Juan Angel Moreno, propietario de Boliche

Chaves

Más de medio siglo en la ciudad

Las cuatro generaciones de Boliche

08|04|21 17:12 hs.

Juan Angel Moreno cumplió medio siglo de existencia en la actividad gastronómica de la ciudad, al frente de un clásico de Adolfo Gonzales Chaves como es Boliche, un espacio frecuentado por varias generaciones de la ciudad y la región. 


En octubre de 2020 la reconocida cafetería cumplió 50 años. “Tenemos una historia muy rica gracias a la gente que siempre nos acompañó e hizo que se tenga muchísimas anécdotas de momentos vividos en este lugar”, expresó Juan en declaraciones hechas a La Voz del Pueblo. 

“Uno se siente feliz viniendo a este lugar que me gusta y en el que estoy bien. Hemos tenido épocas muy buenas, buenas, regulares, pero el balance en general es positivo”, explicó. Recordó épocas en que Boliche fue muy concurrido por personas que llegaban desde la región; puntualmente cuando “se desbordaba” por los campeonatos nacionales e internacionales de Vuelo a Vela. 

Esa huella ha generado que él mismo al recorrer la región se encuentre con clientes con los que tiene décadas de relación y que le recuerdan su paso por el reducto chavense. “Era otra época que no fue ni mejor, ni peor, simplemente fue distinta. Todo ha cambiado y seguramente hay que adaptarse”, reflexionó. 

Con el paso de los años, Juan también arrastra el profundo dolor por la pérdida de su hermano Rolando Alberto; y por eso lleva consigo una profunda carga emocional que también comparte por muchas otras personas que los han acompañado a lo largo de todo este tiempo. 

Los nuevos tiempos trajeron además nuevos retos, como el de poner en marcha una agencia de remis, que “nació a través de un amigo” y con la que ya cuentan veinte años de trayectoria. 

Cuatro generaciones 
Sin embargo, y envuelto en la melancolía que proponía la charla con este diario al repasar otras épocas, Juan no ocultó la satisfacción que le genera evocar los buenos tiempos transcurridos. 

“Realmente he vivido todos estos años trabajando en la noche. Habríamos temprano, venía un grupo determinado de clientes jóvenes y demás, también junto a mi hermano -y otras personas teníamos el boliche bailable JET. Cuando terminaba el bailable, se volvía a este lugar (Boliche) hasta las siete”, describió con una sonrisa. 

El paso del tiempo y las transformaciones de época fueron cambiando algunas costumbres; pero actualmente llega hasta Boliche “la cuarta generación. Y te digo que hay algo muy reconfortante, la gente se acuerda de su paso por este lugar con muchos buenos momentos compartidos”, dijo en un inocultable tono de satisfacción. 

Haber llegado a ésta altura de la vida, hizo que dejara una afirmación que habla de un buen camino recorrido. “Sin dudas, si volviera la vida hacia atrás, trabajaría de nuevo en esta profesión; más allá que he tenido propuestas, esto es lo que me gusta”, sostuvo. 

Finalmente tuvo palabras de agradecimiento hacia todos los clientes y personas en general que han pasado por el lugar que ha sabido compartir con chavenses, y junto a muchos visitantes de ciudades vecinas y de la región.