El robo ocurrió en calle Betolaza, entre el 400 y el 500.

Policiales

Calles inseguras

Tres delincuentes le robaron las zapatillas para ir al colegio

09|04|21 08:14 hs.

Un día después del robo que sufrió su hermano de 12 años de edad, en plena calle y a la luz del día, Leonela mastica bronca porque tres violentos jóvenes delincuentes le sacaron a la fuerza las únicas zapatillas que tenía para ir al colegio. “Eran las que mamá pudo comprarle, no son de marca. Son de color negro, deportivas, con suela blanca, número 40. Se las había comprado hace una semana porque justo no tenía para arrancar la escuela”, dijo a La Voz del Pueblo mientras se lamentaba.


Ella misma en las redes sociales denunció el hecho públicamente para alertar a la población sobre el tipo de robos que comienza a asomar en la ciudad, y que pone como blanco de los delincuentes a los más jóvenes. 

El robo ocurrió alrededor de las 15:20 del miércoles en calle Betolaza al 400, muy cerca de un comercio que vende productos de música, mientras se dirigía a cursar al ex colegio nacional. “Parece que vio que venían esas tres personas atrás pero no esperó que le fueran robar. Dice que se acercaron y lo empujaron de atrás y lo tiraron para robarle las zapatillas”, describió. 

Luego agregó que además de quitarle -por la fuerza- el calzado “le pedían plata y el celular pero como mi mamá siempre le dice que no lo lleve a la escuela, gracias a Dios, no lo llevó”. 

En medio de su bronca e impotencia, Leonela, se detuvo para agradecerle a una mujer que salió a la vereda a ayudar a su hermano. “No sé cómo se llama pero le prestó para hacer una llamada a mi mamá para contarle, estaba muy nervioso, no le salían las palabras. Por eso quiero agradecerle a esta persona que esperó a que mi mamá llegara a buscarlo”, explicó. 

Según contó Leonela, la mujer que asistió a su hermano pudo escuchar “un ruido cuando le tiraron la carpeta al piso”. 

Incluso contó que un familiar suyo salió a perseguir a los tres delincuentes que lograron perderse mientras escapaban. Uno de ellos andaba en bicicleta y los otros dos, a pie. 

La víctima del hecho no logró ver bien a los atacantes, sólo pudo observar que tenían sus rostros semi cubiertos, y que pudieron ser más grandes que él. El hecho sólo fue denunciado en las redes sociales, no ante la policía.