Bongo Bong es una empresa familiar conducida por Patricio, uno de los 15 hijos de Antonio y Margarit

Claro, Reta y Orense

Un emprendimiento familiar en Dunamar

Bongo Bong llegó a sus 20 temporadas

19|01|21 12:07 hs.


La pizzería Bongo Bong, ubicada en la esquina de Córdoba y Remedios de Escalada en Dunamar, el pasado 7 de enero cumplió 20 temporadas. En diálogo con La Voz del Pueblo, Patricio Lupo nos contó la historia de la pizzería que arranco allá por el 2001 como un emprendimiento familiar. 

“Mi familia es de Azul; venimos a Claromecó desde siempre. Mi papá (Antonio Lupo), es italiano, vino de Sicilia con mi abuelo cuando tenía 6 años y se crió en Azul” señaló Patricio, mientras agregó que “mi mamá, Margarita Saavedra, es de Azul; somos 15 hermanos”. 

La familia Lupo llegaba siempre a Claromecó para pescar y en el 2001 decidieron poner una pizzería. “Empezamos mi viejo, mi hermano Esteban, Juan Manuel Nápoli, un primo de mi papá que tiene mi edad y se llama Fernando Scardili y yo. Abrimos pensando que no le íbamos a vender una pizza a nadie porque Dunamar era muy distinto en esa época” recordó Lupo. 

Continuando con su relato, remarcó que “Esteban ya tenía experiencia en trabajar en pizzería porque lo había hecho en Azul; puso una pizzería en la casa de mi abuela (Concepción Scardilli) que fue la que nos enseñó a nosotros más o menos a amasar”. 

Patricio mencionó que su abuela paterna, la mayor de 6 hermanos, llegó a la Argentina y cuando hizo “pie” vinieron su mamá con el resto de los hermanos. 

Su historia en las paredes 
Patricio Lupo estudió Bellas Artes en La Plata y dentro del local se pueden observar varias de sus obras talladas en madera, como así también se pueden encontrar pinturas de su hermana Mariana y pequeñas esculturas que amigos y clientes les fueron regalando. 

La charla es un vaivén de recuerdos, un rompecabezas que se va formando de a poco. “Mi viejo, que es de proyectar y hacer planes, dijo: ‘vamos a hacer algo en Claromecó’. Nos habían quedado de la pizzería de mi hermano un horno y una heladera que ahora está en el mostrador como recuerdo y así empezó”. 


Cuando todavía no era el boom que es hoy, Patricio apostó a que Bongo Bong tenga su propia cerveza (Caro Mulder)


En relación a la construcción del local, Patricio mencionó que fue construido en familia y que toda la madera que reviste el local es del vivero. “En la época de la construcción del lugar, se dio el primer incendio grande del vivero. Toda la madera que reviste el local por dentro, es de aquel incendio, recuerdo que la regalaban en el aserradero. Mi abuelo es constructor, todos teníamos idea y de corajudos lo hicimos”. 

Crecimiento 
“Hace 20 años Dunamar era muy distinto, había 2 o 3 casas por manzana y yo pensaba, ‘¿a quién le vamos a vender una pizza acá?’” contó Patricio. Pero año tras año, el emprendimiento creció gracias al aporte de amigos y clientes. 

“En estos 20 años mucha gente que fue pasando nos fue mejorando con detalles. Mi primo después que laburó acá se fue al sur, trabajó en un restaurante, y estudió chef en San Martin de los Andes. Volvió y nos aportó un montón de cosas, desde postres, hasta como emplatar. En los primeros años poníamos la tabla arriba de la mesa y no dábamos ni cubiertos”. 


Patricio Lupo y Daniela Diab están al frente de la pizzería, compañados de familiares y amigos (Caro Mulder)


En ese sentido recordó que “los primeros cubiertos que tuvimos nos lo dieron unos vecinos porque le sobraban, teníamos todos vasos distintos… parece que no pero a la gente le ha gustado, le da una identidad al lugar aunque ahora no es así”. 

La primera cerveza artesanal de Claromecó 
En el año 2009, la familia decidió comenzar con un nuevo emprendimiento: la fabricación de cerveza artesanal. “A mi hermano Víctor le ofrecieron enseñarle a hacer cerveza y yo me sumé y empecé a hacer cerveza para la pizzería. El primer año aprendí a hacer cerveza negra e hice 10 o 15 cajones para toda la temporada, que me parecía que era un montón”. 

En aquel entonces, el producto se le ofrecía a los clientes como algo de la casa. “La gente no estaba acostumbrada para nada… yo creo que fue la primera cerveza artesanal de Claromecó. El primer año hice negra, pero en esa época no había donde comprar insumos. Maltear, que ahora es una mole, cuando yo iba los primeros años tenía un buen espacio para trabajar, te atendía el dueño y era una oficina chiquita, ahora tienen una demanda terrible. Hay un montón de cerveceros acá en Claromecó, en Tres Arroyos hay muchísima propuesta de cervezas, y eso está buenísimo”. 

La propuesta 
La temporada de Bong Bong comienza en septiembre abriendo los fines de semana, mientras que a partir de diciembre el recinto abre todos los días, hasta marzo. Este proyecto familiar hoy cuenta con una sucursal en la intersección de calle 9 y 26 “para que la gente de Claromecó no tenga que venir hasta acá”. 

Lupo es una familia numerosa de 15 hermanos, de los cuales la mayoría, en algún momento, trabajó en la pizzería. “En mi cabeza y el corazón están todos lo que han pasado. Pasaron 20 años y nunca pensé que iba a estar tanto tiempo haciendo pizzas; no me arrepiento, soy agradecido… yo pensaba que iba a ser una aventura y se terminaba, que duraría 1 o 2 años”. 

Bongo Bong ofrece 50 variedades de pizzas, empanadas, calzones, tarta tibia de manzana y flanes caseros. 

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ANECDOTAS
Todos los años Claromecó es el lugar elegido por turistas de todo el país y por personalidades del ambiente televisivo, musical y artístico. Patricio Lupo recordó que algunos de los que pasaron por la pizzería fueron Botafogo, Mariano Martínez (guitarrista y actual cantante de Ataque 77), Emiliano Villanueva (saxofonista de Memphis La Blusera) y Diego Arnedo (bajista de Divididos).

Entre sus recuerdos se destacan los principios con música ambiental que sonaba de “una chanchita que andaba para casettes” y el tener que ir a buscar la mercadería ya que los proveedores no llegaban hasta el lugar.