La Ciudad

Día del Periodista

No olvidar las bases

06|06|21 23:50 hs.

Por Isabel López (*)

Cuando comencé a estudiar periodismo, una de las primeras clases recuerdo que un profesor dijo que estábamos frente a una de las mejores épocas para ejercer la profesión. 

 En un principio, imaginé que lo decía como una forma de motivarnos y darnos entusiasmo a los estudiantes para no abandonar la carrera. Siempre quedó resonando esa frase en mi cabeza porque no terminaba de visualizar bien que tenía de especial esta época para ser periodistas que otras no hubiesen tenido. 

 No fue hasta que empecé a trabajar formalmente que entendí lo que ese profesor quiso decir. O por lo menos desde mi corta experiencia, lo que a mí parecer diferencia esta época de otras.

 Las nuevas tecnologías han permitido que las formas de comunicar y hacer periodismo migren hacia lo digital, dándonos la posibilidad de tener infinitos canales para informar, desde páginas web hasta cantidades de redes sociales disponibles. Incluso ofreciéndonos la oportunidad de que converjan las distintas ramas en un mismo contenido, como el audio, el video, la imagen y el texto, presentando así una experiencia diferente al público. 

 Hoy en día con un celular no necesariamente sofisticado, los periodistas podemos grabar, filmar, fotografiar, llamar o publicar nuestro material en el sitio que sea de nuestra preferencia, lo que facilita en gran medida la profesión. Pero a su vez nos obliga a tener una formación integral en el manejo de todas estas herramientas para poder utilizarlas a nuestro favor y de forma óptima. 

 Sin embargo, estas oportunidades muchas veces tienden a jugar en nuestra contra ya que comienza un ciclo que el exceso de información se torna abrumador, donde además el escenario da pie a la viralización de las fake news, muchas veces mal intencionadas. 

 Por eso, es importante que, aunque las formas de comunicar hayan evolucionado, no olvidemos nuestras bases, nuestra historia y nuestro propósito. Ser periodista hoy, al igual que lo fue ayer, es buscar y compartir información veraz, sustentada por la variedad de fuentes. La credibilidad siempre va a ser la mejor aliada de un periodista y hay que usarla responsablemente. 

Tampoco hay dejar de lado que siempre que escribimos o contamos una noticia, debemos hacernos cargo de todo lo que decimos y tenemos que pensar a qué personas podemos afectar con nuestra publicación. Hagamos el periodismo que hagamos, nuestro derecho a la libertad de expresión es lo primero, pero este no debe ser excusa para atentar contra los derechos de otro individuo. 

 El periodismo es una profesión magnífica que nos regala muchos momentos de satisfacción al permitirnos compartir historias de vida, denunciar injusticias o festejar logros. Cada entrevista realizada nos deja transportarnos un ratito a la vida del otro, experimentando cada día sensaciones distintas y escapando de la rutina. 

 No voy a decir que desde que soy consciente tengo la vocación porque sería una mentira. La realidad es que empecé a estudiar periodismo sin mucha idea de qué me gustaba y qué quería para mi vida, probando suerte digamos. Pero cada día que pasa, la profesión me atrapa un poco más y me doy cuenta que tomé la decisión correcta, al punto que comunicar se me ha convertido en una necesidad. 

 (*) Egresada de la carrera de Periodismo y Emprendimientos de la Comunicación, dictada por la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO) en CRESTA. Integrante de la redacción de La Voz del Pueblo