Los bares, un clásico en la Ciudad de Buenos Aires. (Xinhua)

Interés General

En rebeldía

Bares y restaurantes porteños dicen que no acatarán la decisión de atender solo al aire libre

16|04|21 10:46 hs.

Luego que el Gobierno anunciara que los bares y restaurantes de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires solo podrán atender a sus clientes en las mesas habilitadas al aire libre, desde el movimiento “Sillas al revés”, que reúne a empresarios del sector, anunciaron que no acatarán parte del decreto que firmó el presidente Alberto Fernández. 


De acuerdo al Decreto 241/202, que comenzó a regir a las 0 horas de este viernes hasta el 30 de abril, determina que los bares y restaurantes sólo podrán atender al aire libre. El DNU indica que los restaurantes, bares y el resto de los locales del sector, mientras estén abiertos -entre las 6 y las 19 horas-deberán atender a sus clientes en espacios habilitados al aire libre. 

Luego de las 19 deberán cerrar sus puertas y desde ese momento y hasta las 6, podrán continuar bajo la modalidad delivery y para retirar en el establecimiento en locales de cercanía. 

Hasta el momento, de acuerdo al anterior DNU, se permitía que bares y restaurantes del AMBA y los municipios con mayor cantidad de contagios en el país pudieran trabajar con un máximo del 30% de la capacidad prevista para cada espacio cerrado. “Entre las seis (6) horas y las diecinueve (19) horas los locales gastronómicos solo podrán atender a sus clientes y clientas en espacios habilitados al aire libre”, detalla el DNU. 

Frente a esto, bares, restaurantes y otros locales gastronómicos reunidos en el movimiento “Sillas al revés” anunciaron que no van a acatar el decreto presidencial que dispone nuevas restricciones como medida de prevención sanitaria ante la segunda ola de coronavirus que, finalmente, les prohíbe a trabajar en el interior de los locales.

“La gastronomía no contagia. Somos un espacio seguro para trabajar. Ya se comprobó que no somos foco de contagio y sí fuente de empleos”, argumenta el texto, que acusa al Gobierno de haberse manejado de forma “inaceptable, sin diálogo y a las escondidas”.

Desde Sillas al revés calificaron a la prohibición como “un nuevo atropello” hacia la industria que, sostienen, “hará que otros 15.000 locales deban cerrar y se pierdan cerca de 200.000 puestos de trabajo”. 

Según los números que difundió el movimiento, ya cerraron más de 10.000 locales y se perdieron 150.000 puestos de trabajo. “Imposibilitarnos trabajar en el interior de nuestros locales no cambia el curso de la pandemia pero sí decide el futuro de pobreza en Argentina. Las pérdidas para los trabajadores del sector serán irrecuperables”, advierten. 

El texto sostiene además que “la supuesta modificación del REPRO difundida ayer (jueves) por el ministro Moroni es un anuncio mediático que poco contempla la realidad gastronómica actual”. (DIB) FD