Scarabotti sentada en el living, en el sillón que compró en un remate antes de tener incluso el terr

Claro, Reta y Orense

El sueño de Andre Scarabotti

Ranchito vintage: sueño, realidad y el salto a la popularidad

30|05|21 12:26 hs.

Para Andrea Scarabotti, los sueños se hicieron realidad. Su gusto por la decoración y su proyecto de vivienda congeniaron en lo que ella llama “El Ranchito Vintage”, un lugar que soñó, planificó, llevó a cabo y que hoy la convirtió en influencer en Instagram. 


Es tanta la repercusión que tomó su hogar que, días atrás, la sección Living del sitio web del diario La Nación publicó una nota sobre ella. Para contar un poco más sobre esta historia, la vecina dialogó con La Voz del Pueblo. 

Los inicios 
El sueño de su hogar estilo vintage nació mucho tiempo atrás, aunque todo comenzó a cobrar otra dimensión hace apenas cinco meses. “El 8 de diciembre me hice la cuenta de Instagram @ranchitovintage, porque la casa está hecha en construcción en seco pero después tiene todos materiales reutilizados; compré todo usado... los sillones, las mesas, las sillas, los platos, los sanitarios, todo. Me hice la cuenta como para ir mostrando y por ahí inspirar un poco a que se puede construir de otra manera, con otro costo, revalorizando las cosas antiguas. Pensaba que tal vez hay gente que no está feliz con su casa, tiene todos los muebles de la abuela y piensa que son una porquería y podría hacer una casa divina, ahí me nació la idea de abrir una cuenta” reconoció al principio del diálogo. 

Pero si bien la idea nació, le costó un tiempo ponerla en práctica. “Me daba cosa” sostuvo, aunque un día, se animó. “En enero, al mes de haber abierto la cuenta, me escribió Ani Clement, una chica que tiene un Instagram con 180 mil seguidores, para que le pase fotos del ranchito porque lo quería subir. Ahí ya fue como una locura… pasé de tener algunos seguidores a tener más de mil, por poner un ejemplo. Estalló”. 

Ese fue el primer paso. “Tiempo después me escribieron de La Nación para ver si podían mostrar un poco y me consultaron si quería mandarles fotos para ver si daba para salir en la revista Living. Eso fue todo un tema, porque ellos no tienen fotógrafos para esta zona, entonces vino Martina Beato, una chica de acá… sacó unas fotos, las mandó y las subieron. Fue un recorrido, pero yo no le dije a nadie porque no podía creer salir en la revista Living”. 

La publicación en la web del reconocido diario, generó repercusiones impensadas. “He subido mil seguidores por día… muchísimo” contó Andrea, quien aún se siente sorprendida por lo que está pasando. “Yo recibí la revista Living todos los meses, siempre; tengo montañas en mi casa de Tres Arroyos. Me di de baja el año pasado, cuando me vine para Claromecó, y ahora recibo fotos de gente suscrita que me pasa la publicación del ranchito… ya me va a llegar”. Aquí vale destacar que en junio saldrá una edición especial en papel de la revista donde aparecerá el ranchito que Andrea posee en Claromecó. 


Junto a su marido Sergio García, compañero en todo el proceso de construcción




Repercusiones 
Las publicaciones en Instagram generaron un importante ida y vuelta de Andrea con sus seguidores. “Me preguntan por cosas referidas a la reutilización todo el tiempo” destacó, dejando en claro que marca un camino a seguir. “Desde que abrí la cuenta, la poca gente que me seguía me preguntaba y ahora lo hacen desde todo el mundo” explicó. 

En la nota publicada por La Nación, Andrea comentó que muchas de las cosas las compró a través del Marketplace de Facebook, algo que mucha gente no conoce. Sobre esto también recibe muchas preguntas. “Hice una historia destacada explicando cómo usarlo porque todo el mundo me pregunta ‘dónde conseguiste’... había gente que ni siquiera lo conocía”. 

“Me preguntan cosas que me hacen recordar porque fueron 2 o 3 años de obra, y por ahí me doy cuenta que ni me acordaba de algo en particular, pero sí, mayormente me preguntan dónde conseguir las cosas antiguas. Por eso hice una historia destacada que enseguida la comparto porque tiene el paso a paso de cómo conseguirlas” señaló. 

Lo que hizo Scarabotti se convirtió en un modelo a seguir por mucha gente. “Es tremendamente reconfortante mostrarle a la gente que se puede hacer algo así” confesó y sostuvo: “A mí me costó mucho abrir la cuenta porque me daba cosa y ahora digo ‘qué bueno que la abrí’ porque me llena el corazón, y no solo con esto de las cosas antiguas; hay gente que me dice ‘quería terminar mi casa y no tenía un mango y era como un sueño imposible de cumplir y ahora ya me decidiste voy a empezar’”. 

La palabra que Andrea rescata constantemente es “inspiración”. “Todo el tiempo me dicen ‘me inspira’. Te diría que casi todos los mensajes que me mandan, salvo los que me preguntan dónde conseguí o me hacen consultas, son de ese estilo. Me agradecen por inspirarlos a poder terminar la casa, también me dicen que los inspira a un cambio de vida, a vivir más tranquilos, más lejos de la ciudad o del ruido y es totalmente reconfortante y me encanta… siento que puedo ayudar a un montón de gente desde mi lugar; cada uno ayuda desde donde puede o desde las posibilidades que tiene”. 


El ranchito ganó reconocimiento gracias a las redes sociales




Claromecó en el mapa 
Otra de las cosas que Andrea logró a través de su casa es darle aún más notoriedad a Claromecó. El mensaje ‘quiero conocer Claromecó” se replicó una y mil veces en su Instagram y eso le encanta. “Me dicen que quieren conocer, que quieren vivir acá, ¡hasta me piden que les averigüe terrenos! Me inspira a decir ‘se puede vivir de otra manera’. Igual lo que sucede no es solo por mi casa. Todos los días salgo a caminar y es un placer estar acá. Subo cosas de Claromecó porque no puedo dejar de compartirlas, o sea miro y pienso ‘es un paraíso’... el camino de las cascadas, la playa, el Faro... me gusta generar esos puentes entre la gente y Claromecó”. 

- Cuándo arrancaste con todo esto, ¿imaginaste que ibas a tener esta repercusión? 
- No, jamás. El deseo de salir en la revista Living... a mí me encanta la decoración de toda la vida, estudié arquitectura, no me recibí pero estudié, e incluso en un momento decoré casas. Siempre compré la revista Living y la Para Ti, toda la vida. Cuando arreglé mi casa de Tres Arroyos, que también es hermosa, yo la amaba y pensaba ‘esto tendría que salir en la revista Living’ pero porque a mí me gustaba, no era que lo tenía programado o usé un camino para llegar a eso, no se me ocurría. 

- Tal vez si nunca hubieras creado la cuenta de Instagram, nada de esto hubiera pasado… 
- Eso pienso, que si no hubiera creado la cuenta de Instagram no pasaba nada. El otro día pensaba eso... qué loco. Siempre nos pasaba que en el verano estábamos todo el tiempo en la galería y la gente pasaba y paraba, pero no más. 

Andrea reflexiona, piensa. “Por ahí sí era un deseo, un sueño salir en la revista Living” afirmó. “Viste que dicen ‘soñá tanto que al universo no le va a quedar otra que dártelo’, bueno yo creo que a mí me pasó algo así porque nunca pensé realmente en esto. Me parece que eso que vos sentís desde el corazón se termina dando” concluyó. 

Agradecimientos 
En el final de la charla, Andrea aprovechó para enviarle un agradecimiento a todas aquellas personas que la acompañaron en este largo proceso. “A mi hermano Pablo por ayudarme a sacar cuentas sobre la arena todo el verano y a mi cuñada Fer por aguantarnos. A mí marido por haber confiado en mí, por acompañarme en el proceso y buscar cada cosa que iba llegando. A mí hermano Germán por enseñarme a usar Sketchup (el programa en 3D en el que dibujé el ranchito), por ayudarnos con la parte constructiva, con los permisos de construcción, con la presentación de planos y cualquier duda que tuviera sobre proyecto. A mí cuñada Marti por acompañarnos. A mis padres por estar siempre para lo que necesitemos. A mi hijo Nico por habernos traído la arena para la obra, las aberturas y cosas que nos retiraba cuando viajaba. A mí hija Ro por ayudar con la mudanza, limpieza y orden del ranchito. A Maca, Mati y Facu que nos acompañan a la distancia y a mí sobrinita Mía por traernos ramitos de flores cuando nos viene a visitar. Sin ellos no sería quien soy".