La lana que se vende en las licitaciones proviene de esquilas bajo el protocolo Prolana

El Campo

Subasta del Centro de Acopio de Coronel Pringles

Buenos precios en la primera licitación virtual de lanas del año

02|05|21 09:01 hs.

Se realizó la primera licitación de lanas de 2021 del Centro de Acopio de Coronel Pringles, llevada a cabo en forma virtual, tal como está establecido y respetando los protocolos de la pandemia que atraviesa el mundo. 


Se presentaron a la venta más de 85.000 kilos de distintas razas y finuras y el resultado fue satisfactorio para los productores porque pudieron vender su producción a valores superiores a los del mercado local. 

Participaron alrededor de 60 productores, de localidades de la zona cercanas a Coronel Pringles, que pusieron a la venta 27 lotes de lana. En esta oportunidad, fueron cuatro las firmas compradoras que se presentaron, y tres las que adquirieron los lotes: Fuhrmann, Lempriere y Arg Wool.

“Se vendió el 100% de la lana ofertada, quedando muy satisfechos con los precios logrados, a pesar de lo complicado que está el mercado lanero”, resumió el ingeniero Jorge Pennini, Coordinador de Prolana Buenos Aires, quien estuvo acompañado durante la subasta por Arnaldo Aranda, presidente del Centro de Acopio de Lanas; y el productor Gastón Vega.

“Las ventas, para los valores que hay, fueron buenas, con tres empresas que ofertaron. Tuvo valores más altos la lana fina, y dentro de los valores de mercado fue una excelente licitación”, analizó Aranda. “Los precios tomando como referencia el mercado local fueron buenos, muy por encima de lo que se puede pagar en forma particular. En las lanas muy buenas se pagaron muy buenos precios, y en las malas y gruesas, los valores van decayendo porque hay poco interés”, explicó Pennini. 

La Unidad Ejecutora Provincial de la Ley Ovina viene impulsando este tipo de eventos, con esquilas bajo el protocolo Prolana, donde se realizan ventas bajo la modalidad de “Licitación Pública”. 

Esto permite que los productores puedan recibir de forma ordenada y transparente ofertas por sus lotes, lo que ha generado un significativo aumento del valor logrado por las lanas en la región.


El detalle de los lotes y los precios de la licitación


Volver a vender 
La licitación realizada el último 16 de abril fue la primera venta luego de la realizada allá por julio de 2019. A partir de ese momento primero el endurecimiento del mercado y luego la pandemia hicieron que no sea atractivo para los productores comercializar su lana. “En 2019 realizamos tres licitaciones y no se pudo vender más porque desapareció la financiación para las empresas y dejaron de comprar, porque ese es un instrumento fundamental para ellas”, explicó Pennini. 

La situación empeoró el año pasado con el Covid y el conflicto entre los Estados Unidos y China. “El mercado se planchó por eso los productores prefirieron no vender en todo 2020 y no hicimos ninguna licitación. Directamente no había precio. Ahora no hablamos de precios altos, pero sí de una estabilidad en el mercado, por eso se pudieron vender algunos lotes”, agregó el Coordinador Prolana bonaerense.

“Se hizo esta licitación porque los productores chicos y medianos necesitan vender, haremos otra dentro de dos meses y después se verá la situación”, aportó Aranda. 

“Hay mucha lana para vender en Pringles. Los grandes productores, que tienen muchas ovejas y lana, no venden, solo los hacen el mediano y pequeño productor porque lo necesitan. La mayoría de la lana que se vende es la zafra 2019/20. La 2020/21 es la que se va a subastar dentro de dos meses”, completó el presidente del Centro de Acopio.

En esta primera licitación del año se vendieron 85.000 kilos de lana y se estima que hay en poder de los productores más de 400.000 kilos. Y comenzarán a vender esa mercadería cuando el mercado de señales positivas. “Mientras esté enfardelada y en un lugar seco, y que no le dé el sol, la lana se conserva bien. Si está con esos recaudos puede estar acopiada 10 años”, indicó Pennini. 

Por eso antes de malvenderla los productores que pueden retenerla prefieren esperar a que mejoren los precios. “Ocurre que el 90% de nuestra lana se exporta, y el mercado internacional está muy tranquilo. En el caso de las firmas argentinas están muy stockeadas y no tienen capacidad de compra en este momento. Hasta que no vendan lo que tienen no saldrán a comprar”, cerró el ingeniero pringlense.