El Campo

Primera jornada del Congreso Malezas 2021

Hay 12 casos nuevos de malezas resistentes por año desde 1980

10|06|21 09:07 hs.

El ingeniero agrónomo Hugh Beckie, profesor de la Universidad of Western Australia y líder del laboratorio Ahri especializado en malezas, disertó ayer sobre “Desafíos globales en resistencia a herbicidas” en el Congreso Malezas 2021. Beckie sostuvo que, en su país, que viene de tres años de sequía, el de las malezas resistentes es uno de los temas principales que amenaza a los cultivos y que produce pérdidas millonarias. 


Describió que en el mundo se han detectado 522 casos de malezas resistentes y que hay 12 casos nuevos por año desde 1980, principalmente en cultivos de trigo, maíz, soja y cebada, y que se trata especialmente de casos de inmunidades frente al glifosato, con casos de “resistencias múltiples de hasta 7 sitios de acción”. 

En el caso de la Argentina, dijo que existen 28 biotipos declarados como resistentes y que el país ocupa el 13er lugar, desde el primer caso encontrado en 1996. “Son 20 casos detectados en soja y 8 en trigo, cebaba, girasol y canola. En 14 casos la resistencia es al glifosato” y los biotipos más reportados son las malezas de gramíneas amaranthus, sorgo de Alepo y lollium. 

“Se percibió que el glifosato era la panacea y las empresas dejaron de invertir en programas de herbicidas. Ahora tenemos cultivos que presentan resistencia incluso a eventos apilados”, apuntó Beckie, quien compartió que el costo de inversión que demanda el hallazgo de un nuevo principio activo es de 300 millones de dólares y que lleva un tiempo no menor a los 10 años.

Desde su universidad desarrollan el estudio de la genómica de las malezas y de nuevas estrategias de manejo, entre estas citó algunos buenos resultados con la mezcla de herbicidas de diferentes principios activos. Entre sus recomendaciones, resaltó reducir el empleo de herbicidas y hacer un manejo de precisión con instrumentos de teledetección y mapeo a través de sensores terrestres de lotes. 

El costo de inversión que demanda el hallazgo de un nuevo principio activo es de 300 millones de dólares y lleva un tiempo no menor a los 10 años


Finalmente, Beckie consideró “la mejor estrategia para reducir la dependencia de los herbicidas para el control de las malezas y lograr un sistema de manejo más sustentable, diverso e integrado, incluye el cultivo que compite con las malezas y un control en el momento de la cosecha”. 

Mesa redonda Resistencia a herbicidas 
En la primera Mesa redonda de la jornada, Hugo Permingeat, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Rosario; Ignacio Dellaferrera, de la Universidad del Litoral y Marcos Yanniccari, de la Chacra Experimental Barrow, compartieron estudios que están desarrollando localmente sobre el tema. 

Permingeat comentó que se desarrollaron ensayos a campo y en laboratorio para conocer “las bases de la resistencia”, en las especies de amaranthus palmieri, lollium y sorgo de Alepo, en los que detectaron mutaciones del gen EPSP. “Las técnicas bioquímicas, moleculares y de informática constituyen herramientas importantes para estudiar los mecanismos de resistencia. Este conocimiento puede contribuir en el diseño de estrategias inteligentes en el control de malezas en el marco de un manejo integral”.


Permingeat comentó que se desarrollaron ensayos a campo y en laboratorio para conocer “las bases de la resistencia”


Ignacio Dellafererra comentó las investigaciones sobre el efecto de pérdidas de sensibilidad al glifosato del amarantus híbridus, realizadas en el marco de la facultad de Ciencias Agrarias de la UNLS y le puso números a la resistencia. Describió que esa sensibilidad que en un momento se midió a 40 gramos del herbicida, en 2006 -cuando se denunció la aparición de la resistencia- se redujo a 200 gramos, “lo que quiere decir que necesitábamos 5 veces más dosis para producir el mismo efecto sobre la especie. Hoy estamos en hasta 33 kilos de aplicación de principio activo para reducir el 50% de la biomasa de yuyo colorado”, advirtió Dellaferrera. 

El efecto de la pérdida de sensibilidad también se dio en los herbicidas dicamba y 2.4D. Medidos en la cantidad extra de herbicidas para producir el mismo efecto en la población resistente respecto de la población sensible, describió que en los últimos años pasó en dicamba pasó de 5 a 8 y en 2.4D, de 2 a 5. 

“Antes las dosis recomendadas estaban muy por encima de las necesarias para controlar a la amaranthus, mientras que hoy la dosis recomendada está al límite y en muchos casos superando a la de control”.


Marcos Yanniccari de la Chacra Experimental Integrada Barrow habló sobre la metabolización de herbicidas en lolluim (raygras), en preemergencia en trigo y cebada


Finalmente, Marcos Yanniccari, habló sobre la metabolización de herbicidas en lolluim (raygras), en preemergencia en trigo y cebada. El trabajo que presentó se basó en el uso de inhibidores del citocromo P450, debido a que se detectó que “la evolución de la resistencia estaría asociada” a este gen de la especie.

“No deberíamos tener en cuenta solamente a la rotación de herbicidas de distintos sitios de acción, sino también cuál es el posible mecanismo de resistencia que podemos estar seleccionando”, concluyó. Tanto la conferencia plenaria como la mesa redonda estuvieron moderadas por Martín Vila Aiub de UBA- CONICET. 

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