Paula Di Stéfano, junto a su hijo Andrés Cristaldo

La Ciudad

Paula Di Stéfano, madre de Andrés Cristaldo

“Es terrible no saber qué día es”

11|06|21 19:01 hs.

La cocinera Paula Di Stéfano y su hijo Andrés Cristaldo de 20 años de edad vivieron el coronavirus de cerca. Felizmente, han logrado dejar atrás la dura experiencia vivida. Todo comenzó el 20 de mayo, día en el cual “Andy” presentó los primeros síntomas. El joven estuvo durante una noche y media internado en el pasillo de la guardia del Centro Municipal de Salud. Tras analizar que su condición de Síndrome de Down podría ocasionarle secuelas cardíacas, la atención continuó en su hogar luego del alta médica. 


En diálogo con La Voz del Pueblo, Paula Di Stéfano expresó que “en realidad no había lugar por ningún lado. Es la parte de atrás de la guardia y ahí hay un pasillo. Son los pasillos de la guardia en concreto. Allí ponen las camillas cuando no hay más lugar. La experiencia del Hospital fue terrible. Tengo en la cabeza la imagen de enfermeras corriendo llamando a otros médicos para solicitar refuerzos. Con una enfermera hablé y se me largó a llorar, me partió el alma. Son cosas muy dolorosas. El susto ahora se me fue un poco. Es como se me paró el mundo. No sabía si era de día o de noche, es terrible no saber qué día es. Se me paró el reloj por varios días”. 

El 20 de mayo fue el día en el que Andrés Cristaldo comenzó con síntomas. “Lo tomé como un dolor de cabeza de cansancio. Cuando vi que no podía respirar, ahí fuimos directo a la guardia donde se descompensó. Estaba lleno de gente, no daban abasto. La gente no hace caso en nada. Se hisopó el 21 de mayo y el resultado fue positivo a Covid-19. Y parece que el mundo se te viene abajo encima”, recordó Paula Di Stéfano. 

Continuando con el relato sobre la experiencia que les tocó atravesar, rescató que “yo llegué hasta el Hospital porque tenía que controlar a Andrés por sus vómitos y por la alta fiebre. Vomitaba sangre y volaba de fiebre. El comenzó a quedarse sin aire y el dolor de cabeza yo lo tomé como cansancio, por el hecho de estar en la computadora por sus trabajos y actividades. No sabemos dónde Andrés se contagió. No es un adolescente que ande por todos lados”. 

También, dejó en claro la saturación que está sufriendo todo el personal de salud a causa de la pandemia. “Las enfermeras y los médicos necesitan apoyo urgente y que tomemos conciencia, porque es terrible ver la situación de ellos. Están devastados totalmente y nosotros como sociedad, no estamos tomando dimensión de esta situación. Somos egoístas. Me partió el alma ver al personal médico en esa situación porque también tienen sus familias. Verlos sufrir es tremendo. Eso duele, y mucho, porque los necesitamos enteros. En el Hospital ya está faltando medicación. La situación es crítica. Debemos tener una conciencia aun mayor de lo que está pasando. Hay que cuidarse y mucho”, agregó. 

Una vez que pudieron controlarle la fiebre, todo pareció cambiar de destino y la luz al final del túnel, quedó más cerca. Destacó que fue realmente excelente la atención con su hijo Andrés, desde el día que entró hasta que se fue. “Hace pocos días atrás se hizo un análisis de sangre y una placa. La semana próxima se hará un electro y algún control más. Puede quedarle una secuencia cardiaca, aunque él no la tiene gracias a Dios. Ahora debemos chequear que no le vaya a quedar. De la atención no puedo decir nada, más que palabras de agradecimiento porque actuaron enseguida con Andy. Llegué con el miedo y el susto de lo que le pasaba y controlaron todo”, finalizó en su relato Paula Di Stéfano.