Torres, de San Martín, aguanta la pelota ante la marca de tres jugadores de Central (G. Fernández)

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Copa Aiello

San Martín de Dorrego también se aprovechó de Central

05|04|21 11:22 hs.

San Martín de Coronel Dorrego tampoco tuvo piedad de este débil Deportivo Central, a quien goleó 7-0 en el inicio de la tercera fecha de la Copa Aiello, sumándose así al amplio lote de punteros. 


Después del emocionante minuto de silencio y tras ver cómo las Islas Malvinas lucían en las camisetas de los dorreguenses, casi a modo de tributo, antes de cumplirse el primer minuto de juego, el equipo de Juan Flores abrió el marcador en su primera llegada con la anotación de Núñez, quien ingresó libre por el centro del área para poner el 1-0 que no sólo sería determinante en el curso del match, sino también que rápidamente demostró las falencias, problemas, debilidades y falta de nivel del auriazul, a quien con las ganas y el entusiasmo no le alcanzó ni para zafar de la goleada. 

Le costó casi 10 minutos a los locales salir del encierro y con un largo y buen remate de Troncoso casi llegó al empate, pero en la contra nuevamente volvió a mostrar sus falencias defensivas por el desacople entre el mediocampo y su última línea. Así Núñez volvió a quedar sólo tras un desborde por derecha y centro atrás, elevando a 2 la ventaja. 

Fue demasiada la diferencia entre uno y otro, y pese a los errores a la hora de definir, o algunas buenas intervenciones del arquero Amestoy, los dorreguenses necesitaron hasta el minuto 32 para llegar al 3-0 donde el atacante Coria aprovechó otro error defensivo de un Central al que le costó todo y que sólo puso en apuros al arquero rival con otro largo remate de Troncoso. 

Si bien Central aprovechó para probar gente joven, pareció que el complemento “le sobró” al partido. Encima, y como en el primer tiempo, San Martín llegó al gol sólo 4’ después de la reanudación. 

Y la “rutina” pareció repetirse, aunque la falta de precisión en algunos casos y haber “sobrado” las situaciones en otros, no hicieron aún más amplia la diferencia.

Tanta supremacía hizo que San Martín jugara con tranquilidad y se permitiera intentar que todo fuese “bonito”; así aparecieron exquisitas definiciones como las de Izzi o alguna de Coria, el gran goleador del juego con tres conquistas.