Ana Gallay (der.) y Fernanda Pereyra, integrantes del seleccionado de beach volley. (Instagram: @ an

Deportes

Gallay-Pereyra, pareja N°1 del beach volley argentino

“Entrenamos pensando que el año que viene va a ser normal”

16|11|20 09:47 hs.

Por Gastón M. Luppi, de la redacción de DIB. 


En este 2020 tan extraño, Mar del Plata va tachando los días: en menos de dos semanas, a partir del 1 de diciembre, la ciudad vuelve a abrirse al turismo. En playa La Perla, frente al mar o en los pasillos públicos, marplatenses y algunos pocos propietarios no residentes le sacan el jugo al generoso noviembre. 

Una relativa normalidad solo trastocada por la prohibición de ingresar sin tapabocas al único baño público abierto. Ana Gallay y Fernanda Pereyra, equipo Nº 1 del beach volley femenino de Argentina, se entrenan allí, en la cancha del balneario San Sebastián. 

Mientras ellas junto a la marplatense Cecilia Peralta y equipo trabajan, el balneario se va preparando para el verano. “Va a ser un verano atípico, en un año atípico. Acá se tiene que mover la economía porque Mar del Plata vive del turismo y se están preparando para eso”, pone en contexto la entrerriana Gallay, representante olímpica en Londres 2012 y Río de Janeiro 2016, y que tiene en el horizonte el preolímpico de junio, clasificatorio a Tokio 2021. “Ojalá que el verano sea lo más normal posible y que la gente tome conciencia de la pandemia”, completa. 

Se respira cierta normalidad en un ambiente de sol y playa. Con los recaudos del caso, el entrenamiento del viernes transcurre en la cancha al aire libre y luego realizan ejercicios físicos livianos en una de las carpas. 

Pero Pereyra aclara: “Estamos bastante lejos de la competencia. Aunque hay un calendario, no está confirmado, es tentativo. Empezaríamos en marzo, todavía no sabemos si en Perú o en Chile. Después se vienen fechas en Cancún e Itapema, las giras europea y asiática, y la clasificación olímpica en junio, pero estamos esperando a ver qué pasa”. 

Entre marzo y junio pasados, lógicamente, Gallay y Pereyra no pudieron tener contacto con la arena. “Entrenábamos dentro de un departamento. El ser humano es un ser que se adapta, y yo me adapté muy bien”, cuenta Gallay, y describe: “Obviamente a la arena no había forma de reemplazarla. Trataba de hacer los horarios más o menos parecidos a lo que habitualmente entrenamos y trabajamos muy bien la parte física; el preparador físico se las superingenió. Y cuando volvimos, la realidad es que volvimos bien físicamente. En definitiva, usamos la pandemia para ponernos a punto desde lo físico, que en un año con mucha competencia no se puede. Pero no es lo ideal, obvio”. 

Y Pereyra coincide: “Sí, nos sirvió para seguir entrenando, haciendo hincapié en el trabajo con el preparador físico. Pero es un embole, todo deportista lo que más quiere es competir y nosotras desde marzo que no competimos”. 

En esa línea, Gallay admite: “Deportivamente, no le encuentro nada bueno a esta experiencia. Sobre todo porque es un año perdido: tengo 34 años, no 25, y me hubiese gustado más competir que quedarme entrenando acá”. Pero mira hacia adelante: “Nosotras estamos entrenando pensando que el año que viene va a ser normal, con competencia ya en marzo, y nos estamos preparando para eso”.


Pereyra y Gallay, entrenamiento con protocolo sanitario en un gimnasio marplatense. (Instagram: @ anagallay_fernandapereyra)


Clasificación olímpica 
Los Juegos Olímpicos fueron reprogramados para julio y agosto del próximo año. En el beach femenino competirán 24 parejas que se clasificarán por ranking mundial –las mejores 15- y preolímpicos continentales, no más de dos parejas por país. El local Japón, el campeón del mundo Canadá, España y Letonia –a través de un clasificatorio- ya tienen una pareja clasificada cada uno. Quedan 20 lugares. 

“Apuntamos a la clasificación por Continental Cup porque no estamos pudiendo competir en todos los torneos del World Tour”, explica Pereyra. “La clasificación por ranking arrancó el año pasado. Jugamos seis, siete torneos, nada más, y hay que jugar mínimamente doce. O sea, desde ese lugar, no tenemos opciones de pelearla por ranking. Así que apostamos 100% a la clasificación continental, pero también a poder jugar la World Tour”. 

Cosas del destino, o no, las argentinas se jugarán la clasificación olímpica en junio del año que viene en San Juan, de donde es Pereyra.

Las redes sociales como aliadas 
Ana Gallay y Fernanda Pereyra tienen sus redes sociales personales y también las del equipo (Instagram: @anagallay_fernandapereyra). Allí comparten imágenes de sus entrenamientos y hasta proponen desafíos a sus seguidores.

Y fueron las redes el canal de difusión para mostrar cómo se las ingeniaron durante los meses de confinamiento. “Las redes sociales las usamos más que nada por trabajo. Tenemos empresas que nos apoyan y, al no competir, es también una manera de mostrarlas, entrenando”, explica Gallay. “Hoy tenemos a Caviahue, UPCN Entre Ríos y San Juan, Purísima, Pulver y Saint Gobain, y empresas como por ejemplo Mormaii, que nos da los anteojos; Alaska, los frutos secos; y Viandas del Sur. Si no competís, no mostrás nada. Y vos les tenés que dar algo, tiene que ser una ida y vuelta. Por eso en cada entrenamiento mostrábamos una marca: contaba lo que hacía y la gente se copaba”.

Tokio 2021 en el horizonte

Gallay y Pereyra ganaron la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Lima 2019. (Instagram: @ anagallay_fernandapereyra)


Anna Gallay, de 34 años, es oriunda de Nogoyá, Entre Ríos. Tuvo su debut olímpico en 2012, junto a la santafesina Virginia Zonta. “A Londres fuimos con muy poca competencia internacional, sabíamos que íbamos, por decir, a una guerra con arco y flecha”.

En Río 2016 compitió junto a Georgina Klug, con quien ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 2015. “Con ‘Geo’ clasificamos por circuito mundial, fuimos a Río a buscar algo y la verdad nos fue mal”. 

Ahora busca la clasificación junto a Fernanda Pereyra, con quien ganó la medalla de plata el año pasado en los Panamericanos de Lima. “Obviamente lo principal es clasificar. Y estamos entrenando no solo para clasificar, sino para dejar lo mejor en los Juegos. Además, a nosotras en el circuito mundial nos va mucho mejor con los equipos fuertes que con los débiles [risas]”. (DIB) GML