Marta Cohen le da mucha importancia a la divulgación de información médica y científica

La Ciudad

Entrevista a Marta Cohen

“Me encanta ayudar, por eso soy médica”

06|06|21 09:04 hs.

Por Alejandro Vis


A Marta Cohen la medicina le resultó cercana, parte del hogar, desde muy chica. Sus padres, Ramón Cohen y Elsa Bossié, fueron los primeros pediatras de Trenque Lauquen, ciudad de donde es oriunda. La vida le ha dado también tres hermanos: Luis, Marcela y Claudia. 

Su padre tiene 99 años y su madre falleció hace cinco años. “Ella era descendiente de franceses y él de origen peruano, de la selva amazónica. Vino a estudiar medicina desde el Perú, como muchos de su época”, relata Marta. 

Los dos cursaron la carrera en la Universidad Nacional de La Plata e hicieron la residencia en el Hospital de Niños, donde se conocieron. Entre los buenos recuerdos de la infancia, se encuentran los viajes a Claromecó. “Mi papá tenía amigos y los iba a visitar. También hemos ido a Tres Arroyos”, señala al describir su vínculo con nuestro distrito.  

En el Reino Unido 
La decisión sobre los estudios universitarios no fue simple, tenía dudas. Fue su madre quien le sugirió “empezá medicina y si no te gusta, el año que viene cambiás”. 

Marta también estudió en la Universidad Nacional de La Plata y es una destacada patóloga pediátrica. Desde 2003 reside en el Reino Unido. Se desempeña en el Hospital de Sheffield, en el norte de Inglaterra, donde es directora clínica de Farmacia, Diagnóstico y Genética. 

En octubre de 2020, la Reina Isabel II le otorgó el título de oficial de la Orden del Imperio Británico, en reconocimiento por su investigación sobre la muerte súbita del lactante. 

Está casada con el arquitecto tucumano Ernesto Correa, ex rugbier y cantante de ópera. Formaron una familia integrada por los tres hijos de ambos Martina, Guillermina y Emiliano. 

Siente que es importante realizar una tarea de divulgación y desde el inicio de la pandemia, de manera didáctica ha explicado la evolución en el desarrollo de la vacuna de Oxford, otros avances ante el Covid-19 y las novedades a tener en cuenta.

Considera que “la información tranquiliza, lo hago con un perfil científico. Me encanta ayudar, por eso somos médicos”.

El diagnóstico 
Al evaluar la cantidad actual de contagios diarios en la Argentina y el índice de resultados positivos superior al 30 por ciento en las muestras, Marta afirma que “esto demuestra que la cantidad de casos en realidad es al menos tres veces más. El número, estamos hablando de 90.000 casos, es importante por supuesto. Pero lo grave es que no se puede hacer un diagnóstico epidemiológico de la situación”. 

Explica que es fundamental “ver dónde están los casos, quienes son los contactos, de lo contrario va a llevar mucho más controlar la pandemia en el país. Sabes donde hay 30.000 casos y no dónde están otros 60.000”.

En este sentido, señala que “es crucial triplicar el número de testeos y además realizar un análisis genómico de por lo menos el 5 por ciento de los positivos, para conocer mejor cuáles son las cepas que están circulando”. 

En su argumentación, expresa: “Muchas veces he escuchado ‘no hay que hacer testeos, los asintomáticos no se testean’ ¿Dónde está la ciencia detrás de eso?”. 

“La cantidad de casos diarios en Argentina en realidad, es al menos tres veces superior”


Hace referencia a las medidas en el Reino Unido y puntualiza que “con 3000 casos por día o 3100 se están haciendo alrededor de un millón de test diarios. Se notó que había habido un aumento de casos en Bolton y Blackburn, como hacen el análisis genómico, se dieron cuenta que en estos casos el 60 por ciento eran de la variante de la India, que la OMS ha denominado Delta”.


La doctora al recibir la vacuna contra el Covid-19


Por esta razón, se dispuso “cerrar ambas ciudades, hacer testeos masivos, identificar todos los casos, los contactos y vacunar. Solamente lo podes hacer cuanto tenés un diagnóstico epidemiológico”. 

El martes pasado no se registró ningún fallecimiento por Covid-19 en el Reino Unido, por primera vez desde el 30 de julio de 2020. “Me llamaron muchos medios por este tema -indica Marta-. Respondí que la muerte o inexistencia de fallecimientos siempre es una expresión del índice de casos de tres semanas anteriores. Entre abril y mediados de mayo, había 2100 o 2200 casos por día; desde el 15 de mayo estamos en 3000 o 3100, aumentó un 33 por ciento. Si se multiplicaron así en pocas semanas, corremos el riesgo de que sigan creciendo”. 

Las restricciones se flexibilizaron, lo que permite “ir al gimnasio con reservas de lugar, ingresando con barbijo. Los chicos van a la escuela con barbijo y test. El 21 de junio las autoridades iban a dar otro paso para liberar actividades, espero que no lo hagan porque la situación no está dada para que así suceda”. La pandemia se expresa de una manera “muy dinámica y cambiante en toda Europa”.

Menciona como ejemplo que “Portugal estaba en lista verde para nosotros, ahora volvió a lista amarilla. La gente que fue a Portugal, cuando vuelva tendrá que hacer la cuarentena en la casa, además de contar con la vacuna, test negativo y demás”. 

Marta reitera que “si no tenés el control absoluto de donde están los casos, quienes son, cuales son los contactos y las variantes que están circulando, no vas a poder hacer una buena planificación. Hay que tener un método”. 

La vacunación
Su padre recibió hace pocas semanas la vacuna contra el Covid-19 en Trenque Lauquen. Marta, en su cuenta de Instagram, agradeció al sistema público de salud. “En agosto va a cumplir cien años”, puntualiza. 

Tiene una mirada crítica sobre la inclusión de personas jóvenes, sobre todo en la primera etapa de las aplicaciones en nuestro país. Plantea que “esta semana falleció la tía de una compañera mía de secundario, tenía 82 años y no estaba vacunada”. 

Sobre el criterio que se aplica, analiza que “te dicen que vacunaron a una persona joven porque es la secretaria de un médico. Pero hay que observar que muere una de cada ocho personas mayores de 65 años que se infectan. Y son quienes van a dar lugar a las nuevas variantes, porque el sistema inmune es débil, el virus se va a reproducir mucho y al reproducirse va a originar virus fallados. Con las mutaciones que eventualmente, pueden dar origen a una variante nueva”.

Observa que hay tres pilares básicos. Responsabilidad individual con aceptación social; testeos masivos; y la vacunación partiendo de los mayores, personas de riesgo y con discapacidad.

Se necesita lograr “las tres cosas combinadas. Todos sabemos que con la vacuna la gente igual se puede contagiar, si uno no se cuida y los testeos son escasos, no alcanza”.

Para Marta, en la salida de la pandemia “va a haber una brecha cada vez más amplia entre el mundo subdesarrollado y desarrollado. En Europa ya se están abriendo las fronteras para los países que integran la Unión Europea, crearon un pasaporte digital que es gratuito. Con dos vacunas y testeos la gente va a poder circular. El Reino Unido no la integra, entonces tal medida no aplica. Lo que hace es usar colores, Argentina en este momento está en rojo, no pueden venir a no ser que trabajes acá y tengas residencia, pero hay que hacer diez días de aislamiento en el aeropuerto”.

Hay limitaciones en los ingresos a la Unión Europea. Solo se avalan las vacunas aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos, lo que excluye -entre otras- a Sputnik y Sinopharm. 

Sus estados miembros pueden eventualmente aceptar otras vacunas, pero en principio esto implica una barrera. “En el Reino Unido y Estados Unidos no tienen el tráfico abierto, pero ya se está considerando porque Estados Unidos está vacunando mucho y acá también”, agrega Marta. 

Sobre Latinoamérica, Africa y Asia, sostiene que “lamentablemente creo que va a tardar un año más por lo menos en salir. Esto va a depender mucho de las vacunas que ingresen, que puedan conseguir, comprar o que les donen. Y que sean buenas, con resultados eficientes”. 

Inequidad
El 12 de mayo, el Panel Independiente de Preparación para Pandemias le envió una carta a la Sociedad Europea de Medicina. En el escrito, le piden a la Organización Mundial de la Salud que “se termine con la inequidad de las vacunas”. 

Al respecto, Marta dice que “se han administrado más de 825 millones de dosis y solamente algo así como el 0,2 por ciento fueron a los países en vías de desarrollo. Canadá tiene ahora diez dosis por habitante, el Reino Unido siete, compradas para varias años. Salvo Oxford que la vacuna es a precio de costo, en todas las demás hay laboratorios farmacéuticos por detrás y obviamente ganan”. 

Subraya que “el ejemplo más claro es que cuando Israel vacunó a la población, pagó por la vacuna de Pfizer más de lo que estaba en el mercado, precisamente para tenerla más rápido”.

Marta deja en claro que, según su parecer, “la OMS no estuvo a la altura de las circunstancias. Esa es la realidad. La última pandemia había sido hace cien años y nunca se preparó, a pesar que sabíamos que iba a haber una pandemia, era lógico. Existen desde hace 10.000 años y hay una o dos en cien años. No hubo una vigilancia epidemiológica que pudiera predecir que esto iba a suceder”. 

Ante lo ocurrido, opina que se debe “repensar y aprender de lo que se hizo mal sin culpas. No es para culpar a nadie, porque todos somos humanos y fallamos, pero tenemos que aprender de nuestros errores para estar mejor preparados la próxima vez”. 

Inversiones
Las actitudes de incumplimiento ante pedidos de responsabilidad individual y la aceptación social parcial, reflejan para Marta un problema de educación. 

“Toda esta gran marea anticiencia que hay, negadores -exclama-. Estaba leyendo sobre la maestra de Santa Cruz que les dijo a sus alumnos que no existe el Covid ¿Cómo puede ser que la gente no entiende? Tal vez pasa por la aceptación, estamos atravesando una pandemia, esto existe y es real. Depende de nosotros y de nuestras actuaciones individuales y como sociedad el salir adelante”.

Por eso Marta entiende que una vez superada la emergencia sanitaria “la inversión tiene que ser en educación, en salud pública y puntualmente en nuevas tecnologías para la salud”. 

   -0-0-0-0-0-

Una valiosa trayectoria
Luego de cursar la carrera de medicina en la Universidad Nacional de La Plata, Marta Cohen realizó una residencia en Patología General en el Hospital de Clínicas y también la residencia en Patología Pediátrica en el Hospital Infantil Ricardo Gutiérrez, en la ciudad de Buenos Aires. 

Obtuvo una beca en la Red Cross War Memorial Children's Hospital, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Le otorgaron la responsabilidad de dirigir el curso avanzado de posgrado de la Asociación Internacional de Patología Pediátrica. 

Presidió la Asociación Internacional de Patología Pediátrica y en Inglaterra, integra el Grupo de Referencia Clínica de Servicios para Mujeres y Niños del servicio público de salud.

Entre otras tareas y distinciones, en 2015 la nombraron como una de las patólogas más influyentes. Además de su labor médica, se desempeña como profesora honoraria del Departamento de Oncología y Metabolismo de la Universidad del Hospital de Sheffield. 

Recibió en 2020 el título de oficial de la Orden del Imperio Británico.  

   -0-0-0-0-0-

Las clases
Durante dos meses, a comienzos del año, en el Reino Unido hubo un aislamiento estricto. “Se cerró todo con 68.000 casos diarios. Pero era un número real, sobre 750.000 testeos”, manifiesta Marta. 

En primer término, en marzo, se produjo la reapertura de las escuelas. Luego se sumaron otras actividades. La doctora sostiene que en nuestro país, con un número tan elevado de casos, “va a haber zonas donde realmente no puedan volver a la escuela y otras, tal vez en el interior, donde probablemente sí”. 



En declaraciones periodísticas, ha cuestionado la interrupción generalizada de las clases presenciales en 2020, en ciertos períodos con niveles de contagios no tan altos en Argentina.

De igual manera, señala que “la escuela no es un lugar de contagio. Es una expresión del nivel de virus en la comunidad”.

Vuelve a indicar que resulta fundamental contar con un diagnóstico epidemiológico certero. “Ver qué ciudad tiene pocos casos, allí ser más estrictos en los ingresos de personas al lugar, que vuelvan los chicos a la escuela, con protocolo y horarios diferenciados. Es muy importante que los chicos y los maestros se hagan test rápidos dos veces por semana. Que cada grupo respete la burbuja”. 

El diagnóstico hace posible “diferenciar las situaciones. No se puede tomar la misma decisión para todos, no aplica igual para cada ciudad o región”.