El ingeniero forestal Carlos Carabio afirmó: “Lo que estamos haciendo es para la familia"

Claro, Reta y Orense

Carlos Carabio, a cargo del Vivero de Claromecó

“Donde hubo cenizas hoy hay árboles”

13|02|21 14:29 hs.

Pasaron 7 años de aquel incendio que arrasó con 1500 hectáreas aproximadamente de la Estación Forestal de Claromecó. Hoy el Vivero es otro, te invita a recorrerlo, a caminar, a cuando no da para playa: “ir a tomar unos mates”, “a jugar un 21 en los aros de básquet”, “¡hagamos el circuito saludable en todas sus estaciones!”, “llevemos a los chicos a los juegos”, son algunas de las opciones, y cuantas cosas recuperadas y las que faltan aún. 


El trabajo de hormiga a largo plazo luego del incendio del 2014, fue y aún lo es producto del esfuerzo de mucha gente comprometida, desde las 7 personas que trabajan en la Estación Forestal juntamente con el personal del organismo descentralizado de Claromecó y la comisión asesora. 

En una entrevista de La Voz del Pueblo al ingeniero forestal Carlos Carabio, donde recorrimos gran parte de la Estación Forestal, explicó el proyecto puesto en marcha para la total recuperación. “Lo que estamos haciendo es para la familia, para la gente”, remarcó, y agregó: “Cuando se quema todo esto, me encuentro con algo que nunca había visto en mi carrera, encontrarme con cenizas de un día para el otro”.


Los diferentes sectores del Vivero se van recuperando del voraz incendio del 2014 (fotos Caro Mulder)



Proyecto
“El incendio del 2014 fue el más voraz que ocurrió en la Estación Forestal y el más rápido en tiempo, empezó en la ruta, ingresó y en dos horas se llevó todo puesto. Con la excepción que desde los fogones hacia la entrada quedó más o menos verde. Se quemaron hectáreas, entre 1000/1500 plantas por hectárea, promedio de 700 hectáreas forestadas. Luego en 2015 un frente de tormenta derribó un montón de plantas que habían quedado en pie”, señaló Carabio. 

Esos dos eventos fueron los que dieron el puntapié inicial para definir qué se pretendía hacer, hasta ese momento el único lugar que se aprovechaba del Vivero era la zona de fogones y el resto era destinado a paseo. 


La producción propia de la Estación Forestal (Caro Mulder)


Con objetivos firmes de generar fuentes de trabajo para Claromecó, a través de microemprendimientos productivos como turístico, forestal, ambiental, y que sea un lugar para recreación, deporte, cultura, un proyecto inclusivo para la familia.

También dividieron imaginariamente a la Estación Forestal en tres partes: una Recreativa desde la ruta 73 hasta la calle 40, otra desde ese punto hasta la intercepción denominada ‘Y’ (el crece que va a los saltos) que es de Servicios y la tercera que es desde el cruce hasta la costa el sector productivo forestal. 


Lentamente los pinos crecen de forma natural en algunos espacios (Caro Mulder)


Por otra parte, también el lateral en la calle 43 con los proyectos de campings. Carabio sostiene como indispensable la conjunción del estado y la parte privada en el desarrollo de los microemprendimientos: “El estado solo no lo puede hacer y el privado debemos ver qué tipo de emprendimiento se hace, deben tener como base fundamental el aprovechamiento racional con responsabilidad ecológica respetando las futuras generaciones”. 

El proyecto comienza en la cabaña de ingreso, lugar de informes con entrega de folletería, a lo que deberían sumarse dos personas que cuiden y vigilen dentro de la Estación Forestal. “Estaría muy bueno con una sponsorización de alguien que nos apoye por los elementos que se necesitan, todo lo que es sueldos y demás, en base al cuidado del medio ambiente”, manifestó ingeniero forestal. 

Agrega además que 1000 hectáreas fueron destinadas a Reserva en la zona que va desde el Tercer Salto hasta el campo de Viñales. “Ahí nos permite trabajar con una flora y fauna bien definida, para ver el comportamiento que se tiene con la duna, la vegetación”, reconoció. 



A medida que avanzamos en el recorrido nos encontramos a la derecha con el lugar destinado al anfiteatro natural, desde ahí los senderos naturales nos llevan a la cancha de básquet, el estanque, la zona de fogones, y el camino continúa.

Visualmente lo que fue zona devastada hoy la transitamos descubriendo nuevos ambientes entre plantaciones nuevas y regeneración natural formando nuevos bosquetes que tienen que ver con la estética. 

Como proyecto para el año en curso, será intentar manejar la Acacia Trinervis o Rastrera que “está en los médanos y sirve para la fijación, esa especie invadió el continente de la estación forestal, la mayor superficie de regeneración natural es de esa especie, y hay un gran problema, por su estructura hace que sea muy difícil ingresar en el sector”, indicó Carabio, agregado que “hacemos un plan de manejo, sacamos la planta y descubrimos los nuevos paisajes”. 


Carlos Carabio, ingeniero forestal (Caro Mulder)


Además comentó que “para que los Eucaliptus y los Pinos se desarrollen le damos un manejo mejorando la estructura del lugar, permitiendo que los peligros de incendio bajen”. 

En tal sentido explicó que el trabajo de este año será un raleo selectivo: “Vamos a dejar cierta cantidad de plantas por hectáreas y sectorizarlo en cuadriculas que va a permitir en caso de incendio poder llegar”. 

En toda la recorrida es evidente que día a día el proyecto de recuperación fue avanzando, poco a poco y por sectores, así como el incendio arrasó y destruyó, esta vez el hombre fue quien arrasó el Vivero desde su entrada hacia adentro, dando espacio a la regeneración natural y forestando de manera consiente aportando diversidad de especies y pensando en las familias como principales destinatarios.