Monitorean el girasol para que no se le suba el jopo
El Senasa comenzó los controles preventivos en La Pampa para la detección temprana de esta maleza plaga ausente en la Argentina, pero presente en Bolivia y de alto riesgo regional
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Técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agrolimentaria comenzaron a monitorear los cultivos en la provincia de La Pampa en el marco de las acciones de prevención y detección temprana del Orobanche cumana o jopo del girasol, una plaga ausente en la Argentina, pero presente en Bolivia y de alto riesgo regional. Teniendo en cuenta que puede ser letal para el cultivo y que se detectó a mediados de 2024 en el vecino país, el Senasa ese mismo año dispuso una alerta fitosanitaria nacional.
Personal del Centro Regional La Pampa-San Luis recorrió diferentes lotes de cuatro establecimientos ubicados en los departamentos Catriló, Capital y Atreuco, y las tareas se repetirán a lo largo del año acompañando el crecimiento del cultivo. “Es importante destacar que no se detectó la presencia de esta maleza durante el recorrido”, indicó Senasa.
Espárrago letal
El jopo es una planta que parasita al de girasol y afecta seriamente su desarrollo; “mide aproximadamente entre 40 y 60 cm de altura, y su tallo, similar a un espárrago, brota en la base de las plantas de girasol, acompañándolo a lo largo del ciclo del cultivo. Su presencia es especialmente problemática porque puede pasar desapercibida en los primeros estadios y manifestarse cuando el daño ya está hecho”, detalló el Senasa.
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Su dispersión ocurre a través de sus diminutas semillas, que pueden trasladarse por el viento, el agua, o adheridas a animales, calzado, o vestimenta de personas que transitan por áreas afectadas.
Uno de los grandes problemas que presenta esta maleza es que la semilla del jopo puede sobrevivir hasta 20 años en el suelo. Por eso, una vez que invade una parcela, condiciona la rotación de cultivos por más de una década, hasta que se logre su control.
De allí es que radica la importancia de evitar su dispersión. “Las semillas del jopo son minúsculas, impalpables y pueden ser trasladadas de un campo a otro adheridas a la semilla o grano de girasol, maquinarias, agua de riego, animales, calzado y por el viento”, expresó Sebastián Zuil, especialista en girasol del INTA Rafaela.

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