La Ciudad

Día del Periodista

La difícil tarea de ser periodista

06|06|21 23:50 hs.

Por Luciano Moran (*)


Hoy se celebra el Día del Periodista en la República Argentina. En un repaso breve por la historia, esta fecha cobra sentido desde 1810, cuando Mariano Moreno (doctor en leyes, periodista y uno de los principales artífices de la Revolución de Mayo) fundó la Gazeta de Buenos Ayres, el primer periódico independiente argentino. Los datos estadísticos marcan que esta fecha fue establecida en 1938 por el primer congreso nacional de periodistas acreditado en la provincia de Córdoba, en memoria de este primer medio de prensa. 

Si algo queda claro es que, a tantos años de ese hecho particular que marcó la historia para siempre, el contexto actual es completamente diferente. Además, se torna innegable que la comunicación es eternamente fundamental, y en épocas complejas como la que ahora se está atravesando a causa de una pandemia mundial que tiene en vilo al mundo, mucho más. 

La pandemia por Covid-19 representa la primera en la historia de la humanidad en la que se utilizaron, y se manipulan en una graduación inimaginable las tecnologías de la comunicación y de información, que sumadas a las conocidas por todos (redes sociales), cumplen con la función esencial de comunicar a la población mundial sobre las novedades sanitarias día a día, como así también sobre las medidas de prevención frente al virus, avances, repliegues y cualquier otro dato descriptivo que acompañe esta temática. 

La situación de desconcierto sanitario y social calzó justo para que se geste un temple absoluto, y un momento preciso, para el surgimiento de noticias falsas con información desigual a la formulada por los entes oficiales, recomendados al público para hacer un seguimiento particular de lo que va ocurriendo en el marco de la crisis sanitaria, la cual parece no tener fecha de vencimiento lamentablemente. 

Los periodistas son expertos del área de la comunicación, un trabajo específico en el que son responsables de poner en claro qué es lo que está sucediendo o qué sucedió, examinando y difundiendo información a través de cualquier medio de comunicación, comprendido dentro de lo que es un diario, una radio, un canal de televisión o por medios de las redes sociales, un lugar informativo que se ha modificado con el paso del tiempo. En algunos casos se opta por trabajar de manera autónoma o independiente, lo cual es importante también. 

Muchas veces sucede que no se tiene en cuenta el sacrificio y las ganas que un comunicador le pone a su trabajo. O porque es hincha de un determinado club, o porque representa los ideales de algún color político en particular; cuestiones estas que se visualizan de manera corriente y que opacan el empeño que cada trabajador del ámbito de la información le pone a lo que hace. La sociedad juega un papel trascendental en ese sentido y la relación entre unos y otros se vuelve cada vez más tensa. Eso no ayuda a ninguna de las partes en cuestión, se está perdiendo mucho tiempo en esa puja que no nos lleva a ningún lado y hace que nuestras diferencias sigan aumentando. 

No pongo en duda ni en tela de juicio que los medios de comunicación e información no son un poder del Estado, pero me parece interesante resaltar que dada su importancia para el funcionamiento de otros poderes, hace tiempo que fueron denominados como cuarto poder en alusión a un poder más del Estado. Son un vehículo necesario para que las poblaciones mundiales estén informadas sobre lo que pasa a su alrededor. Mi reconocimiento va dirigido a todo el periodismo que con mucha valentía y patriotismo defiende su visión con respeto hacia el otro, que por ende, también lo necesita para expandir sus conocimientos, sus proyectos y su vida respecto al rol que le toca desempeñar en pos de un país, y un mundo, en crecimiento. 

Me formé y gradué en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) como licenciado en Comunicación Social orientación periodismo y como periodista deportivo gracias al apoyo y a la ayuda de mi familia, un pilar fundamental en el recorrido y a quien estaré agradecido de por vida. Creo en la educación pública, gratuita y de calidad. Hago extensivo el saludo a todos los comunicadores en su día y Dios ha de querer que mejore pronto la situación, por el bien de toda la humanidad y para seguir luchando por nuestros sueños. 

 (*) Integrante de la redacción de La Voz del Pueblo