Inquieto. Moreno se define como una persona que busca siempre estar creando (Ema Fredes)

Sociales

José Eduardo Moreno, sociólogo, escritor y músico

Del libro al disco y del disco al… psicólogo

11|04|21 10:56 hs.

“Lo artístico se me presentó cuando no lo esperaba tanto, cuando nunca estuvo demasiado en mi cabeza” concluye José Eduardo Moreno, luego de una larga charla con La Voz del Pueblo. Escritor, músico, sociólogo… José es un todoterreno que en los últimos 10 años ha incursionado con éxito en la escritura y en la música, editando cinco libros y un par de discos –el último lanzado este 2021- con su banda “El Sable de Simón”.


“El disco se llama ‘Simón Dice’, salió hace un mes y cuenta con la participación del Negro Dolina como voz en off” señaló Moreno acerca del trabajo y luego contó que “el disco es una terapia psicoanalítica de Simón. La idea es que va contando sus vicisitudes en cada canción, cada canción es un momento de la terapia, y ahí está Dolina que va reflexionando sobre las cosas que va diciendo el paciente”.

- Es un disco conceptual… 
- Sí, un disco conceptual que es muy demodé, pero todo vuelve igual...

- ¿Cómo surge la idea de hacer algo así? 
- Yo creo que nos empezamos a preguntar con un poco más de seriedad esto de qué vamos a hacer. ¿Vamos a seguir grabando las canciones que se nos ocurren, las que nos salen, las que nos gustan...? La última grabación que habíamos hecho habíamos grabado tres temas en un estudio y no nos gustó esa experiencia, como que nos quedamos con las ganas. Nosotros somos de la escuela más del disco y pensando en eso quisimos darle una vuelta de tuerca y ver qué podíamos hacer para ponerle otra cosa, darle un valor agregado, algo que te lo permita escuchar de otra manera.  

La idea de que cada canción refleje un momento de la terapia empezó a fluir con fuerza. “En la banda hay varios psicólogos, ahora quedan 2, pero eran 4. Un poco por ahí surgió esa punta. Surgió la idea y aparecieron un par de canciones, aunque las primeras aparecieron más como una idea medio ópera rock” recordó el artista local.


El Sable de Simón se formó en el 2012 y en el 2021 editó su segundo disco, “Simón Dice”


“Ahí arrancamos y después empezamos a sumar otras canciones menos operísticas y más variadas. Al principio era bastante más homogéneo el sonido, el estilo de canciones, y después empezamos a mezclar más y terminó siendo un lindo cocoliche, bastante heterogéneo desde el estilo musical. Hay algo que somos nosotros, que se repite más allá de querer tocar cosas distintas y eso de algún modo le da cierta identidad” entendió.

Dentro de todo el trabajo que lleva crear un disco, Moreno decidió ocuparse de las letras. “Medio como que me sumé desde las composiciones más tarde que los otros” explicó e indicó que “las primeras canciones las habían hecho Pablo y Feli y yo sumé unas canciones. Al final quedó algo lindo que nos gustó”.   


Sable de Simón - Kinético (Simón Dice)


Con Dolina 
El disco tiene un invitado estelar: Alejandro Dolina. La idea surgió a través de un conocido. Una vez que el conductor aceptó participar en el álbum “hicimos una videollamada y le explicamos lo que queríamos”. 


Simón Dice, el segundo disco de la banda, cuenta con la participación de Alejandro Dolina


Pero en el medio, la pandemia extendió los tiempos del trabajo, demorando la llegada de los audios de Dolina. “Hasta último momento no cantamos victoria” reconoció Moreno, pero a la vez señaló que “era lo queríamos, quedó muy bueno”.  

La escritura 
“Yo tengo una personalidad como de querer hacer cosas… me parece que a todos un poco nos pasa que no te alcanza el tiempo para todas las cosas que te gustarían hacer, para todos los libros que querés leer, para todas las películas que querés mirar, para las canciones, para ensayar, para el disco o lo que sea, pero está bueno tener por lo menos ganas de hacer cosas, proyectos... los proyectos te mueven, te ordenan, te dan ganas de vivir” explicó.

- ¿En qué momento te encuentra la escritura? 
- Después de que publiqué el último libro, me saturé un poquito. Saqué 5 libros muy seguidos, el primero creo que fue en 2012 o 2013 y el último en el 2018 y son 5 (“Operación Medibacha”, “Código Tripa Gorda”, “Protocolo Proctólogo”, “Matar a Gotze” e “Insoportablemente Vivo”). Salvo los dos primeros que me los publicó Planeta los otros los publiqué yo y eso lleva un trabajo mucho mayor porque tuve que corregir, editar y hacer casi todo yo… se lo pasé a amigos y a gente que a mí me interesaba que lo leyera para que me hicieran devoluciones. Trabajé un poco así pero el laburo lo hice todo yo y eso lleva tiempo y cansa.  

- ¿De dónde vienen las inspiraciones para escribir esas historias? 
- Hay momentos que se te ocurre la idea central del libro, el nudo... el personaje y por dónde va a ir la cosa, después a eso lo tenés que rellenar. Sí recuerdo el momento en donde dije 'esto está buenísimo, esta idea me gusta, voy a escribir un libro sobre esto'. El de Gotze fue un día estaba en mi casa y dije 'acá hay una historia, alguien que vive otra vez la final, que sabe lo que va a pasar... es un golazo'… aparte yo me volvía loco de imaginarme esa situación. Después hay ideas más o menos felices.

Hoy José está alejado de la escritura literaria. “Me tomé un descaso” dijo, mientras explicó: “Me gusta escribir, me gusta imaginar esto de cómo surge la idea, ponerme a pensar una historia, imaginar los personajes y cuando eso empieza a tener más carne y te empezás a imaginar las escenas, la gestualidad y te empezás a reír mientras te lo vas imaginando, cuando me pasa eso la verdad que disfruto mucho”.

Futuro 
Hoy, José Moreno se plantea un futuro cercano a la literatura, al arte, pero lejano a las novelas, a los libros. “Me replantee eso de qué quiero seguir escribiendo. Hace poco me convocó una directora de teatro que había leído 'Operación Medibacha' y le había encantado y me dijo que quería hacer una obra de teatro con eso. Ahí empecé con la idea de escribir guiones, hoy tengo ganas de eso. Me refiero a algo próximo, no inmediato, pero me gustaría enfocarme un poco en eso”. 

Ese enfoque está más cerca de lo que parece. “Empecé a armar un guión con 'Operación Medibacha' que quedó más o menos” confesó. “Sigo en contacto con la directora y en algún momento voy a escribir una obra de teatro, no sé de qué, ni cuándo, pero me parece que voy a ir por ese lado, por algo de la dramaturgia, de lo audiovisual... me gusta”.

   -0-0-0-0-

Desde lejos no se ve
- ¿Te imaginabas cuando eras chico que ibas a escribir libros y grabar discos?
- No, lejísimos. Yo entiendo que seguí más o menos mandatos familiares que tenían que ver con que te vaya más o menos bien en la escuela, con irte a estudiar algo, ser profesional y después vemos; eso en mi casa era el camino a seguir. Recuerdo también que había un peso bastante importante a la erudición, tanto en literatura como en música... mi viejo era un tipo muy erudito y tenía como una concepción del arte y de la cultura bastante erudita, bastante elitista en algún aspecto... le gustaba escuchar música clásica, le gustaban las óperas, escuchaba jazz y todo lo que era música popular no le atraía mucho. También tenía mucho humor y le encantaba Fontanarrosa por ejemplo.

Este, si se quiere, mandato familiar, lo “persiguió” por años. “Yo no me plantee, hasta que me recibí, demasiadas cosas. Por supuesto estudié algo que me gustó, la pasé bien, no es que no me hice preguntas o no me permití hacer otras cosas, pero no estaba en el radar meterle para ese lado. En un momento empezaron a darse las cosas... primero empecé a tocar la guitarra medio autodidacta con algún amigo y rápidamente empecé a hacer canciones, mejor dicho, entendí y aprendí cómo se hace una canción, la estructura, la musicalidad. Después con varios de los pibes de la banda nos cruzamos jugando al fútbol. Ahí mostré algunas cosas que tenía, les gustó y ahí empezamos. Eso fue 2012 o 2013”.

Su ingreso a la literatura fue cerca de la misma época. “Siempre se lo atribuyo a que hice una carrera de sociólogo bastante buena sobre todo al final, como que me puse las pilas, la terminé. Hice la maestría bien, rápido, fui el primer egresado de la maestría, hice doctorado, fui el primer egresado en doctorado, estaba en piloto automático, iba… En ese momento estaba re contra podrido de escribir académicamente, cada materia era un trabajo final que tenía que escribir 10 páginas, todo con un lenguaje que es súper acartonado, súper estructurado y un día estaba con un amigo, el Mudo Torres, en Las Grutas. Ahí se me ocurrió el personaje de Denzel Washington, pensé 'tengo que hacer un James Bond de acá, que haga cualquiera'... aparte era un momento político lindo, estaba Latinoamérica medio como levantando cabeza en términos de soberanía y ahí surgió la idea, en ese contexto”.

Pero de la idea al libro hubo un largo trecho. “Volví a La Plata y me puse a escribir. Se lo mostré a mi viejo, le gustó, y después lo abandoné porque todavía estaba haciendo maestría. En un momento terminé, lo hice circular y tuve buena respuesta. En mi vida había escrito algo, no había talleres nada. Un flaco que tenía un amigo en Planeta que había publicado dijo 'esto está buenísimo, lo voy a pasar' y ahí me llamaron”. 

  -0-0-0-0-

La banda
El Sable de Simón está conformado por Pablo Barrenengoa en guitarra y voces, Marcelo Sabbione en bajo y baterías, Fausto Chini en batería, Jey Di en saxo, Felipe Legarreta Moreno en teclado y voces, José Moreno en guitarra y voces, Gustavo Ridilenir en saxo alto y flauta traversa y Facundo Gianccane en percusión. 

El disco “Simón Dice” puede escucharse en Youtube y en Spotify.