Carta de Lectores

Carta de lectores

Elogio al dislate

13|03|21 22:22 hs.

Señora directora: 


Sin lugar a dudas, el paso del Covid nos ha hecho escuchar teorías diversas, protocolos contradictorios y ha provocado mucha desazón, preocupación y por qué no miedo en los responsables del funcionamiento de todas las Instituciones argentinas. Se luchaba con un enemigo invisible, desconocido, agresivo, no era para menos. Las instituciones educativas no han sido ajenas a ello. 

Con gran sorpresa veo que “por protocolo” del Ministerio de Educación, se han suspendido las meriendas en las escuelas públicas. Me pregunto que impide darles a los alumnos, en sus bancos y con sus vasos o tazas, una ración de leche y un pan o un alfajor, o galletitas en paquetes individuales. No, la solución fue que cada uno se lleve su merienda. ¿Quién puede ser tan insensible para permitir esto? ¿No saben que hay alumnos cuyas familias no pueden preparar una merienda para cada hijo? ¿No saben que hay chicos que no cenan y están esperando la merienda escolar con ansias (hambre)? ¿No se dan cuenta que el origen de esa merienda escolar, llamada de diferentes maneras a lo largo de la historia de la Argentina: copa de leche, SAE, etc, fue instalada como un medio de igualación entre clases? 

 La ayuda alimentaria en nuestro país comenzó en la escuela. Recordemos que ya en 1906 se instala el primer servicio de “Copa de leche” en Buenos Aires y dos años más tarde se instala en Rosario. En 1914 se incluye por primera vez en los presupuestos del Consejo Nacional de Educación una partida anual para alimentación en las escuelas de la Capital Federal y del territorio nacional. En 1932 se sanciona la ley 11.597, mediante la cual se proporcionan fondos para el mantenimiento de los comedores escolares dependientes del Consejo Nacional de Educación y del Instituto Nacional de Nutrición. 

 En 1938 se creó la Comisión de Ayuda al Escolar, que proveía ropa, alimentos y medicamentos. A su vez, se habilitaban comedores escolares en todo el país. En 1943 por decreto nacional la Comisión Nacional de Ayuda Escolar pasa a ser una institución integrante de la Dirección Nacional de Salud Pública y Asistencia Social. En 1945 pasa a depender de la Dirección General de Asistencia Social y a llamarse Dirección de Ayuda Escolar. En 1964 se promulga la implementación de la copa de leche en todas las escuelas dependientes de la Dirección General de Escuelas. Sobrado historial en nuestro país. 

Señores responsables de elaborar “los protocolos”, caminen la calle, hablen con la gente, no definan detrás de un escritorio. Lo digo con conocimiento de causa, soy licenciada en Nutrición de formación y actualmente trabajo en los barrios, hablando con la gente por eso sé lo que sufren con esta medida. 

 Con esta normativa, siento informarles que no solo se agranda la brecha entre ricos y pobres sino que generan desigualdad entre pobres, entre aquellos pobres que pueden comprar la merienda y los pobres que no pueden acceder a ella. Por no hablar de la repercusión desde lo cognitivo. Sabida es la relación entre alimentación y rendimiento escolar. 

 Este año pasado y en el actual, la realidad económica que surge de la pandemia dejará a infinidad de niños no solo por debajo de la línea de pobreza sino también con carencias de nutrientes y desnutrición. En ese contexto, ¿quién puede aprender?

 Apelo a las autoridades de todo orden en lo educativo para que se pida revertir esta desafortunada disposición en bien de nuestros niños. 

 María Marta Naveyra 
Licenciada en Nutrición 


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