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Atravesado por Malvinas

06|12|20 22:21 hs.

Nicolás Scheines, licenciado en letras y periodista, coordina OyD Ediciones, “De la ortografía y otros demonios¨, proyecto de servicios literarios varios entre los que está la corrección de textos, la traducción, la desgrabación, redacción, servicios editoriales y la escritura de textos fantasmas. 


Formó parte de Camuzzi como Coordinador de Relaciones Institucionales y estuvo a cargo de la revista interna de la empresa. Entrevistó a Ida Van Mastrigt en el contexto de la Fiesta de las Colectividades en Tres Arroyos de la que guarda entrañable recuerdo. 

La aventura de saber y conocer es ilimitada. Lo desconocido, el desafío. Nicolás vuela hacia las Islas Malvinas con más dudas que certezas y todo por conocer. 

“El viaje trae voces. No hay forma de describir una región, un conjunto de habitantes, una geografía. ¿Cómo son las Malvinas, cómo son sus habitantes? Como todo el mundo, como cualquier sociedad: con gente distinta y, cada uno, con percepciones diferentes. En una semana no los voy a conocer a todos. En un mes tampoco podría hacerlo, ni en un año. En cualquier caso, ¿de qué valdría saber todo de las islas y de sus pobladores? Entonces solo quedan los fragmentos, los pedazos que podrían componer un todo, que generan esa ilusión de rompecabezas terminado, aunque en realidad sea solo un pedacito, cinco o diez piezas que más o menos encastran en un puzzle de quinientas” 

Crónicas de Malvinas 
Nicolás Scheines dejó por una semana la corrección de los textos de otros escritores, tomó la computadora, armó la mochila y salió con rumbo bien definido. Encontró a su propia voz que relató la experiencia de vivir una semana en Malvinas. 

Conoció a Malvinas por la escuela y por el decir popular, escuchó hablar del tema a sus docentes, vio a las islas en los manuales, compartió proyectos educativos en el marco de diversos documentales, videos y películas. No fue suficiente. Necesitaba conocer, ver, tocar, experimentar, necesitaba saber más de lo que está escrito. 

Dejó fluir todas las ideas que cargó en el equipaje junto a la curiosidad y las dudas. 

El proyecto surge de OyD Ediciones a través de un cliente que contactó a Nicolás porque quería canalizar su experiencia de vida en un libro. El hombre en cuestión quería hacer un libro sobre Malvinas. Había trabajado en la Casa Rosada durante el conflicto bélico de 1982 y tenía información importante que revelar.

“El cliente quería contar su historia en forma de libro y, además, quería complementarla con otra, la de un piloto que pasó el conflicto a bordo del Portaviones 25 de Mayo”. 

 El escritor, ante el requerimiento, se reunió con los protagonistas para ayudarlos a amalgamar las dos historias en un libro que firmarán los dos autores y contará con su asesoramiento lingüístico. 

 Escucharlos, leer, investigar, buscar, abrió un agujero en sus conocimientos que decidió completarlo con tierra malvinense.  
Las más nombradas 
Malvinas es una palabra que aparece en nombres de calles, barrios, localidades, en carteles ruteros, en tatuajes, banderas, murales, “pero sabemos poco de Malvinas, como que Malvinas se pueden visitar. Hay un viaje semanal de Punta Arenas, Chile, que para en Río Gallegos y otro de San Pablo que para en Córdoba”. 

De qué va el libro 
En “Una semana en Malvinas” Nicolás cuenta el viaje y a través de su relato el lector descubrirá aquello que los sentidos del autor revelan. 

Están los indicios más destacados sobre la cultura inglesa que se arraigó en suelo malvinense desde 1833. De inmediato observó que los vehículos transitan por la mano izquierda, la construcción de las casas de estilo inglés, el pequeño pueblo de no más de dos mil habitantes, pintoresco, bonito. 

“El resto de las islas, Soledad y Gran Malvinas, están vacías, son campos de tierra -que tiene dueños- no trabajada, donde pastan las ovejas, es tierra mezclada con el agua y montes, playas de arena blanca y agua azul, pinguineras por todos lados, una verdadera reserva natural”. 

Sin embargo, la experiencia le enseñó que “es imposible pensar Malvinas fuera de la guerra, pero no se puede pensar solo por la guerra” 

El capítulo de la gente 
“La gente es un capítulo aparte del libro, la mayoría es extranjera no isleños, los lugareños casi no se ven, en los comercios, el turismo, el transporte, están atendidos por chilenos, santaelenos, paraguayos, filipinos, zimbawenses que llegaron a desactivar minas”. 

“La Ross Road continúa recta luego de hacer veinte metros a la derecha. En esa intersección se puede ver el muelle, nuevo y bien arreglado, donde imaginé el centro social de los «islanders» (así se llaman a sí mismos los locales, poco afectos al gentilicio «kelper», que hace referencia a un alga pegajosa). Me equivoqué. Tal vez sea así en pleno verano, pero en el anteúltimo sábado estival, a las seis y media de la tarde, con el sol todavía dando luz y algo de calor, el muelle, sin un solo barco cerca, cuenta solo con la presencia de los visitantes argentinos que reconocíamos de Río Gallegos y el avión. ¿Los isleños se habrán guardado en sus casas a causa de nuestra presencia? Imposible saberlo, pero en ese momento ni se nos cruzó por la cabeza” 

Fuimos noticia
Así como Tres Arroyos tiene La Voz del Pueblo, las Malvinas tienen al Penguin News. Nicolás quería saber más y qué mejor que leer el periódico que circula por los hogares y comercios del pueblo. Pasó sus páginas y encontró artículos con comentarios de su presencia en las Islas, noticias que daban cuenta de su llegada y de sus actividades. 

“La visita de los argentinos a la isla era la novedad sobresaliente, sin embargo, ni los vimos, la relación en general es tensa”. 

La relación entre lugareños y argentinos es de tensa calma, pero siempre tensa. “Nos subimos a dos autos cuyos conductores eran locales, en uno primó la amabilidad británica mientras que el otro nos llevó, pero cuando se dio cuenta que éramos argentinos nos ‘mandó un mensaje’ que decía: Queremos seguir siendo británicos, déjennos de jorobar”. 

La mitad de la población es extranjera, sin arraigo y, la otra mitad es lugareña, los islanders, séptima u octava generación “el núcleo duro de la población”. 

Nicolás descubrió durante la semana de estadía en Malvinas que los islanders tienen en su relatos inconsistencias, pero, “si te pones en el lugar del isleño que estaba el 2 de abril de 1982 y vivió la experiencia de la guerra, es difícil hacer un juicio de valor. Estuvieron encerrados dos meses, los trataron bien, pero no sabían si al día siguiente les iban a disparar a todos o les iban a quemar las casas, los graneros. Se consideraron prisioneros por eso piensan que fue una invasión, no una guerra y que los ingleses los liberaron”. 

Nicolás escribió en su libro los acontecimientos tal como los vivió, pero además dejó su parecer, su punto de vista producto de un aprendizaje fuerte y silencioso. “Hoy los isleños que vivieron la experiencia de la guerra son gente grande, igual que los chicos de la guerra, por eso los argentinos y los isleños - dejo afuera a los ingleses- tendrían que ponerse de acuerdo, empezar a trabajar la cuestión Malvinas más allá de la guerra”. 

La importancia del libro “Una semana en Malvinas” radica en saber qué hablamos cuando hablamos de Malvinas, es el viaje por un territorio (casi) desconocido, “especialmente para los menores de cuarenta que tienen el relato atravesado por la guerra y la dictadura.” 

El libro se puede conseguir en la preventa, a partir de 15 de diciembre en librerías capitalinas o en Los Siete Locos , en Tres Arroyos (cerca de navidad) También en la web de https://ortografiaydemonios.com.ar/tienda/. 

A fines de diciembre saldrá el formato digital.      

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Un escritor fantasma

“El escritor fantasma es una persona que escucha a otra contar su historia y como tiene conocimiento y habilidad especial para armar un relato lo hace, pero quien tiene la historia es su dueña. El texto oral se edita y llega a un libro con la voz de quien pronuncio ese texto¨. 

Nicolás describe un trabajo que requiere de varias entrevistas y de la búsqueda fundamental de las voces de los protagonistas. “Cómo habla la persona, qué piensa, qué dice y la elección de los centros del relato, qué es lo que hay que contar, ese es el gran desafío. En el caso de estos dos clientes había que contar ambas historias en paralelo”. 

El libro que contará la experiencia de un ex empleado de la Casa Rosada durante la guerra de Malvinas y de un piloto comenzó a gestarse hace cinco años y fue, en ese recorrido literario y profesional que Nicolás descubrió que “no sabía nada de Malvinas”. 

Asesoró a los protagonistas y rescatará sus voces en el libro que verá la luz pronto. A medida que avanzaba la investigación y escritura de los textos, Nicolás comenzó a desentrañar sus propias ideas sobre el tema, “sólo conocemos la Guerra y la causa Malvinas -quedó directamente asociada al final de la dictadura- no como una historia que venía mucho más allá de ese tiempo. Siempre vimos Malvinas a través de la lupa de la guerra y poco por lo que la atraviesa, por lo que nos faltó, como su historia anterior y posterior”. 

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Leer un texto con nuevos ojos

Nicolás Scheines es licenciado en letras, periodista y escritor. Dirige las actividades de OyD EDICIONES, “De la ortografía y otros demonios”, un emprendimiento que inició junto a una socia en 2009 para ayudar a los autores a encontrar la mejor versión de sus textos. 

El nombre surge de un libro de García Márquez (Del amor y otros demonios) porque entienden que la ortografía es un “demonio” más entre tantos otros que acechan a un escritor, y que un corrector debe ayudar a dominarlos todos. “Si los manejamos bien –tanto a la ortografía como a los otros demonios– escribir será una tarea mucho más fácil”. 

Nicolás le cuenta a La Voz del Pueblo que “los textos se trabajan mucho, se elaboran y en alguna instancia necesitan a un corrector, en realidad a un asesor lingüístico, es decir, alguien que lee un texto con nuevos ojos, porque el productor del texto, al momento de leerlo le pone la entonación y las ideas del momento en que lo pensó, por lo que no es una lectura virgen”. 

El corrector, entonces, asiste y asesora de acuerdo a la normativa del español, hace los comentarios, observaciones, “trabajamos desde la repetición de una palabra hasta la estructura del texto o cómo manejar los personajes, entre otras cosas”. 

A través de OyD EDICIONES surge de la posibilidad de que todos los autores puedan publicar sus textos. 

“Es un proyecto que iniciamos con una socia a fines de 2019 con cinco libros publicados, dos el año pasado y tres este. Publica todo tipo de personas, recibimos originales y les enviamos un presupuesto que incluye la corrección en tres instancias distintas que incluyen el diseño y la parte legal de las diferentes inscripciones necesarias para tramitar el derecho de autor y luego la impresión a demanda y la publicación”. 

Publicar a demanda 
“No hace falta hacer una gran tirada, sino se realiza de acuerdo a la solicitud de los lectores que lo reservan unas tres semanas antes de la impresión a través de un link que figura en la web de OyD EDICIONES”. 

Nicolás trabaja con un grupo de diseñadoras, algunos libros con otros correctores, con los autores y con la imprenta. 

Nicolás se refiere a un artículo publicado en un diario nacional que mencionaba a la corrección de textos como “una changa de la pandemia”. Categórico el escritor y periodista afirma que “es una profesión que hacen los correctores profesionales o licenciados en letras o en comunicación que se especializaron para ser correctores, no es una changa”.