio es bueno para mí”. Entre otras reflexiones, opina que “me di cuenta que no estamos tan mal en el país. En algún momento sé que seguramente me voy a establecer. Siempre me quedó pendiente terminar la carrera que había empezado. Por ahora sigo medio con mi vida normal, momentáneamente”.
Le atraen los museos de arte, en las ciudades donde residió y aquellas que recorrió intentó visitarlos. “En Italia hay museos increíbles”, exclama.
Debido a lo mucho que le gusta Nueva York, “el día anterior a regresar a Argentina fui a un lugar de tatuajes en Manhattan y me tatué N y C de New York City. Tengo un tatuaje para rememorar estas vivencias”.
Puntualiza que “en dos ocasiones me tocó tener que ir de Nueva York a Washington sola con el nene que cuidaba en el avión. Mi día de trabajo consistió en ir al aeropuerto con el nene, llevarlo, dejarlo con el padre en Washington y retornar a Nueva York en avión”.
Las familias con las que vivió “siempre estuvieron interesadas en aprender un poco sobre Argentina, todos probaron el mate, hacíamos empanadas caseras juntos. Yo llevé alfajores, dulce de leche, a los nenes les llevé libros, un mapa de Argentina para que pinten. Es un intercambio mutuo”, concluye.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/09/Otro-768x1024.jpg)
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/09/Viaje-4-963x1024.jpg)
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/09/Puente-768x1024.jpg)
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/09/Bandera-1024x858.jpg)
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/09/Viaje-3-768x1024.jpg)
