Franco Fabián Soto y Joel Gorostegui

Policiales

Quedan dos por detener

Recapturaron a otros dos evadidos y ahora sólo quedan dos en la calle

03|06|21 19:42 hs.

Los dos se movían entre amigos y familiares. No llegaron a salir de la ciudad y la policía siempre supo que sus días en libertad estaban contados. Joel Gorostegui y Franco Soto fueron recapturados ayer casi a la misma hora en distintos domicilios de Tres Arroyos. 


La paciente tarea de vigilancia de los miembros de la DDI volvió a dar sus frutos a poco más de dos semanas del arresto de Javier Moisés Gorostegui, el primero de los evadidos que cayó. El primero en ser atrapado fue Gorostegui. 

Según se informó a LA VOZ DEL PUEBLO, fue atrapado en la casa de su madre, en la calle 1 de Mayo 1440, donde se sospecha que lo "aguantaba" su progenitora.  

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En las inmediaciones de ese domicilio, la policía había montado una guardia y, al mismo tiempo, en forma conjunta con sus pares del CPR, realizaron un operativo cerrojo ante la posibilidad de que intente fugarse.


Franco Fabián Soto


Esa decisión fue clave, ya que al verse cercado por la policía, Joel Gorostegui intentó escapar por los techos de las propiedades vecinas, aunque al llegar a la calle, lo estaba esperando la comisión policial que acabo con su aventura de libertad. En forma simultánea, otro equipo de la DDI se encontraba custodiando un domicilio de la calle Sebastián Costa 124. Un complejo de departamentos en donde sabían que Franco Soto iba a presentarse en cualquier momento. 


Franco Fabián Soto


La espera dio sus frutos poco después de las 21, cuando el tercer evadido apareció y entró en el departamento A, donde había alquilado una unidad temporal, aparentemente con la ayuda de su novia. 

Le rompieron la puerta de entrada y no le dieron chance de correr, a pesar de que habría intentado hacerlo, aseguran. Afuera, el inmueble estaba rodeado y ya nada quedaba por hacer. 

Joel Gorostegui (34) había sido detenido en la noche del lunes 3 de mayo, dos días antes de la escandalosa fuga, cuando pesaba un pedido de captura sobre él y tras haber asaltado –junto a otro sujeto- a una pareja en adyacencias del ingreso al parque municipal Angel Cabañas. 

En tanto, Franco Soto (26), al momento de la evasión estaba preso desde el 4 de abril, acusado de haber participado en el robo al doctor Luciano Matta. 

Su arresto se produjo dos meses después de salir de una cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense tras haber sido condenado a distintas penas por “homicidio en grado de tentativa” y “robo agravado”.

Dos prófugos 
Tras las detenciones de los hermanos Gorostegui y Franco Soto, ahora son sólo dos los delincuentes que buscan las autoridades. Ellos son Ceferino Jesús Staniscia (42) y Julio Daniel Morán, alias Pirucho (42). Staniscia, el más peligroso de todos los evadidos, había sido capturado el 16 de abril a raíz de la existencia de una causa por “atentado a la autoridad, en concurso ideal con daño agravado por impedir el libre ejercicio de la autoridad” desde el 24 de enero de 2019, cuando tras haber violado los términos de una salida transitoria a raíz de distintas condenas por “robos agravados” y “lesiones”, escapó de la policía luego de ser interceptado cuando circulaba en una camioneta. 

Esa acción derivó en una persecución en la que el policía que lo seguía, volcó su auto y resultó lesionado. Además, está sospechado de ser uno de los miembros del grupo delictivo que participó del trágico asalto a Hugo López el 10 de diciembre de 2019. 

Su captura es el máximo anhelo de policías e investigadores que, desde el 6 de mayo, cuando se constató este incidente en los calabozos de la Comisaría Primera, anhela su recaptura.

En tanto, Morán, había sido detenido el pasado 5 de abril en Larrea al 700, cuando fue sorprendido por un vecino de nuestra ciudad en momentos que intentaba ingresar a su domicilio por una puerta del patio trasero de la vivienda. 

Hoy de 42 años, cuando tenía 19 años, supo ser el eje de otra polémica fuga en la que se ventilaron internas policiales en el marco de las cuales declaró haber sido usado para “un pase de facturas” entre efectivos que, en su momento, fueron procesados.

El pasado 6 de mayo, ambos integraron el grupo que, tras limar los barrotes del techo del patio de calabozos de la Estación de Policía, ganaron la calle y escaparon en distintas direcciones. 

La responsabilidad de los efectivos que debían custodiarlos, por estos días es materia de investigación de la Auditoria General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.