Graciana Sagasti de Baldarrain junto a Manuela y Martina

Sociales

Por Antonio y Mario Pennini

Los Pennini y las Beldarrain

25|04|21 10:02 hs.

Manuela, Martina y Sofía Beldarrain montaron tres salones de clase en su casa de la calle Sarmiento 582. Varias generaciones de tresarroyenses, alumnos y familiares, se educaron con ellas. La dulce, la severa, los dictados y las tablas, los que iban a reforzar conocimientos, los que no conocían nada. La historia que las pinta

Por Antonio y Mario Pennini
Antonio y Mario Pennini fueron alumnos de las señoritas Beldarrain, al igual que su hermano Claudio. Cursaron la escuela primaria en la casa de calle Sarmiento; Antonio en el contra turno, Mario completó 4º grado y se incorporó a la Escuela Nº1 en 5º, mientras que Claudio hizo sólo el último año en la misma institución educativa; el resto de la escolaridad, en lo de las señoritas Beldarrain.

“Martina y Manuela daban clase en una sala de la planta baja, y en un altillo Sofía enseñaba a los chicos de tercero y cuarto grado”, dicen los hermanos Penini. 

Antonio destaca el libro “Aurora del saber”, como el que más recuerda. “Tenían material muy superior a lo que se usaba en la época. Estudiaba con las tías y me lucía en clases de la Escuela Nº1. Nos preparaba un cartón con las tablas del 2 a la del 12. Las teníamos que saber de corrido y salteado, no había un solo día que no las tomaran, las aprendíamos sí o sí. Muchos íbamos para estar un poco más afinados, intensificábamos lo aprendido, pero si no hubiera sido por ese cartoncito de las tablas, no sé si las hubiéramos sabido tan bien. Teníamos dictados donde se hacía hincapié en memorizarlas”. 

Antonio (Tonono) Penini dice: “Te preparaban como para correr en un Fórmula 1, salías de ahí con todas las herramientas. Compartíamos con ellas las reuniones en la Iglesia de la Unión Evangélica, se sentaban en el mismo banco, todas juntas. ¡Como si las viera! En el tercer banco del lado izquierdo”.  


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