Parte de las integrantes de Huellas al Futuro le contaron a La Voz del Pueblo cómo fue el año

Sociales

Asociación Huellas al Futuro

Huellas que son improntas

20|12|20 12:18 hs.

Por Valentina Pereyra


La marca, la señal, la impresión, la estampa, la pista, el rastro, resisten al olvido. 

Las pisadas se hunden en el fango, se adhieren a la historia de las piedras, de los sedimentos, de los corazones. 

Las huellas encaminan destinos y le dan sentido a las historias que vendrán, las que se contarán o las que construirán solidariamente los que decidan pisar el barro. 

Una tormenta azota y destroza una casa precaria construida de silo bolsa, una mamá y su pequeño hijito son evacuados por los bomberos voluntarios de Tres Arroyos. Ya no tienen nada, la lluvia se llevó lo último que quedaba de su dignidad. 

Un grupo de mujeres se constituyen en los garajes de sus casas, forman una Asociación sin fines de lucro e imprimen pisadas en la vida de las familias que luchan por la igualdad de oportunidades. 

Lucas fue a la Escuela Agropecuaria, egresó y fue papá. Lucas necesita trabajar y sus maestras orientan su voluntad. Lucas ahorra para pagar las tarjetitas de presentación donde ofrece los trabajos de “Cuaren”, el emprendimiento que tiene junto a un amigo. Lucas no necesita gastar ese dinero, su maestra se lo regala. Lucas le pide a su profesora que le dé una mano con trámites que no sabe hacer y otros que no puede realizar porque no tiene teléfono. La docente no duda, pide ayuda a su grupo de “Huellas al Futuro” y Lucas recibe los beneficios que merece, además de poner manos a la obra en su trabajo de albañilería. 

La Asociación “Huellas al Futuro” tiene un objetivo que cumple a raja tabla: la asistencia alimentaria para alumnos de Jardines de Infantes, niños y niñas de 0 a 5 años


La marca, la señal, la impresión, la estampa, la pisada, la pista, el rastro, la huella. 

La Asociación “Huellas al Futuro” tiene un objetivo que cumple a raja tabla: la asistencia alimentaria para alumnos de Jardines de Infantes, niños y niñas de 0 a 5 años. La idea es mejorar su nutrición en la etapa en la que desarrollan el sistema nervioso central, la capacidad cognitiva y completar lo que brinda el servicio alimentario. 

Alimentos proteicos, una pisada, leche, queso, huevos, más pisadas, carne, verdura y fruta y algunas veces yogurt, nuevas pisadas. De marzo a diciembre, todas las semanas, las huelleras imprimen marcas desde sus casas hasta los Jardines, y, durante la pandemia, hasta la de sus familias. 

“Este año empezamos con los preparativos y el presupuesto que teníamos, armamos las milanesas para entregar ni bien comenzaran las clases, y sólo pudimos realizar uno o dos repartos cuando se interrumpieron”, mencionan las integrantes de la Asociación. 

Reorganizarse 
En tiempo récord cambiaron drásticamente el sendero que planificaron recorrer. Lograron organizarse en tres días a partir del viernes que comenzó la cuarentena para llevar una vez a la semana la bolsa con los alimentos destinados a los alumnos de Jardines y entregarlos a familias del barrio Ranchos.

“Claudia Córdoba de ‘Un mundo divertido con vos’ nos avisa que 22 familias se encontraban en situación muy vulnerable porque no podían trabajar, así que pedimos precios, nos organizamos y llenamos de alimentos el garaje de la casa de una huellera. Las integrantes más jóvenes, Mariana, Daiana, Adriana, podían salir y fueron las encargadas de llevar los bolsones, así arrancamos”. 

Carne cada 15 días, verdura, fruta, alimentos secos, leche, huevos, panificados llegaron semana tras semana a los hogares de los que acreditaban su necesidad. Algunas veces del interior de la bolsa se escapaba un aroma a cocina casera, a abuela, a tardes de merienda, y al abrirla... ¡La sorpresa! Galletitas recién horneadas.

“El presupuesto del principio se modificó totalmente, nos solventamos con socios que aportan una cuota de cien pesos. De hecho, los socios por su cuenta, duplicaron o triplicando los valores de sus aportes, otros adelantaron lo que donan todo el año, se incorporaron más socios y fuimos aumentando así los aportes”. 

El grupo tiene prestigio y su obra deja marca, por lo que otras entidades, cooperativas o “Unidos por Vos” no duraron en prestarles colaboración. “Fue tan maravillosos como la gente se empezó a volcar a ‘Huellas’… El boca a boca trajo gente y se nos llenaron los ojos de lágrimas con cada aporte nuevo y generoso”. 

Más que alimentos 
No hay huellas sin andar, sin caminar, sin imprimir, sin hacer tarea de campo. El objetivo se amplió naturalmente y la cercanía con las familias le dieron una vuelta de tuerca a la misión. “Lo más maravillosos de esto es que a estas 22 familias no sólo las apoyamos con los alimentos, sino que les pudimos dar otra asistencia. Los que iban consiguiendo trabajo nos avisaban y dejaban su lugar a otros. También se lograron realizar aportes en cuestiones administrativas, como la tramitación del IFE o en ANSES, PAMI, en el banco, y ese fue el principio del trabajo de campo fuerte que encabezó María Marta Naveyra”. 

El objetivo de la Asociación no es brindar asistencialismo, pero sí herramientas, por eso, el año pasado, ofrecieron talleres de cocina y de peluquería y quedó pendiente un proyecto educativo para cuidador de niños


En su recorrida por diferentes barrios encontraron necesidades de todo tipo. Pedidos reiterados de asistencia para tener cloacas, agua corriente y solicitudes para realizar trámites que podrían abrir puertas para trabajos futuros. La cercanía con las familias a las que acompañan permite la mirada, el abrazo, la caricia. 

Cada integrante del grupo tiene su rol que incluye a las que hornean ricas tortas de cumpleaños, una de las cuales endulzó y le robó una sonrisa al pequeño evacuado de su hogar por los bomberos. “Ese día de lluvia, llegamos y nos encontramos con el panorama que los mismos chiquitos relataban. Nos dijeron que no podían juntar los dedos de frío que tenían, que estaban todos mojados”. 

Así que ni lerdas y mucho menos perezosas incorporaron una nueva tarea a las que ya venían realizando, “los días de lluvia salíamos a socorrer gente y ayudar con colchones, frazadas, camas, alimentos y todo lo que se les iba perdiendo”. 

Información 
Para organizar la asistencia a las familias el grupo de huelleras cruzó la información que tenían con la del Municipio y con Cáritas Ranchos para no superponer la ayuda. “En las primeras etapas se realizó un seguimiento, al inicio telefónico, luego presencial, para saber cómo llegaban los alimentos que llevábamos y cómo se encontraba cada familia. En pandemia continuamos brindando ayuda proteica a los chiquitos que asistíamos en el Jardín, pero en sus hogares. Al hacer el seguimiento encontramos que podíamos ayudar en otras cuestiones además de ver la evolución de la necesidad”.


Los testimonios de las mujeres presentes en el fogón de María Marta Naveyra se combinan con los tres integrantes que participaron vía zoom


Confiesan que conocían la “sumatoria de no tengo” de las familias que se encuentran en estado de vulnerabilidad, pero “charlando las conoces desde otro ángulo, entendés su realidad y los valores que tienen en el interior de sus familias”. El objetivo de la Asociación no es brindar asistencialismo, pero sí herramientas, por eso, el año pasado, ofrecieron talleres de cocina y de peluquería y quedó pendiente un proyecto educativo para cuidador de niños. 

Huellas en Orense 
En Orense se trabajó con varias familias de la Escuela 47 que es de doble escolaridad ubicada en la sección quintas y del Jardín 904. Hay 20 familias que coinciden en ambas instituciones así que la referente local de Huellas al Futuro, Marisa Marioli, distribuyó la bolsa con alimentos proteicos adherida a la que entregó el Consejo Escolar y así incorporaron huevos, más leche, queso, papas y alguna otra cosa que surgía. Excepcionalmente colaboraron con los abuelos de Cáritas que “son las otras personas que más necesitan”.

De tal modo asistieron a ocho familias de abuelos. “Se entregaba todo quincenalmente a las 20 familias, más lavandina y detergente según nos iban donando. A los abuelos una vez al mes queso, huevos siempre y mercadería que habían donado en Tres Arroyos, más lavandina y leche”. 

De la experiencia en Orense la huellera referente dice que “es divina, recorrimos las casas de los abuelos de Cáritas y fue salir llorando y aprovechar también para dar ayuda con trámites de ANSES, con medicamentos que en las localidades son muy importantes. En la recorrida alguno fue con una guitarra y se dio un recital en la puerta de una de las casas, cosas que llenaron el alma”. 

Educación 
El estatuto de “Huellas al Futuro” le abrió la puerta a la educación, especialmente para chiquitos con dificultades de conectividad. Así que contaron con la inestimable ayuda de la profesora Fernanda Sívori quien se hizo cargo de la enseñanza de los alumnos y alumnas que necesitaron apoyo escolar. “Un papá analfabeto pidió que ayudemos a sus hijos, así que, además de Fernanda, también Susana colaboró con la donación de la conexión a internet y Claudia Córdoba les dio una computadora”. 


Las mujeres contaron que el estatuto de la institución les abrió la puerta a la educación, especialmente para chiquitos con dificultades de conectividad. Algo clave para este año pandémico


El grupo ofreció a las familias apoyo psicológico para quienes lo requirieran. “El año que viene se trabajará en ‘Un mundo divertido con vos’ que dirige Claudia Córdoba y se darán clases de apoyo, además planeamos ofrecer un curso de ‘Cuidadoras de Niños’ con tres profesionales de la salud que colaborarán en el dictado de estas clases y otro de plomería”. 

Excepcionalmente colaboraron con los abuelos de Cáritas que “son las otras personas que más necesitan”. De tal modo asistieron a ocho familias de abuelos


Los pasos que dan no les preocupan, a todo se animan y encaran, por encima está la necesidad del otro y eso deja huellas. Las huellas son profundas, surcan el corazón de todos los que reciben sus galletitas recién horneadas, la torta de cumpleaños, el abrigo para mitigar la lluvia y el frío, la comida hecha en casa, los consejos, la ayuda para hacer trámites, el tiempo.

“Dentro de las cabezas nuestras hay mucho, siempre siguiendo el objetivo de la alimentación saludable y, a partir de esto, posibilitar lo otro”. 

Lo otro… ¡Casi nada! 

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La ayuda de 2020
La ayuda que brindó Huellas al Futuro en 2020 fue de $1.016.376, de los cuales se recibió en concepto de donaciones en efectivo $326.000, en mercadería entregada $295.000, otras donaciones $414.000 que conformaron el total de los aportes con los que se destinó la ayuda. “Perla hizo impecablemente su trabajo, lo que pudo y más y el orden primó en cada actividad”. 

Al año de conformarse la Asociación obtuvo la personería jurídica y tiene todas las certificaciones al día, “cada donación queda registrada y devolvemos a las personas recibos que dan cuenta de lo que han entregado. Somos una Asociación que devuelve organización y transparencia para cada donación recibida”. 


Una de las entregas de mercadería que realizaron a fines de abril para las 22 familias que asistieron en la cuarentena


Este año de pandemia no permitió recaudar fondos a través de la “Feria del Día de la Madre” o “La Feria Navideña”, pero eso no detuvo la máquina de hacer. Las integrantes del grupo son todo terreno, así quedó demostrado cuando Patricia, la especialista en artesanías, no pudo asistir a sus compañeras, entonces Inés tomó tres cursos para aprender y luego transmitir al resto del grupo sus conocimientos y, de este modo, terminar a tiempo las artesanías que se vendieron en la esquina del Banco Francés. 

Otro método eficaz de recaudación fue el de las rifas para un “lechón móvil”, tan eficaz que Graciela no escatimó esfuerzos y se subió a un colectivo que transitaba por la zona de la Cooperativa Agraria, hizo su venta y tuvo que bajar varias “paradas” adelante, no sin antes venderle rifas al conductor que siguió su rumbo por la avenida hacia Caseros.

“Los lechones móviles eran un parto, no había lechones, llovía, y cuando se pudo hacer se empacó el asador por las condiciones climáticas así que ese el lechón se terminó de asar en la panadería y por eso, la venta tenía que hacerse sí o sí”. 

Tan a pecho se lo tomó Inés que detuvo al conductor del coche fúnebre sin advertir su procedencia para ofrecerle una rifa. “Trabajamos mucho y siempre tenemos muy buena onda”, dicen en reiterados pasajes de la entrevista y destacan que todas tienen su lugar bien definido y cada una aporta desde lo que sabe y puede, sin distinciones. 

Alrededor de la mesa del fogón de la casa de María Marta Naveyra el entusiasmo fluye, entra y sale de las anécdotas, se combina con los testimonios de Susana, Perla y Marisa que participan a través de la plataforma zoom y confluye en los testimonios más variados, tristes, divertidos, preocupantes. Eugenia, Patricia, Liliana, Mariana Tempone que tiene a cargo las cuentas de la Asociación, Graciela, Inés y la anfitriona, María Marta son parte de “Huellas al Futuro” y de una historia que imprime historia. 

La comisión 
- Presidente: Elisio, Graciela. 
- Vicepresidente: Van Houtte, María Eugenia. 
- Secretaria: Naveyra, María Marta.
- Prosecretaria: San Román, Liliana. 
- Tesorera: Bianco Perla M. 
- Protesorera: Comas, María Susana.
- Vocales Titulares: Martín, Mónica; Galindo, María Inés. 
- Vocales Suplentes: De Grazia, Daiana; Hansen, Adriana.
- Revisores de Cuentas Titulares: Marioli, Marisa; Berutti, Viviana; Pereyra, Ana María. 
- Revisor de Cuentas Suplente: Moriset, Eugenia.  

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Socio vitalicio
La ayuda y donaciones en plena pandemia no cesaron y para ello, hubo un protagonista indispensable… Aquí la “payadita” que le escribió la presidente Graciela Elisio.

“En esta tarde lluviosa 
y algo desapacible, 
cuarentenosa, 
sesentosa, 
quiero rendir homenaje
a un actor muy importante 
de la familia huellera. 
Un actor que desde el silencio 
y sólo abriendo la boca colabora 
día a día para que esta acción 
solidaria sea posible. 
No tiene horario, 
no tiene vacaciones, 
recibe a todos por igual, 
a ninguno discrimina 
sobres, jamón en fetas, 
cuadraditos de lana,
cuentas, masitas, 
a todos se abre por igual.
Hoy quiero felicitar 
y agradecer la importante y
 abnegada tarea 
del buzón de Chacabuco 31”. 


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