Más residentes estables por la cuarentena generaron un mayor consumo general; y desde septiembre la

Claro, Reta y Orense

Tuvo un crecimiento en el consumo y la construcción

A Claromecó, la pandemia le da una oportunidad de crecer

25|11|20 09:42 hs.

Por Fernando Catalano 

No todas fueron pálidas para Claromecó en el contexto de la actual pandemia, donde la cuarentena generó determinados cambios que sobre finales de año terminaron hasta fortaleciendo a la economía doméstica.

Creció el consumo en general. Trabajaron mejor los comercios proveedores de alimentos, que además tienen una activa prestación del servicio de delivery. Pero también aumentó la construcción por los efectos de la política cambiaria sobre el dólar; y se disparó el consumo de electricidad motorizado por todo este fenómeno que además pobló con más residentes a la localidad. 

“Indudablemente a esto lo llamaría como los efectos positivos de la pandemia reflejados en Claromecó”, afirmó en ‘Cosas que pasan’ por Onda Uno el jefe técnico de la Cooperativa Eléctrica, el ingeniero César Fuente. 

Sostuvo que la actividad comercial en general y el consumo de energía permitieron realizar un prometedor análisis de los últimos siete meses. “Del 1 de abril al 31 de octubre el consumo de energía con respecto a igual período del año anterior aumentó en promedio un 18,64 por ciento”, apuntó. 

De todas maneras hay un mes que resulta determinante para las estadísticas de la entidad. Fuente destacó que entre las cifras que marcan el aumento de la demanda de electricidad hay detalles particulares “como lo sucedido en septiembre de 2020 respecto del mismo mes del año pasado, cuando el consumo de energía aumentó el 35 por ciento”. 

Aseguró que es “resultado de la cantidad de gente que está residiendo en nuestra localidad”, con lo cual se ha perdido -en parte- “la histórica estacionalidad de nuestro balneario”. 

Otro fenómeno que se da desde la construcción y que confirma el crecimiento de éste índice tiene que ver con las edificaciones nuevas, pero también con las refacciones. 

“Los nuevos suministros prácticamente se mantienen en los números de años anteriores; realizamos 93 altas de energía”, dijo Fuente aludiendo a la fracción de tiempo comprendida entre comienzos de abril y finales de octubre. 

Pero a los nuevos medidores de este año se le sumaron las obras de ampliación o remodelación en las viviendas ya existentes. “Hoy ves obras en Claromecó en todas las cuadras; y se mantienen los niveles de nuevas obras de años anteriores”, expresó. 

“Claromecó sigue creciendo en forma exponencial. Ni hablar del servicio de internet. Sobre todo fibra óptica. En Dunamar superamos los 120 abonados”, afirmó Fuente quien también destacó el nivel de usuarios generados con la obra del triángulo comprendido por las avenidas 26, 15 y Costanera. 

Anunció en este sentido que el lunes 30 de noviembre comienzan a ejecutar –con el objetivo de extender la fibra óptica a toda la localidad- una obra calle 28 y avenidas 15, 27, 26 y Costanera. 

“Tenemos las nuestras”
Desde el Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos también se advierten números que acreditan un efecto positivo de la cuarentena en la localidad. 

“Se viene dando ese fenómeno de manera progresiva, muchas elige instalarse de manera permanente en Claromecó”, contó a La Voz del Pueblo el titular del organismo, Julián Lamberti. 

El funcionario se refirió a grupos familiares con posibilidad de realizar home office, o de estudiantes que pudieron cursar sus estudios por videoconferencia. Incluso de familias que “tienen su situación económica resuelta y han decidido venirse a Claromecó a transitar esta etapa. Por el motivo que sea, a esta altura del año uno nota un gran incremento de la población estable”, aseguró. 

Pero Lamberti también acompañó esa afirmación con datos. “Los kilos de basura que ha generado Claromecó en el mes de noviembre, según información de la planta de reciclado de San Francisco de Bellocq- es similar al que generaron las localidades balnearias en noviembre del año pasado”, apuntó.

“Uno charla con comerciantes y cuentan que están trabajando como en enero, nosotros como Ente Descentralizado -a esta altura del año- tenemos mucho más trabajo que en un año normal”, describió Lamberti.

Relacionó al proceso con una “gran demanda turística” que implica mayor capacidad de resolución de problemas y de cobertura de servicios como en el caso de los inspectores o para solucionar los anegamientos en los lugares críticos luego de cada precipitación abundante. 

“Es un año especial con demanda turística importante que ha sido el objetivo de Claromecó durante muchos años para romper con la estacionalidad”, dijo el funcionario pensando en que ello genera un bienestar económico en la localidad que permite “crecer, progresar, reinvertir en negocios y afianzar -como medio de sostén- a la actividad turística”. 

Dijo por último que si bien la cooperativa eléctrica “tiene sus estadísticas, nosotros tenemos las nuestras. Acá hay un treinta por ciento más de población estable -sin dudas- y un 50 por ciento más de consumo a todo nivel, ya sea en energía como en generación de kilos de basura que es el consumo en los comercios”, dijo al concluir.

Mucha construcción 
El presidente de la Sociedad de Fomento de Dunamar, y titular de la firma encargada de vender los lotes en el barrio parque, Alejandro Burgauer, contó que desde las vacaciones de invierno comenzó a haber otro movimiento. 

Asentado en Dunamar desde el mes de julio, explicó que luego del receso “empezó a verse más gente, más movimiento, y el ánimo empezó a cambiar”. 

Comenzaron a verse otros rostros que no eran los mismos de siempre, pero también se observaba gente caminando, de todas las edades. 

“Ayudó la instalación de fibra óptica de la cooperativa, es un servicio muy bueno. La calidad no tiene nada que envidiar al mejor servicio que pueden tener las principales ciudades del país”, resaltó.

De todas maneras Burgauer observó que hubo otro aspecto que desde lo económico empujó para que el contexto en la actualidad aún sea más prometedor en Claromecó. Con la brecha de la cotización entre del dólar oficial y el blue “empezó a reactivarse la construcción para la segunda quincena de septiembre, y en octubre empezó con todo”. 

Mientras por estos días los corralones de materiales incluso enfrentan un desabastecimiento de insumos para que el sector siga generando movimiento en la economía, afirmó que “hay casas en construcción por todos lados”.

“En términos generales, para el comercio fue un año excepcional. Me alegro que de todas las pálidas en 2020, alguna buena toque para Claromecó”, afirmó Burgauer en el cierre de sus dichos a este diario.