La policía trabaja en la casa donde Carlos Fernández fue asesinado (archivo)Poco más de seis meses d

Policiales

Carlos Enrique Fernández fue asesinado en septiembre

Crimen del plomero: se espera la fecha del juicio a un menor

08|04|21 09:01 hs.

Poco más de seis meses después de la madrugada en la que el plomero Carlos Enrique Fernández, de 53 años, fue asesinado por un solitario ladrón que intentaba ingresar en su casa del barrio Colegiales en horas de la madrugada, la Justicia de Garantías del Joven aceptó el pedido de elevación a juicio de la causa efectuado por la titular de la Fiscalía del Menor, la doctora Marina Vizzolini. 


El imputado es un menor de 16 años que se entregó 48 después del crimen, cuando estaba acorralado por la policía. Según informaron a LA VOZ DEL PUEBLO fuentes policiales, mediante una resolución de la jueza subrogante de Garantías, la doctora Verónica Vidal, el 30 de marzo pasado se elevó a juicio la causa caratulada “homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de uso civil condicional”, cuyo imputado continúa detenido en la actualidad, mientras que, por estas horas, se corrió traslado de la causa a la Fiscalía del Menor para ofrecer prueba, mientras se aguarda la definición de la fecha del juicio que, ante la existencia de un menor, no conforma un proceso tal como se lo conoce con mayores de edad imputados. 

En ese sentido, y tal como lo dispone la Ley, interviene un Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil en la ciudad de Bahía Blanca, donde se determinará su eventual autoría y responsabilidad, hasta que, en caso de ser hallado penalmente responsable, cuando cumpla 18 años, se le fijará una pena, en la que se computará el tiempo que lleva detenido como menor y la continuará cumpliendo como mayor de edad.


Víctima. Carlos Enrique Fernández era un vecino muy querido en Colegiales


Por el momento, el sospechoso detenido se encuentra alojado con prisión preventiva en un Centro de Contención en la ciudad de La Plata.

Mañana trágica 
El 10 de septiembre de 2020, un querido y trabajador vecino del barrio Colegiales murió a raíz de la acción de un disparo de arma de fuego efectuado por un solitario delincuente con el que habría forcejeado en el patio de su casa, en la calle Jujuy 430, hasta donde se había acercado después que su familia le advirtió la existencia de ruidos sospechosos. 

El crimen, el segundo que se cometía en nuestra ciudad en menos de 15 días (el 28 de agosto anterior había muerto otro vecino en el barrio La Aceitera, en el marco de un ajuste de cuentas entre menores de edad y acerca del cual era totalmente ajeno), había impactado con fuerza en la sociedad que no salía de su asombro. 

En 24 horas, el titular inicial de la investigación, el fiscal Gabriel Lopazzo, encontró el camino hacia el sospechoso. El testimonio de un vecino y la ratificación de ese contenido sostenido por imágenes de cámaras municipales de seguridad condujeron al arresto de un menor de edad.

Esta vez, de 16 años, un límite al que la ley lo hace “punible”, o sea susceptible de ser juzgado y, al cumplir los 18, condenado. 

Así, tras 48 horas de intenso trabajo, cuando el joven se sintió acorralado, se entregó en la Comisaría acompañado de su padrastro y la causa pasó a manos del Fuero de Responsabilidad de Juvenil de Tres Arroyos.